Archivo de la categoría: Granátula

Granátula de Calatrava celebra mayo: Santa Cruz, cruces, música y tradición viva

Granátula de Calatrava celebra mayo: cruces, música y tradición viva

Mayo llega a Granátula de Calatrava con un aire antiguo que renueva el pueblo entero. No es solo el mes de las flores: es el tiempo en que la comunidad se reconoce en sus símbolos, en sus cantos y en sus gestos heredados. La Festividad de la Santa Vera Cruz, celebrada cada 3 de mayo, vuelve a ser el eje en torno al cual giran los actos religiosos, las cruces engalanadas y los tradicionales mayos, que resuenan en calles, patios y plazas.

La Santa Cruz: devoción, luz y un programa que reúne al pueblo

El 3 de mayo, Granátula honra a la Santa Vera Cruz, una de sus devociones más arraigadas. El programa de actos —organizado por la Hermandad y con la colaboración de la Diputación Provincial— combina liturgia, tradición y participación vecinal.

La jornada con la misa solemne, en la que la cruz se presenta adornada con flores, mantos y símbolos pasionarios. Tras la celebración, la imagen se expone para la veneración, acompañada de cantos y oraciones. En muchos hogares, la fecha marca también el momento de abrir las puertas para mostrar la cruz familiar, gesto que enlaza lo público y lo íntimo.

Por la tarde, la cruz iluminada sale en procesión desde su ermita, rodeada de flores y faroles, mientras los vecinos se acercan a rendir homenaje. El sonido de las bandas de música locales le acompañan, con los acordes de la Saeta siempre presentes. La festividad se completa con actividades culturales, actuaciones musicales o encuentros reforzando el carácter comunitario de la celebración.

Las cruces en las casas: un patrimonio doméstico que florece

Si algo distingue a Granátula en mayo es la belleza de sus cruces domésticas. Cada familia las prepara a su manera: unas sobre muebles antiguos cubiertos con encajes, otras en patios llenos de macetas, otras en rincones improvisados donde la creatividad se mezcla con la devoción.

Las imágenes que circulan estos días muestran cruces de madera cubiertas con paños blancos, cruces iluminadas con pequeñas bombillas, cruces rodeadas de geranios, rosales, espigas o plantas aromáticas. Algunas incluyen figuras religiosas, otras se acompañan de velas, mantones o bordados tradicionales. Todas comparten un mismo espíritu: convertir el hogar en un pequeño altar de primavera.

En muchos casos, las familias conservan la cruz de sus mayores, que solo se exhibe en mayo. En otros, los jóvenes recuperan la tradición y la reinterpretan con nuevos materiales. El resultado es un mapa íntimo de fe y memoria que recorre todo el pueblo.


Los mayos: la música que une generaciones

Si las cruces son el corazón de mayo, los mayos cantados son su voz. Y este año, como tantos otros, la Rondalla Oretana ha recorrido Granátula llevando su música a distintas cruces del pueblo. Una tarde luminosa en la que guitarras, laúdes y bandurrias acompañan coplas antiguas que todos reconocen (gracias a Pilar Gómez por retrasmitirlo).

El itinerario incluyó la cruz de la residencia de mayores, donde los ancianos recibieron la visita con emoción; la de la Asociación Cultural Bienestar, engalanada con flores y encajes; y la de Ángela y Félix, una de las más concurridas. En cada parada, la rondalla interpretó los mayos tradicionales, saludando a la cruz, dedicando versos de alabanza y despidiéndose con respeto y alegría.

Aunque las letras varían según el grupo y la ocasión, el sentido profundo permanece. Una traducción aproximada del espíritu de un mayo típico podría expresarse así:

“Venimos a honrar la Santa Cruz,

símbolo de vida y esperanza.

Que este canto traiga paz a la casa

y bendición para quienes la habitan.”

Los mayos no son solo música: son un acto de comunidad. Vecinos de todas las edades acompañando, escuchando, grabando con el móvil, o simplemente dejándose envolver por la tradición. La frase que acompaña la publicación —“manteniendo vivas nuestras costumbres”— resume el sentir de la tarde.

Una tradición que se renueva cada año

La festividad de la Santa Cruz, las cruces en las casas y los mayos cantados forman un tríptico cultural que define a Granátula de Calatrava. No son costumbres congeladas: cada año se reinterpretan, se enriquecen y se transmiten. Las cruces se iluminan, los patios se llenan de flores, los músicos afinan sus instrumentos y el pueblo entero se reconoce en un mismo gesto.

Mayo, en Granátula, no es solo un mes. Es una memoria compartida que sigue viva porque los vecinos la sostienen, la celebran y la cantan.

 

San Isidro 2026 en Granátula de Calatrava: fe, campo y comunidad bajo el cielo de mayo

Granátula amaneció este mayo con ese brillo antiguo que sólo aparece en los días grandes. Desde primera hora, el pueblo entero parecía respirar al compás de las cornetas, del murmullo de los preparativos y del perfume de las flores blancas y amarillas que anunciaban, un año más, la llegada de San Isidro Labrador, patrón de agricultores y ganaderos. Bajo la luz tibia de la tarde, la imagen del santo —serena, campesina, cercana— volvió a ocupar su lugar en el corazón de la comunidad.

La plegaria que abre el tiempo de la esperanza

Este año, la celebración ha estado marcada por la emoción especial de la Oración por la lluvia, una de esas joyas de la religiosidad popular que en Granátula se recita con la misma devoción con la que se siembra. En sus versos late la preocupación de un pueblo que mira al cielo tanto como a la tierra: las cebas que se secan, los trigos que no nacen, los corderos que esperan pasto. Y, al mismo tiempo, la confianza en la Virgen de Zuqueca, en San Ramón, en la Encarnación y en el propio San Isidro, “que el agua de un risco hiciste salir”.

La oración, colocada este año en el programa oficial, ha sido el pórtico espiritual de unas fiestas que recuerdan que la agricultura no es sólo oficio: es identidad.

Actos religiosos: tradición que camina

Jueves 14 de mayo

La celebración comenzó con la concentración de la Junta Directiva, la Hermandad y los vecinos en la Antigua Sindical. El pasacalles recorrió las calles principales hasta desembocar en la Iglesia Parroquial, donde se celebró la misa en honor al santo y la tradicional ofrenda floral. Las flores —blancas y amarillas, como manda la costumbre— formaron un tapiz humilde y luminoso a los pies del patrón.

Viernes 15 de mayo

El día grande. La Banda de Cornetas y Tambores Santa Ana abrió la tarde recogiendo a hermandad y autoridades. Después, la Solemne Función Principal, presidida por el consiliario D. Ángel Daniel de Toro González, llenó el templo de cantos manchegos gracias a la Rondalla Oretana, que aportó ese timbre de raíz que convierte la liturgia en memoria viva.

La procesión posterior, acompañada de nuevo por la Banda Santa Ana, fue un desfile de fe y orgullo agrícola: calles engalanadas, balcones abiertos, niños con espigas, mayores que recuerdan otras sequías y otras abundancias. La imagen de San Isidro avanzó entre aplausos, promesas y silencios que decían más que las palabras.

Actos festivos: la alegría compartida

Sábado 16 de mayo

El Auditorio Municipal acogió la Comida de Hermandad, un encuentro que cada año reafirma el espíritu comunitario de Granátula. Tras el sorteo del cuadro, la fiesta continuó con un tardeo animado por el grupo La Clave, que convirtió la tarde en un baile intergeneracional. Hubo barra, risas, reencuentros y juegos populares para todas las edades, recuperando ese sabor de verbena antigua que tanto identifica a la localidad.

Domingo 17 de mayo

El broche final lo puso el Concurso Tradicional de Arada (El Surco), celebrado en el paraje de El Montero, a las 11,30 de la mañana. Allí, entre tractores, jueces y aficionados, se midieron destreza, técnica y cariño por la tierra. Los participantes recibieron obsequios y los mejores fueron premiados. Enhorabuena a Cristina, Alejandro, Alex y José Javier por sus merecidos galardones. Lo esencial fue ver cómo el oficio del campo sigue transmitiéndose con orgullo.

Un cierre mirando al cielo

San Isidro 2026 deja en Granátula de Calatrava la estampa de un pueblo unido por la fe, la tradición y el trabajo. En cada acto, en cada flor ofrecida, en cada nota de la banda, late la misma petición que desde hace generaciones acompaña a los agricultores manchegos: que la tierra sea generosa y que el cielo responda.

Quizá por eso, al despedirse del santo, muchos vecinos murmuraron de nuevo aquellos versos que este año han resonado con especial fuerza:

“Virgen de Zuqueca, corona de oro, riéganos los campos que se seca todo.”

Granátula celebra, recuerda y espera. Y en esa espera, como siempre, se hace comunidad.

 

Premios Honores Gran Maestre

Granátula de Calatrava celebró una noche de identidad y reconocimiento con la entrega de los Premios Honores Gran Maestre

Granátula de Calatrava se convirtió el 6 de mayo de 2026 en el epicentro cultural del Campo de Calatrava con la celebración de los Premios Honores Gran Maestre, una cita que reunió a autoridades, representantes institucionales, miembros de la Asociación Cultural Calatrava Virtus Perfil y vecinos de toda la comarca. El acto, organizado por la asociación junto al Ayuntamiento de Granátula, estuvo presidido por el alcalde, Félix Herrera Carneros, quien destacó la importancia de “reconocer a quienes trabajan cada día por mantener viva la esencia de nuestra tierra”.

La ceremonia, cargada de simbolismo y tradición, reafirmó el compromiso de Calatrava Virtus con la difusión del legado histórico de la comarca y con la puesta en valor de las personas que, desde distintos ámbitos, contribuyen al desarrollo económico, social y cultural del territorio. Los premios, que este año se estructuraron en cinco categorías —empresas agroalimentarias, mujer emprendedora, deportes, artistas e investigación y desarrollo—, buscan consolidarse como un referente anual de reconocimiento al mérito calatravo.

Siete trayectorias que reflejan el talento y la diversidad del Campo de Calatrava

Los galardonados de esta edición representan perfiles muy distintos, pero unidos por un denominador común: el esfuerzo sostenido y el compromiso con su entorno.

En la categoría de empresa agroalimentaria, el reconocimiento recayó en Antonio Sanroma (Granátula de Calatrava), cuya labor ha contribuido a fortalecer la proyección de los productos locales y a consolidar la identidad gastronómica de la comarca. Su trayectoria fue descrita como “un ejemplo de arraigo, innovación y excelencia”.

El premio a mujer emprendedora fue para Nieves Donoso (Granátula de Calatrava), destacada por su capacidad para generar oportunidades en un entorno rural que exige valentía, visión y constancia. Su intervención, emotiva y cercana, subrayó la importancia de apoyar a las mujeres que deciden emprender en pueblos pequeños.

En el ámbito de los deportes, el homenajeado fue Jesús Valléz (Granátula de Calatrava), cuya dedicación y espíritu de superación han servido de inspiración para jóvenes deportistas del Campo de Calatrava. Su reconocimiento puso de relieve el papel del deporte como herramienta de cohesión social.

La categoría de investigación y desarrollo distinguió a Noelia Valléz (Granátula de Calatrava), cuyo trabajo en innovación fue descrito como “una apuesta por el conocimiento que abre puertas al futuro sin perder de vista las raíces”. Su aportación demuestra que la investigación también tiene espacio y sentido en el medio rural.

El premio en la categoría de artista fue para Ana Belén Rabadán (Granátula de Calatrava), cuya sensibilidad creativa y aportación al patrimonio cultural de la comarca fueron ampliamente aplaudidas. Su obra, ligada a la identidad calatrava, ha contribuido a difundir la riqueza estética y simbólica del territorio.

El profesor de historia y arqueólogo José Javier Piña (Moral de Calatrava) recibió el premio con categoría de Honores como colaborador. Participa en la investigación de los armaos del Campo de Calatrava y en la entrega hizo gala de su conocimiento con una exposición de sus estudios de los armaos en Moral, Aldea, Valenzuela, Calzada, etc.

Supermercados SUMA recibió el premio categoría de Honores como empresa colaboradora de Calatrava Virtus, por el apoyo constante a la asociación. Recogió el premio en su nombre Carolina Martínez Rodríguez.

Un homenaje a Don Rodrigo Téllez Girón y al legado calatravo

Los Premios Honores Gran Maestre nacen con la vocación de mantener viva la memoria de Don Rodrigo Téllez Girón, figura clave de la Orden de Calatrava y símbolo del espíritu de servicio, liderazgo y protección del territorio. Durante el acto, se recordó su papel histórico y la importancia de preservar un legado que sigue impregnando la identidad de la comarca.

La Asociación Cultural Calatrava Virtus, impulsora del evento, subrayó que estos galardones no solo reconocen trayectorias individuales, sino que también buscan fortalecer el sentimiento de pertenencia y la continuidad de una historia compartida.

Amplia representación institucional y un público entregado

El acto contó con la presencia de Rocío Zárco, vicepresidenta de la Diputación Provincial; Manuel Torres, alcalde de Moral de Calatrava; Pedro Alcántara, presidente de la Asociación Cultural Virtus; además de los homenajeados y numerosos asistentes que llenaron el espacio.

Las intervenciones institucionales coincidieron en destacar la importancia de apoyar iniciativas culturales que refuercen la identidad del Campo de Calatrava y que reconozcan el talento local. El público, que siguió con atención cada momento de la ceremonia, respondió con aplausos cálidos y un ambiente de orgullo compartido.

Presentación de las Jornadas Medievales y un cierre cargado de simbolismo

Uno de los momentos más esperados de la noche fue la presentación oficial de las Jornadas Medievales, que se celebrarán los días 22, 23 y 24 de mayo en Moral de Calatrava. La asociación adelantó que esta edición incluirá recreaciones históricas, actividades divulgativas, espectáculos y propuestas gastronómicas, con el objetivo de consolidar el evento como un referente cultural y turístico de la comarca.

Como broche final, los miembros de Calatrava Virtus realizaron una reverencia colectiva en honor a los homenajeados, un gesto solemne que emocionó a los presentes y que simbolizó el respeto, la admiración y la continuidad de una tradición que se proyecta hacia el futuro.

La velada concluyó con un ágape compartido, donde autoridades, premiados y vecinos pudieron conversar en un ambiente distendido, reforzando la convivencia y el sentimiento de comunidad que caracteriza al Campo de Calatrava.

 

Banco Literario 2026

Granátula de Calatrava ha convertido la literatura en un gesto cotidiano: un banco en la plaza, una placa y un nombre que resume una vida dedicada a contar, investigar o preservar la memoria del pueblo. En este contexto nace el Banco Literario, una iniciativa que reconoce a autores vinculados al municipio y que transforma el espacio público en un pequeño santuario de lectura. En esta edición, el acto realizado el día 3 de mayo de 2026  “día de la Santa Cruz”, el homenaje recae en Juan Manuel Donoso Gómez, cuya trayectoria como investigador y divulgador ha tejido puentes entre la historia local y quienes la habitan.

Entrevistamos al homenajeado, Juan Manuel

Pregunta (P). ¿Qué significa para usted ser nombrado Banco Literario 2026 en su propio pueblo?

Respuesta (R). Para mí es un verdadero honor tener un banco literario en la plaza de la Constitución de Granátula de Calatrava (Ciudad Real). Es un reconocimiento que nunca había imaginado.

P. ¿Cómo recibió la noticia? ¿Le sorprendió o intuía que podía llegar este reconocimiento?

R. Fue el alcalde de Granátula, Félix Herrera el que me llamó hace unos días a su despacho, pensando que hablaríamos de otros proyectos e ideas para Granátula. Me sorprendió gratamente, no me lo esperaba. Con 44 años no se espera uno estos homenajes. Siempre he escuchado a las personas homenajeadas en sus actos, que cuando recibe los reconocimientos es al final de su vida activa.

P. ¿Qué cree que simboliza este homenaje para Granátula y para la población?

R. En las felicitaciones en persona, telemáticas y llamadas que me llegan es un reconocimiento a años de trabajo, en la conservación y difusión del patrimonio de Granátula tanto en el volcán de Cerro Gordo, el yacimiento de Oreto y Zuqueca; el Yacimiento de La Encantada; el Campo de Aviación y la Casa del General Espartero.

P. ¿Qué siente al saber que su nombre quedará grabado en la Plaza de la Constitución junto a otros autores locales?

R. Un gran honor. Esos autores locales, son la base de mi conocimiento sobre Granátula. Me han ido formando personalmente, como intelectualmente. Estar al lado de otros escritores, investigadores y científicos locales o ligados con Granátula como María Gómez Camacho con su refranero que recitamos automáticamente todos los días sin que lo sepamos y recogió toda esa tradición oral milenaria; Miguel Ángel Muñoz que me acercó didácticamente a la figura de Espartero; Juan Jesús Donoso Azañón con ese libro divulgativo de Maar de culturas, que todavía consulto; Meseguer y Helena con esos libros y artículos científicos que son base de mis estudios. Yo he tenido la suerte de aprender tanto de Granátula, su cultura, y todo lo relacionado con todos ellos desde pequeño.

P. Su carrera combina geología, arqueología, historia, divulgación y docencia. ¿Cómo se entrelazan estas facetas en su día a día?

R. Para mí es el motor e ilusión de cada día. Aprender en los yacimientos geológicos y arqueológicos, investigar, estudiar, leer, releer, consultar nuevos libros, artículos, hacer mis estudios locales y comarcales, etc. cada día y transmitirlo a grupos de personas que vienen a visitar Granátula y sus destinos es una motivación muy fuerte. Me da gran satisfacción mostrarlo todos los días a decenas de personas que vienen con ese interés, tanto en las visitas guiadas, como telemáticamente con redes sociales, etc.

P. ¿Qué momento o descubrimiento marcó un antes y un después en su vocación?

R. Han sido muchos momentos en la infancia los que marcaron mi vocación. Desde siempre me han despertado mucha curiosidad todo lo que ha salido del suelo especialmente los recursos naturales, arqueológicos y agrícolas. Como hijo de agricultor siempre he estado en contacto con el suelo como lugar de trabajo. Siempre me he fijado en la cerámica que aparecía o he aprendido los tipos de rocas de Granátula desde los 7 años. Otro recuerdo a principios de los 1990 es una excursión del colegio al museo provincial de Ciudad Real, con 9-10 años y el museo era casi exclusivo de Granátula (La Encantada y Oreto). O un profesor del colegio local, Hilario Rivero Martínez, nos llevó a excavar al mismo yacimiento de la Encantada con el colegio.

P. ¿Qué aprendió en sus primeras excavaciones en Segóbriga y Oreto-Zuqueca que aún hoy sigue aplicando?

R. Aprendí mucho. Y sigue siendo una referencia arqueológica. No solo en conocimientos científicos, conocí amigos, viajar por motivos laborales, etc. Un cambio que sabes que te va a marcar el resto de tu vida. Segóbriga y Oreto-Zuqueca, aunque están separados por bastantes kilómetros, son ciudades históricas que casi coinciden en todas las culturas que han pasado por Hispania, con sus cementerios visigodos, sedes episcopales, etc. Creo que siempre he querido ver en Segóbriga la ciudad que hay que descubrir en el yacimiento de Oreto- Zuqueca. Tener una ciudad así, una mini Roma, ha sido mi ilusión. Con el paso de los años vas descubriendo que es distinto.

Granátula de Calatrava como eje de su trabajo

P. ¿Qué tiene Granátula que le ha llevado a dedicarle tantos años de estudio y divulgación?

R. Granátula la conozco desde siempre desde el terreno y en libros, artículos, conferencias, paneles informativos, exposiciones, etc. Para mí tiene de todo. Desde pequeño siempre he podido viajar y descubrir cada rincón de sus casas, edificios y todo el término municipal: parajes, cañadas reales, arroyos, senderos, montañas, despoblados, etc. Acompañado de mis padres o familiares, siempre me han enseñado todo: desde la piedra donde aró Cristo o los Baños pasando por las antiguas caleras, tejeras, restos de una Atalaya del Cerro san Blas a los puentes históricos, restos de molinos hidráulicos. Disponer de muchos libros de historia de la localidad, artículos, etc., que explicaban cada una de esas cosas me han permitido conocerlos científicamente y no como una persona curiosa.

P. ¿Cómo describiría la relación entre patrimonio, identidad y futuro en un municipio pequeño?

R. A pesar de ser un pueblo pequeño tiene un enorme potencial. Nuestra identidad y costumbres (fiestas, gastronomía, cultura granatuleña) son muy fuertes y basadas en la tradición y la cultura mediterránea, agrícola y ganadera desde tiempos inmemoriales. Hay que sacar provecho porque disfrutamos y nos damos a conocer haciendo lo que siempre hemos hecho a lo largo de la historia. En turismo es la base para empezar a darse a conocer. Eso los turistas lo disfrutan como nosotros. Si lo combinamos con nuestra historia peculiar, con los recursos patrimoniales y su conservación, difusión, etc. tenemos mucho ganado. Pero tenemos que concienciarnos de lo que tenemos nosotros mismos, y no somos ni mejores ni peores que otros. Distintos. En la diversidad de cosas, de los territorios, está la riqueza.

P. Usted ha sido clave en la obtención de fondos europeos para proyectos patrimoniales. ¿Qué retos y oportunidades ve ahora para el municipio?

R. Sólo he sido uno más del equipo de técnicos. No me puedo olvidar de mis compañeros de Oppida con J. L. Fuente y A. Poveda, políticos locales, etc., para el asesoramiento. Siempre con la voluntad del ayuntamiento de Granátula y la Diputación de Ciudad Real, Ministerio de Cultura, la Asociación para el Desarrollo del Campo de Calatrava, etc. y en la coyuntura de los Fondos Next Generation de la Unión Europea.

El reto principal es llegar a los 15000 o 20000 turistas al año entre la Casa del General Espartero, el volcán de Cerro Gordo y el yacimiento de Oreto y Zuqueca. Y que los turistas vengan, disfruten y duerman en Granátula. La oportunidad es aprovechar las nuevas infraestructuras que tenemos para que el turismo de Granátula sea un polo más de desarrollo del municipio y la comarca. Debemos complementarnos con Almagro, el Castillo de Calatrava La Nueva o las caras de Calzada. Cuando dejemos de mirarnos al ombligo ganaremos mucho.

P. ¿Qué proyecto patrimonial pendiente le gustaría ver realizado en los próximos años?

R. Queda mucho por hacer. Restaurar y musealizar el puente romano Baebio, la Casa de los Torrubia, La Encantada, algún carapuchete, calera, las tejeras, la estación del trenillo… y por supuesto mantener lo que ya tenemos.

P. ¿Cómo se equilibra la arqueología científica con la necesidad de hacerla comprensible para el público general?

R. El saber científico, con sus libros y artículos en sí, siempre aburren al público en general. Por eso hay que escribir un relato más divulgativo y didáctico para llegar a todos los públicos, edades, niveles de conocimiento, etc. La novela es una buena herramienta que ayuda para difundir ese conocimiento. Nosotros vamos a trabajar en los próximos años en ampliar esa difusión con nuevos medios y herramientas: videos en los espacios musealizados, la realidad virtual, la creación de comic (como el del General Espartero que saldrá pronto) o incluso algún videojuego como el del yacimiento de Oreto y Zuqueca, aparte de seguir potenciando las redes sociales, contenidos básicos, etc.

P. ¿Qué yacimientos o hallazgos de la comarca considera más infravalorados?

R. En Granátula tenemos algunos ejemplos como el puente romano Baebio, como obra pública más antigua de la provincia, con sus restauraciones a lo largo de los siglos, pero con esa inscripción fundacional de Pluvio Baebio Venusto, encontrada en el s. XVI, actualmente en el ayuntamiento de Almagro. Otro ejemplo de la Edad del Bronce es el yacimiento de La Encantada con unos 4000 años de historia, un yacimiento arqueológico que es complemento cronológico de la Motilla del Azuer en Daimiel o Bocapucheros en Almagro. Hay tantos y tantos ejemplos y de todas las épocas, en nuestro entorno inmediato, que nos sorprendemos todavía: el dolmen Sala de Moros en Argamasilla de Calatrava; y pasa también con los conjuntos históricos como el de Moral de Calatrava el pueblo de repoblación el de Villalba de Calatrava, etc.

P. ¿Qué papel cree que debe jugar la arqueología en la lucha contra la despoblación rural?

R. La arqueología es un polo más del desarrollo que debería complementar la economía de nuestros pueblos. Sabemos que no van a llegar de momento grandes multinacionales a nuestros pueblos para dar trabajo a miles de personas. Granátula es un pueblo agrícola y ganadero, con poca industria (agroalimentaria en su mayor parte) y sometido a la estacionalidad de muchas tareas agrícolas, cosechas, etc. La arqueología puede ser un complemento en esos descansos de actividad agrícola con excavaciones arqueológicas, restauración, rehabilitación mantenimiento de los yacimientos arqueológicos, como de edificios, monumentos, etc. Ello ayudaría a complementar rentas, a crear más arraigo, concienciación de los lugareños, protección y elevar el sentido de la identidad. Además de ser fuente de formación especializada en construcción, restauración, divulgación, utilizar los espacios para actividades diversas, etc.

Su labor divulgativa y literaria

P. Sus artículos abarcan desde geología hasta demografía o brujería. ¿Cómo elige los temas?

R. Elijo los temas divulgativos, didácticos, etc. por mis especialidades. Ser técnico de geología, arqueólogo, historiador, me hace tener una variedad de temas a elegir. Luego la vocación docente ya te lleva a explicar determinados temas según mis intereses, sea para llegar a toda la gente desde niños a mayores; escribir sobre temas que no se han escrito como antes como las Leyendas de Granátula donde intento recoger la tradición oral; los estudios de demografía en Granátula para los estudios de despoblación y desarrollo económico; con el tirón de los volcanes en los últimos años escribí sobre los que tenemos en Granátula; la curiosidad sobre el s. XVIII como siglo de la independencia de Granátula y nacimiento del General Espartero; la preocupación por la pérdida del patrimonio como la ruta de los carapuchetes, etc.

P. Su texto “Cuando Granátula tuvo playa” se ha vuelto muy popular. ¿Qué buscaba transmitir con él?

R. El título es el gancho para llamar la atención. Científicamente es la explicación de por qué hace millones de años Granátula, como la de la mayoría de la Península, estaba sumergida en un mar somero y explica la aparición de la “piedra donde aró Cristo” o rizaduras de oleaje, la aparición de fósiles marinos o huellas de animales singulares (cruzianas).

P. ¿Qué responsabilidad siente al escribir sobre la memoria colectiva de su pueblo?

R. Por un lado una responsabilidad enorme, porque al ser un científico se someterá a crítica, a análisis. Por otra un orgullo añadir más conocimiento y divulgarlo para alimentar esa memoria colectiva que tenemos. Una identidad tan grande como la que poseemos no se debe ver nunca amenazada.

P. ¿Qué le gustaría que un adolescente de Granátula supiera —o sintiera— sobre su propio pasado?

R. Al menos lo básico. Que Granátula tiene una Historia muy antigua e importante; que la localidad surgió de un volcán y posee muchos como la comarca; posee yacimientos arqueológicos como La Encantada de la Edad del Bronce; otro yacimiento ibero, romano, paleocristiano, visigodo, musulmán y cristiano como el de Oreto- Zuqueca, capital de los oretanos; Granátula recoge toda esa tradición histórica donde se forjaron personas muy importantes como el General Espartero. Todos ellos museos que se pueden visitar y aprender más.

Mirada al futuro

P. ¿Qué líneas de investigación tiene abiertas actualmente?

R. En el yacimiento de Oreto- Zuqueca determinar la extensión de la necrópolis o cementerio de época visigoda, buscar la catedral visigoda y seguir descubriendo los restos de las culturas que la poblaron.

P. ¿Hay algún libro, proyecto o estudio que esté preparando y pueda adelantarnos?

R. Si, tengo distintos frentes. Podrán ser libros o artículos de divulgación e investigación que pueden ir desde la Geología de Granátula donde me estoy volcando en las cuevas de todo el pueblo (profundizando en el artículo que escribí hace ya unos años); en arqueología sobre todo en el yacimiento de Oreto y Zuqueca; y de periodos más recientes, investigaciones por ejemplo de nuestras cofradías.

P. ¿Cómo imagina Granátula dentro de 20 años si se sigue apostando por el patrimonio? Indudablemente espero que se asiente ese sector económico y surjan nuevas oportunidades e infraestructuras paralelas a los yacimientos arqueológicos y museos locales. Hablo de bares, restaurantes o pequeños hoteles y casas rurales. Quizá el de la restauración sea el más importante y nos falta. Hay que seguir atrayendo entre semana a los colegios, institutos, universidades, grupos, asociaciones como AMPA, etc. para pasar la mañana en Granátula. Y en fin de semana el turismo familiar y grupos, asociaciones.

R. ¿Qué legado le gustaría dejar como historiador y arqueólogo? Como un eslabón más del conocimiento de la Historia y cultura de Granátula, intentaré dejar más contenidos y recursos didácticos en ese sentido. Luego ya me juzgará la historia y las futuras generaciones.

En tono más personal

P. ¿Cuál fue el primer libro que le hizo pensar “quiero dedicarme a esto”?

R. Creo que, del libro de Hervás y Buendía, con el Diccionario histórico geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real. Ciudad Real, 1914.

P. ¿Qué lugar de Granátula le emociona cada vez que vuelve?

R. En cada regreso, sea del mismo día o después de mucho tiempo de cualquier viaje y trabajo: ver cómo va apareciendo el pueblo desde dentro de su depresión con la Atalaya de fondo y el paso natural con Calatrava La Nueva y Salvatierra, es lo que más me emocionaba.

p. ¿Qué le inspira cuando escribe?

R. Compartir el conocimiento y las investigaciones del pasado geológico, histórico y arqueológico de Granátula, y saber que hay gente interesada.

P. Si pudiera escribir una frase en el propio Banco Literario, ¿cuál sería?

R. “Granátula, el peculiar espacio de una gran historia. Disfruta de este lugar único del universo”

P. ¿Qué mensaje le gustaría dejar a quienes visiten su banco dentro de 50 años?

R. Viví y disfruté mucho en este lugar.

P. ¿Qué le gustaría que esta distinción despertara en los vecinos: orgullo, curiosidad, compromiso…?

R. Espero que orgullo de ver como uno de sus vecinos que vive y trabaja en su pueblo, es homenajeado por su labor.

Muchas gracias, Juan Manuel por esta entrevista.

Banco literario granatuleño

Con iniciativas como el Banco Literario, Granátula reafirma que la cultura no necesita grandes escenarios para perdurar: basta un banco, un nombre y la voluntad de seguir contando quiénes somos.

El homenaje a Juan Manuel Donoso Gómez en 2026, o los anteriores a Miguel Muñoz Donoso, Helena Romero Salas, José Lorenzo Sánchez Meseguer, María Gómez Camacho y Juan Jesús Donoso Azañón (quien escribe este artículo), no solo reconocen una trayectoria, sino que invita a que nuevas generaciones se sienten, lean y continúen la historia (conociendo y escribiéndola).

El Legado de la Palabra: Un Encuentro de Generaciones en Granátula

El sábado 25 de abril, bajo el abrigo de la asociación cultural Oretum y desafiando la lluvia persistente, Granátula ha vivido una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva. La actividad “El Legado de la Palabra” reunió a catorce niños y niñas junto a sus abuelos —de sangre o de cariño— para compartir relatos que son, en esencia, la historia viva de nuestro pueblo.

A través de sus textos, los asistentes emprendimos un viaje emocional hacia un pasado cercano, lleno de costumbres, anécdotas y enseñanzas que siguen definiendo nuestra identidad.

Costumbres y vivencias

Los pequeños narradores rescataron escenas, en muchos casos de lo que sus abuelos, sus mayores le han contado y que muchos recordaron con una sonrisa: el traqueteo del trenillo, los paseos nocturnos al bombo durante los veranos interminables y las ingeniosas estrategias de cortejo con las “mozas” del pueblo. Fragmentos de vida que, al ser contados por nuevas voces, recuperaron su frescura y su encanto.

Tradiciones nupciales

No faltaron los relatos sobre los antiguos peditorios y aquellas bodas que se prolongaban durante días, con tornaboda incluida. Historias que muestran cómo celebrábamos antes los grandes acontecimientos, siempre rodeados de comunidad, música y generosidad.

La escuela de antaño

Las aulas de otros tiempos también tuvieron su espacio: la regla golpeando la mesa del maestro, los castigos en la palma de la mano y la disciplina férrea que marcaba la educación de generaciones enteras. Un contraste que invitó a la reflexión y al diálogo entre mayores y pequeños.

Historias de vida

Uno de los momentos más emotivos llegó con el testimonio de Fermín, quien relató su emigración a Barcelona. A pesar de la distancia, nunca perdió el vínculo con su origen y supo transmitir a sus descendientes un amor profundo e inquebrantable por Granátula. Su historia resonó como ejemplo de arraigo y gratitud.

A pesar de la tarde lluviosa, más de cincuenta personas se reunieron para compartir este encuentro intergeneracional. La jornada concluyó con una merienda tan sencilla como simbólica: rebanada de pan, vino y azúcar, el sabor que marcó las tardes de los años 60 en nuestro pueblo y que hoy volvió a unir a mayores y pequeños alrededor de la mesa.

Un acto entrañable. El agradecimiento desde estas páginas a todos los participantes y a la  Asociación Oretum de Granátula por organizarlo. Nada como continuar forjando y desarrollando el compromiso de los más jóvenes con su historia. Un trabajo por mantener vivo el legado que hemos recibido.

 

Granátula de Calatrava: Día del libro

El aniversario de la muerte de Cervantes y las andanzas de Don Quijote por el térmico granatuleño en la Batalla de los Galeotes

En Granátula son multitud los actos relacionados con el Día del Libro.  Un día singular ya que también conmemoramos la muerte del más ingenioso caballero de las letras, Miguel de Cervantes. El que escribiera el más inmortal personaje manchego, Don Quijote.

El día 23 tuvo lugar la lectura continuada del Quijote, que también contó con la participación de los niños del pueblo

Fotografía: El alcalde de Granátula, D. Félix Herrera, en el acto de lectura continuada del Quijote.

La Batalla de los Galeotes, un paisaje granatuleño

Durante siglos, los estudiosos del Quijote han debatido la localización exacta de uno de sus episodios más célebres: la liberación de los galeotes. La tradición ha dispersado la escena por distintos puntos de La Mancha, desde Puerto Lápice. Un análisis atento del texto cervantino, unido a la geografía histórica de los caminos reales, apunta con fuerza hacia un lugar que hasta ahora había permanecido en segundo plano: el término municipal de Granátula de Calatrava.

Cervantes describe a los galeotes avanzando por “un camino real”, escoltados por la Santa Hermandad, rumbo a Sevilla, donde debían embarcarse para servir en galeras. Ese itinerario no era imaginario: está documentado en mapas, ordenanzas y relatos de viajeros. El trayecto habitual desde Castilla hacia Andalucía discurría por Toledo, Consuegra, Puerto Lápice, Manzanares, Almagro, Granátula, Calzada y la Venta de Cárdenas, antes de internarse en Sierra Morena.

Granátula ocupa un punto estratégico en ese corredor histórico. Quien se dirigía a Sevilla debía pasar por allí, y lo hacía por un paisaje que encaja sorprendentemente bien con la escena descrita por Cervantes.

Cervantes menciona cuestas suaves, un recuesto desde el que Don Quijote observa la comitiva, un arroyo cercano y un paraje solitario. Ya en Granátula  la Cañada Real que entra por el Puntal de Rosa —desde Almagro, las ondulaciones de la Serrezuela, el rio Jabalón, el arroyo Pellejero, y los caminos que se bifurcan hacia Calzada y Valdepeñas— reproduce ese escenario.

Tras liberar a los galeotes, Don Quijote y Sancho huyen precipitadamente hacia Sierra Morena, donde se desarrollan los episodios de Cardenio y Dorotea. Si la escena se sitúa en Granátula, la transición es inmediata y natural: desde allí, el acceso a Sierra Morena por Calzada y la Venta de Cárdenas es directo.

El célebre mapa de Tomás López incluido en la edición académica del Quijote de 1780 —primer intento de trazar cartográficamente las rutas del hidalgo— sitúa la escena en el Campo de Calatrava. La línea que representa la segunda salida desciende hacia el sur antes de entrar en Sierra Morena, en coherencia con el paso por Granátula.

Celebración 2026 del día del libro en Granátula: Una lectura renovada de un clásico

Son numerosos los actos que se han programado en Granátula en torno a esta celebración

El día 23 se realizó la lectura continuada del Quijote, acto que fue inaugurado por el alcalde, D. Félix Herrera. Como novedad este año los niños del colegio hicieron la lectura de un cuento creado por ellos mismos en el que cada infante iba encadenando sus ideales, sueños, los personajes que le gustan, en una historia continuada. A modo del Quijote, una obra renovada, de los sueños de los niños y las niñas de Granátula.

Y así cumplir con el deseo del personaje más inmortal, un idealista que vivió la vida como loco muriendo cuerdo, cual Quijote.

La Hora de Ciudad Real, nuevo períodico

En el tiempo de internet que un grupo de personas emprendan creando un nuevo periódico con edición en papel puede parecer un tanto de Quijotada o locura.

Quizás porque los ideales al final superan las barreras y quizás también porque los número lo avalaban se ha hecho realidad la edición del periódico La Hora de Ciudad Real. Este semanario incluye un apartado para los pueblos de la provincia.

Hace ya meses que contactó conmigo César para proponerme ser columnista con artículos sobre Granátula de Calatrava, y aquellos relacionados con su entorno, el Campo de Calatrava.

El caso es que aquí me tienen en este nuevo proyecto. Quien me conoce sabe que toda mi vida he estado ligado a Granátula, a Ciudad Real, y a la historia. Ahora vamos a por un nuevo proyecto, el de ser columnista de un periódico.

Os dejo la portada (perdón por la calidad pero es lo que hay), del número «cero» y del número especial de «Semana Santa» con la portada de mi fotografía de Jesús de Nazareno, que ganó el primer concurso de carteles anunciadores de la Ruta de la Pasión Calatrava.

Sentimientos, pasión calatrava, muerte y Resurrección

Los sentimientos vuelan y sin querer terminan en Mi Pueblo en la iglesia de Santa Ana, marco incomparable y sede de la Semana Santa Granatuleña. Y esas sensaciones experimentadas en mi memoria me llevan a sus campos, verdes, hermosos, cuajados de espárragos, de hierba y de siembras casi revolcadas.

Aquí me tienen recién entrado este mes de abril donde la primavera susurra perfumes de las flores y de las lacrimales yemas que lloran nuestras cepas, que como una gigantesca explosión inundan nuestras plazas, nuestros patios y nuestros campos de aires con caricias de olivar, aromas de tomillo y romero.
Pasión por Mi Pueblo y recuerdos desde la infancia de la Semana Santa. Quizá mi mejor bagaje para estar aquí sea la pertenencia desde que tengo uso de razón a las Hermandades granatuleñas y especialmente que llevó en la sangre, la del Santo Cristo de la Resurrección.

Sereno, grácil, ligero…
la Semana Santa chiquita, aparece
despertando la ternura,
el niño Jesús carpintero avanza
con la nobleza en su corazón sincero,
que generosidad en su gesto infante,
el niño Dios, martillo en mano,
rueda lento hacia delante.

Estamos en las puertas del Domingo de Ramos, donde todo el pueblo, jubiloso, aclamaba a Jesús como un rey:

“Al día siguiente, la multitud que había ido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén, salió a su encuentro con ramos y palmas gritando:
¡Dios nos salve!
¡Bendito sea el rey de Israel!
Jesús encontró un borriquillo y montó en él».

Jesús entraba triunfal en Jerusalén, días antes de su muerte. Una gran multitud rodeó a Jesús, y con ramos de olivos y ramas de palmeras, lo acompañó en su entrada en la ciudad, entre cantos y aclamaciones. Muchos lo reconocían con fe y esperanza. ¡Hosanna! El rey de los pobres, descalzo, montado en un borriquillo y rodeado de niños. ¿Se puede ser más humilde?

Y en este momento se eleva una idea ¿seremos como las hojas de palma, que se doblan según les da el viento, que nos dejamos llevar, que olvidamos pronto nuestros compromisos?

Y así año a año en la capilla de la Santa Vera Cruz el agua bendita golpea las palmas y ramos de oliva, arrojada sacramentalmente por nuestro párroco. Y puño en mano con nuestra ofrenda la procesión se desliza cual agua del Jabalón a su destino, la iglesia de Santa Ana.

La Pasión de nuestro Señor Jesucristo acaricia mis oídos.

“Salió y se encaminó, como de costumbre, al monte de los Olivos, y lo siguieron sus discípulos. Al llegar al sitio, les dijo: Orad para no caer en la tentación.”

Me viene a la memoria recuerdos del Jueves Santo: <<El cordón a la derecha y el rosario a la izquierda>>, mientras me visto con la túnica. Y evoco ese romance leído en el prendimiento, allí donde estaba todavía hablando cuando llegó Judas, uno de los Doce, y con él mucha gente armada de espadas y palos…El traidor les había dado una señal:

«Al que yo bese, ése es, arrestadlo.» Se acercó a Jesús y le dijo «Buenas noches, Maestro» y lo besó…»

Entre la oscura noche de Getsemaní el discípulo traicionaba a su maestro, y cada hoja aciculada del olivo parecía multiplicar la pesadumbre y la expresión de desconcierto. Impotencia de un puñado de pescadores que perdían a su Señor. A ritmo lento Jesús camina con los discípulos al monte de los olivos y allí es traicionado y prendido.

¡Buscadle que entre los olivos está!
¡A quién buscáis gente vil!
¡A Jesús el Nazaret!
¡Aquí lo tenéis!


¿Por qué te abandonan, Nazareno? ¿Dónde están los que te aclamaban con ramos y palmas? ¿Por qué te abandonan, Nazareno?

Los rositas bajan en cascada. El sonido de las cornetas es un lamento. Dios es hombre y como hombre sufre y agoniza. Colgado de un madero, desnudo y destrozado, el hijo de Dios siente el abandono más absoluto cuando lanza al aire su último suspiro de aliento. La madera ya no es ahora madera, es muerte. Veremos al hombre colgado en la cruz, recorreremos entre lágrimas sus venas, sus tendones en tensión, sus costillas, sus músculos maltratados. Sentiremos el dolor de sus manos y pies llagados y como propia la llaga de su costado.

Nuestra luz, se apaga. El camino seguro que seguíamos, es ahora un erial pedregoso. La flor generosa que nos insuflaba fuerza, está marchita. Toda la fe que en el habíamos puesto, parece derramarse en su sangre… Ese es el desaliento de los que tienen enfermedades, de los que son azotados por catástrofes naturales, de los que son perseguidos, asesinados, de los hambrientos, de los condenados, de los desesperados…

¡Felices los que tienen espíritu de pobre porque de ellos es el reino De Dios!

Viernes Santo, día de luto. Mientras las caras rememoran en Granátula ese momento en que Judas cobra las 30 monedas y también el reparto de los soldados de las ropas del hijo de Dios, Jesús va camino de la muerte.
Entonces Pilato dejó en libertad a Barrabás y mandó azotar a Jesús. Los soldados le quitaron los vestidos y le pusieron un manto de color rojo. Después le pusieron en la cabeza una corona que habían trenzado con espinas y en la mano derecha una caña. Se burlaban de él, le pegaban y le escupían en la cara.
Mil velas encendidas son lágrimas de llanto por el dolor del preso, preso de amor y preso de pena. Mil gotas de sangre surcan su espalda y son mil azotes amargos que nos corroen el alma. Mil espinas de aguja hilvanan su frente y en nuestro corazón se caen los pétalos, marchitos de compartir su sufrimiento.

¿De qué te acusan, Nazareno?
¿Cuál es tu pecado?

Pero sus labios sellados solo aciertan a decir: amaos unos a otros como yo os he amado.


¡Muerte de cruz a Jesús entre los ladrones!
¡A Jesús de Nazareno rey de los judíos!
¡Yo Poncio Pilato!

Cuenta una piadosa tradición que, al pasar la comitiva una mujer se metió entre la alborotada turba, se acercó al Salvador y con un velo que llevaba le enjugó piadosamente el sudor de su divina cara. Jesús dejó impresos en el velo de la Verónica los rasgos de su Santa Faz.

La Verónica, mira a Jesús con pena y seca su sudor doloroso. Nadie más da su aliento al Dios abandonado, nadie más le abraza, nadie más le reconforta.

¿Qué más podría hacer tu Dios por ti?
Estoy aquí, clavado en un madero,
firmemente por ti crucificado,
donde me hundió la historia de un pecado
y me encumbró lo mucho que le quiero.
Fiera de amor y de dolor tan fiero,
reo soy, reducido y amarrado;
más libre el corazón, clavado en esta cruz,
en que de amor me muero.

José de Arimatea pidió a Pilatos el cuerpo de Jesús. José bajó el cuerpo de la cruz y lo envolvió en una sábana que había comprado. Fue también Nicodemo, aquel que había ido de noche a ver a Jesús, llevando mirra perfumada y áloe. María Magdalena y la otra María miraban donde colocaban el cuerpo. Jesús estaba muerto e iba a ser enterrado. Nada más se podía hacer, todo se había acabado.

La Virgen de los Soledad tiene el corazón bordado por el sufrimiento, el alma bañada en llantos, ha muerto su hijo amado, se lo llevaron para matarlo. Sin embargo, silenciosa sigue sus pasos doloridos, poco a poco, latido a latido, con un corazón agrietado que arde.

¡Virgen de la Soledad,
bien acompañada vas,
si buenos son los de delante,
mejores son los de atrás!

Camino del sepulcro, con el llanto caído como la cera de los cirios, la soledad del mundo camina a tu paso lento bordando las calles del pueblo triste.

Cuando el domingo abre sus puertas de par en par dejando tras de sí las oscuras puertas del triste sábado santo, el fuego se convierte en vida, en luz de Cristo, y saltando de mano en mano limpia las tinieblas del templo parroquial.
Las mujeres fueron al sepulcro con los perfumes que habían preparado. Al llegar vieron que la piedra del sepulcro había sido quitada. Entraron y no encontraron el cuerpo de Jesús. Un joven de ropas brillantes les dijo:

«no os asustéis, buscáis a Jesús el Nazareno, el crucificado. Por qué buscáis entre los muertos al que vive. No está aquí, ha resucitado«

Por la mañana, temprano, todo es júbilo, alegría, luz: que lo sepan los granatuleños, que lo sepa todo el mundo en el mundo entero: Jesús, ése que enterrábamos hace tres días apesadumbrados, el Cristo muerto. ¡Vive, ha resucitado!

El frío cielo del domingo es serpenteado por un cohete a la hora del encuentro, palomas blancas elevan el vuelo. María encuentra a su hijo resucitado y encuentra con él el sentido a su vida, el fin de tanto sufrimiento. El negro manto negro cae con un aleteo sonoro y todos quitamos también los velos enlutados de nuestros corazones.

Estuvo de joven con su pueblo como rio desbordado en el amor,
hoy pasa a la gloria del cielo, entrada grande a la resurrección.
Será con luz blanca del amanecer cuando las campanas suenan a gloria,
serán los cristianos al amanecer los anunciadores de esta historia.
¡Aleluya se canta en la Pascua!
¡Aleluya sin muerte ni Calvario!
¡Aleluya cantan los ángeles del cielo!
¡Aleluya porque Cristo ha resucitado!

Llegó el momento, queridos calatraveños, de abrir el arca y los cajones, para airear túnicas y morriones, capas y capirotes, mantillas y vestidos.

De sacar brillo al trono, y buscar las más hermosas flores, para gritar al mundo, que lloraremos la Pasión y Muerte, y reiremos con Cristo Resucitado.


Nazarenos, ayudas, penitentes, armaos y músicos, amigas y amigos os anuncio esta tarde que ya es Semana Santa en nuestro Campo de Calatrava.

Granátula es Semana Santa

Premio primer concurso fotografía de la Ruta de la Pasión Calatrava

Ayer en el acto de la presentación del cartel de la Ruta de la Pasión Calatrava celebrado en Moral de Calatrava se realizó el reconocimiento a la mejor fotografía de la Semana Santa  Calatrava en su primera edición.

Un orgullo recibirlo y muchas gracias por el premio y reconocimiento.

Lamento no haber podido estar de forma presencial por problemas personales.

La Semana Santa para alguien como yo que es secretario de la Hermandad del Santo Cristo de la Resurrección de Granátula desde los quince años y con recuerdos desde que tengo conocimiento del vestir al Santo, es algo más.

Se trata de pasión, sentimiento, tradición, vida y futuro que corre por las venas.

¿A quién buscáis gente vil? ¡A Jesús de Nazaret! ¿A quién buscáis gente vil? A Jesús de Nazareno. ¡Aquí lo tenéis!

Como dice el final del romance del Prendimiento de Granátula de Calatrava, de Mi Pueblo, que acabo de leer, aquí me tenéis para colaborar siempre que haga falta.

Gracias de nuevo. Y vamos a por la declaración internacional de la Ruta de la Pasión Calatrava.

Saludos calatraveños.

Clip del acto

La fotografía ganadora:

Declaración Bien de Interés Cultural de Oretum


ORETUM es BIC. El Gobierno de Castilla-La Mancha, ha culminado el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural como Zona Arqueológica para el yacimiento de Oretum (Oreto-Zuqueca).

Se trata de la figura cultural más importante que garantiza la debida protección patrimonial del yacimiento.

Han quedado protegidas 277 Ha. del yacimiento que engloban en sus zonas de protección y afección: Cerro de los Obispos, oppidum ibérico de Orissia, municipio flavio de Oretum, la necrópolis paleocristiana de Oretum y los edificios funerarios y episcopales del episcopado oretano. Así como las 456 tumbas tardoantiguas y los restos preemirales y Omeyas de la ciudad de Urîth. La iglesia prioral calatrava de Oreto y actual ermita, se encuentra protegida por su propia figura de BIC desde 1994.

Nos hallamos ante uno de los complejos de poder más importantes de Castilla-La Mancha, que ejerce como tal en época ibérica en el área septentrional de Oretania, junto con Castulo en la zona meridional de un amplio territorio que engloba las provincias de Ciudad Real, Albacete y Jaén. Desde esta dos capitales se gestionan los amplios recursos metalíferos y agropecuarios que tanto llamaron la atención de Cartagineses y Romanos. Con el final de la Segunda Guerra Púnica, la ciudad es reducida a la condición estipendiaría y se desarticula buena parte de su poder. Tras el promulgación del Edicto de Vespasiano del año 74 d.C la ciudad obtiene el status de muncipium. Desde ese momento volverán a resurgir en ella instituciones municipales como el senado local, uno de sus miembros será Publius Baevius Venustus, quien de su dinero pagó la construcción de un puente, restauró un templo y celebró juegos cirquenses.
La iglesia católica pronto reparó en esta ciudad, y en el s. IV d.C la fundación de un horrerum lleva acompañados los símbolos del Alfha y la Omega, epigrafía oficial con simbología de la Iglesia. Entre los años 390 y 420 fallece y es enterrado el diácono Aurelius Vincentius, al que su comunidad le dedicó una rica lauda musiva sepulcral que adornaba su monumento funerario en el siglo VI d.C.
En el edificio funerario de tres naves, se construyó previamente la pila bautismal tetralobulada constituyendo el instrumento definitivo para la conversión de cristianos, llegados desde el paganismo. El episcopado de Oretum aparece por vez primera en la actas del III Concilio de Toledo. 8 obispos firmarán consecutivamente en los diferentes sínodos. En Oretum se establece la silla obispal cuya catedral aparece desmontada en los más de 60 fragmentos de piezas arquitectónicas ornamentadas que han aparecido desde 1996. El último, hace alusión a una inscripción monumental fundacional de la Iglesia de Santa María, fechada hacia el siglo VI d.C. Por eso y no en vano, Oretum es ocupada y elegida como cabeza territorial en el momento de conquista de Hispania por los Árabes. De los restos de la Medina de Urîth nos quedan la fase de casas y silos de entre los años 712-756, momento en el que se establece un nuevo poder, el Omeya y construye un complejo de edificios cuyo elemento más destacado es el Hammam, considerado uno de los más antiguos de Al Andalus. Conserva intacta su planta debido a la destrucción de la ciudad a mediados del siglo IX. Recientemente ha sido descubierta una maqbara musulmana cuyos restos se están analizando para determinar el origen y la cronología de la misma.

La iglesia prioral calatrava, edificada en 1217 es un ejemplo de arquitectura de la orden militar en la zona, de tres naves y techumbre a dos aguas, una parte de ella colapsó en el siglo XVIII..

Con esta declaración, Oretum, Granátula de Calatrava y la provincia de Ciudad Real, obtienen el reconocimiento cultural legítimo en base a su transcendencia política y cultural sobre el territorio sur de la Meseta.

El municipio de Granátula de Calatrava tiene en la actualidad 3 BIC, de los cuales 2 están en el Área Arqueológica de Oretum.

Recientemente, la dirección científica de Oretum ha presentado un nuevo documento que servirá de base para ampliar el dominio público de una parte importante de estas 277 Ha. El Patrimonio de Castilla-La Mancha está de enhorabuena. Desde la dirección científica de Oretum deseamos agradecer al Ayuntamiento de Granátula y al Gobierno de Castilla-La Mancha, el interés y la diligencia dada para completar este proceso que culmina en la declaración de ORETUM como un nuevo Bien de Interés Cultural para Castilla-La Mancha.

Noticia importante para Granatula. Tomada del Proyecto Oretum.

Programa fiestas Santo Cristo 2024

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot

Screenshot