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Discurso del pregón inaugural de las Fiestas de Santiago 2015

Gracias al pueblo de Granátula, a su gente, al calor que me demostró ayer, al cariño, las felicitaciones que me hicieron llegar. Orgulloso aún mas si cabe de ser un granatuleño entre todos. Nada me puede hacer más feliz que las personas ayer me dijeran que se habían emocionado con mis palabras. «Somos de donde el corazón nos marca».

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Texto del pregón:

 

Excelentísimo Alcalde de Granátula de Calatrava.

Autoridades civiles, militares y religiosas de los pueblos de la Comarca.

Miembros de la Corporación Municipal.

Queridas y queridos amigos de esta Villa

Buenas tardes, ya noches. Para mí es un auténtico placer poder saludaros en este día. Aquí me tienen ustedes haciendo de pregonero de estas fiestas en honor a Santiago Apóstol del año 2015, merced a la llamada telefónica que recibí de nuestro alcalde D. Félix Herrena, al cual le agradezco tal inmerecida merced. Yo hoy me siento como el alguacil que anuncia las fiestas oficiales y también como el pregonero que oferta los productos más genuinos y auténticos de un pueblo como el nuestro: la amistad, la alegría, la diversión, la convivencia, el saber hacerlo bien y el sentirlo mejor.

Y es que aquí, en esta calurosa noche de verano, en la llanura manchega donde el terreno volcánico se adueña del paisaje, hay un pequeño pueblo con nombre de extraña lengua, Granátula, y que dependiendo de las interpretaciones pudiera ser “los Graneros de la Tía Tula” –aunque esto sea una creencia popular de aquella rica hacendada de Almagro que tenía aquí sus fincas-, o “pequeña Panera o Granero” aludiendo a la fertilidad de su suelo, o incluso del término “Granata” manifestando el color rojizo o mejor dicho granate de su tierra y que en el pueblo vecino da nombre al mismo: el Almagre. Tierra además de apellido de la orden de caballería dueña de toda ella tiempo atrás, Calatrava.

Esta Villa por orden real y que es el origen de todos nosotros y por supuesto de mi familia, es parte de mí y de la forja que toda persona recibe en su infancia y que lleva consigo durante toda su vida. Pueblo rural, básicamente agrícola, alejado del desarrollo pero con una gran historia que nace de muy antiguo recogiendo, seguramente, poblaciones tal y como se puede comprobar en las distintas excavaciones arqueológicas: La Encantada de la Edad de Bronce, Oreto ciudad romana, El cerro de los Obispos donde fueron encontradas las lápidas funerarias del obispado visigodo. Actualmente con una necesidad de un desarrollo económico que no gire exclusivamente entorno a la agricultura y que permita a los más jóvenes realizar sus proyectos vitales en el pueblo sin tener que emigrar a la capital u otros lares por motivos económicos, laborales, etc.

Deseo que estas palabras les hagan retroceder con la imaginación al mundo de una población que surge de las entrañas de la tierra cual colada volcánica quedando plasmada en cerros, maares, cráteres y fumarolas. Evocar como fueron aposentándose moradores en el cerro de los Castillejos, como rendían culto a sus dioses. Como llegaba más gente procedente de otras culturas: visigoda, germana, romana. Y así imaginar a la ciudad  de Oreto anclada en la falda del Jabalón floreciendo al igual que sus vegas y asistir a los Concilios de Toledo conjuntamente con sus obispos. Adoptar la cultura sarracena y descansar en sus baños árabes. Renacer de las cenizas en Zuqueca cual ave Fénix.

Siempre la vida continúa y quizás de la extinción de Oreto y de Añavete, en torno a la laguna de Valdeleón, en el cráter de un volcán, fueron aposentándose moradores formando la población. Y así aquellos monjes militares pudieron cabalgar por su valles y lomas con el escudo en el pecho de una cruz con las puntas en forma de flor de lis.

Deseo evocar en la memoria cómo se cumplió el sueño de sus habitantes y convertirse en Villa independiente. Honrar y compartir el deseo del hijo de un carretero de Granátula que declinó ceñirse la Corona de España y abrazar el lema de “cúmplase la voluntad nacional”.

También quisiera relatarles una historia. Una que comenzó hace 46 años cuando todos los veranos mis padres preparaban las maletas para venir al pueblo. Aún recuerdo, como si fuera hoy, la ilusión porque llegara ese día tan esperado, las ganas de llegar, de ver a la familia, a los amigos, las ganas de coger la bici, de corretear libre por las calles, la hora de la siesta, las tardes en el rio, etc., pero sin duda uno de los recuerdos a que a pesar de los años no se borra en mi mente es aquel mágico instante en el que voy llegando al pueblo intentando adivinar la Casilla.

Pero ¿quién soy yo? Una pregunta que siempre me resultó difícil de responder. Un ciudadano del Mundo. Un granatuleño entre ustedes. Alguien que no deja de ser la suma y la resta de todo lo vivido y de la gente que le ha rodeado. Y por supuesto, y no sé si porque lo llevaba en los genes o porque la tradición de la familia me empujó al Santo Cristo de la Resurrección, y también, a aquella imagen que dicen que es la más talla antigua de la provincia y que los que somos de aquí también llevamos en el corazón, la Virgen de Oreto y Zuqueca. Recuerdos imborrables que forman parte de mi vida. Somos de dónde el corazón nos marca.

Siempre a la pregunta ¿de dónde eres?, la primera respuesta es que mis orígenes son de donde nació alguien que siempre deseó que se cumpliera la voluntad del pueblo, que se desarrollasen las libertades públicas, y que ordenó construir, para que allí se expresasen las mismas, el edificio del congreso de los diputados. Sí, sí, el General Espartero no es de Logroño, nació en mi pueblo. Desde aquí desterrar la tradición popular que a veces he oído de que tuvo encañonada a Granátula, nada más lejano de la realidad. En un libro que cuentan que escribió la regente María Cristina, que profesaba un terrible odio hacia él y que está firmado como “CCMM”, hay una carta del propio General donde expresa el cariño hacia esta población. Tras un viaje y sin que fuera esperado decidió abandonar la silla de posta en Valdepeñas y acercarse a Granátula. Baldomero expresa la alegría de su corazón al llegar y ver a los niños jugando en las calles tal y como él hacía, recordando su infancia, y el deseo, cuando las circunstancias lo permitieran, de retirarse a su querido pueblo. También dice que hará lo que estuviere en su mano por él y por todos los españoles.

Ahora en la actualidad puede leerse nuestra historia y verse en las redes sociales, y también contemplarse en www.granatula.com. Un proyecto que nació cuando internet apenas lo era, cuando no existía ni Facebook ni Whatsapp, casi sin querer en mis manos allá por el año 1998, coincidiendo con el día de mi cumpleaños, que cuenta con 17 años de vida y que por tanto hará la mayoría de edad, los 18, el que viene.

Hablando de memorias cómo no citar “En un mar de culturas”, el libro que recopilando la historia de Granátula vio la luz hace más de una década, la primera edición en 2002. Dada la tozudez que me caracteriza decidí lanzar la misma sin financiación y afortunadamente tuvo tal éxito que, aquellas copias que hice sacando el dinero del bolsillo, enseguida se acabaron y así tuvo su réplica en una reedición en 2003 financiada por la Diputación de Ciudad Real. Ese tesón que a día de hoy también se aprecia en algunas personas que deciden emprender aventurándose a cosas distintas como las casas rurales, el turismo rural y la guía turística (un saludo para Felicitas, Juan Manuel y para los demás).

Estamos celebrando las Fiestas en Honor a Santiago, Santa Ana y San Pantaleón. No quiero aburriros con datos que otros antecesores os habrán ya dicho, pero si me gustaría contar algunas anécdotas de los tres santos a los que honramos:

Santiago, el Mayor. Durante la última jornada a Jerusalén, su madre Salomé acudió al Señor y le dijo: “Dispón que estos dos hijos míos tengan su asiento en tu reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús les aseguró que ellos compartirían su pasión. De acuerdo con esta tradición Santiago el Mayor, habiendo predicado el cristianismo en España, retornó a Judea y fue ejecutado por orden de Herodes, degollado. Su cuerpo fue milagrosamente trasladado a Iria Flavia y posteriormente a Compostela.

Santa Ana, en hebreo es Hannah. Todo lo que se conoce de ella procede de la literatura apócrifa. Joaquín y Ana no podían tener hijos. Hay diversas leyendas pero todas confluyen en que ambos clamaron al Señor pidiéndole que retirase de ellos la maldición de la esterilidad prometiéndole dedicar su descendencia a su servicio en el Templo. Ana dio a luz a una hija llamada Maryam, la Virgen María.

San Pantaleón, médico, filósofo y retórico. Después de apostatar de la fe Cristiana volvió a recuperarla y a creer por lo que fue perseguido. Tras ser torturado murió. Según la tradición el fallecimiento tuvo lugar bajo una higuera seca que floreció al recibir el riego de sangre. En el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid se conserva una ampolla que permanece en estado sólido salvo la víspera de su santo, el 27 de julio, que se licua.

Tres Santos en una festividad. ¡Cómo somos los Granatuleños! Viene a mi memoria el recuerdo de cuándo donaron la imagen actual de Santiago, la procesión apócrifa de aquel año, la adaptación que se hizo a la imagen suprimiendo el moro (y esta palabra dicha con todo el cariño y sin todo despectivo hacía los árabes). Año ingrato para mí ya que falleció mi abuelo.

Permitirme llegados a este punto expresar mi sincero agradecimiento,

– A mi madre, por haberme otorgado la vida y aguantar mi genio.

– A mi padre porque a pesar de ejercer como tal es el mejor amigo que he tenido.

– A mi familia, tan importante, mis tíos y mis primos que estáis ahí.

– A la gente que me ha rodeado, también a la que nunca me tragó, e incluso a la que me envidió, porque gracias a ellos forme mi personalidad.

– A las personas que quiero ya que con ellas aprendo a sentir y me desarrollan haciendo que salga del caparazón.

– A mis amigos porque están ahí cuando los necesitas sin necesidad de llamarles.

– A Nieves que es parte de mi. A mi amigo Fernando al que siento decirte que estoy llegando al final sin utilizar el Quijote, mejor dicho a ese genio de la prosa, Cervantes, que en boca de un cuerdo y un loco, de un idealista y de un pragmático, puso en relieve el mundo donde nada es lo que aparenta ser y expresó el deseo sublime de llegar a una realidad distinta donde triunfe la virtud, el bien sobre el mal y no haya esclavitud. Una de las grandes enseñanzas del Quijote es la manera en que honró sus sueños e ideales hasta el fin de sus días, sin importar el rechazo, el ridículo ni la aprobación de los demás, y así siguió el camino para vencer al invicto rival (que muchas veces es uno mismo).

ü Mi sincero agradecimiento a quienes me dieron esta oportunidad de conoceros un poco más, de ofreceros mi amistad, de poder estar esta noche aquí con vosotros, de ser el pregonero que hace el acto inaugural de estas fiestas.

ü A todos vosotros por aguantarme a estas horas de la noche y encima con un vino español esperando.

Llegados a este punto y parafraseando al profesor Beño consiéntaseme creer en la leyenda casi siempre tejida en el telar del sentimiento. Y así luchar desde la misma contra los encantadores que niegan y desfiguran las cosas hermosas, contra los que en nombre de la razón izan la bandera del realismo más despiadado, contra los que no saben compadecer y admirar, contra los que aprisionan y despedazan a los débiles, contra los que tornan gigantes en molinos y los ejércitos en rebaños.

Creo en Granátula como mi patria situada en la ruta del ensueño y de la leyenda, aquella de quietud apenas turbada por el aleteo de un pájaro, las conversaciones en las esquinas, el caballo y la plaza; y pasear por sus calles sintiendo las noches mágicas de verano con ese infinito cielo azul percibiendo la caricia de la paz, la tranquilidad y el sosiego.

Sí no es verdad lo que digo

 que baje Dios y lo vea,

al cual pongo por testigo

en esta noble tierra,

 fértil, limpia y aceitunera,

madre amorosa del vino,

 niña siempre y siempre vieja,

 a recorrer sus recodos,

 a descubrir cosas nuevas,

 a oler a viña madura

y a sabiduría tierna,

a compartir con sus gentes,

 esta hermosa gente manchega,

 el vino, el queso, la charla,

 el recuerdo y las promesas.

Gracias a todos y a todas,

¡Granatuleños!, ¡Granatuleñas!

¡Quedan inauguradas las fiestas de Santiago Apóstol, Santa Ana y San Pantaleón 2015!

¡Disfruten de ellas!

He dicho.

Juan Jesús Donoso Azañón

Cultura Granatuleña

Un canto a Granátula y a la cultura que atesora

Gracias, por fomentar la cultura y hacer valer el patrimonio artístico, y preservar el medio ambiente.

Gracias por rescatar del olvido edificios, libros y documentos.

Gracias por inculcar a los niños el amor al arte y a la naturaleza.

Gracias por promover la lectura del Quijote y hacer posible que el ingenioso hidalgo y su escudero cabalguen de nuevo por la imaginación de los lectores.

Gracias por mantener vivas las tradiciones al tiempo que se abren las puertas del futuro a través de las páginas de Internet.

Gracias, en definitiva, por hacer cultura y difundirla y por mantener viva la memoria y arrancar de los brazos polvorientos del olvido los restos de la grandeza que en la antigüedad tuvo este pueblo.

Un pueblo situado en “un maar de culturas”. Vivís, como sabéis, en un cráter explosivo volcánico de 2 kilómetros de diámetro, afortunadamente dormido desde hace muchos siglos, que en su día produjo violentas explosiones por la interacción del magma en ebullición con la existencia de acuíferos.

Y este volcán terrible, como otros en la zona, resultó ser, pasado el tiempo, providencial y benéfico porque de él surgió una tierra fértil, junto al río Jabalón y en torno a grandes lagunas: las lagunas de Valdeleón.

Ese contexto geográfico, hizo que desde siempre Granátula, que significa granero, por la abundancia de los cereales, fuera asentamiento elegido por múltiples culturas que se disputaron este lugar.

Desde el Neolítico, hombres y mujeres vivieron, amaron, trabajaron la tierra y apacentaron sus ganados en los verdes pastos de esta tierra.

Generaciones y generaciones, con culturas distintas y lenguas diferentes y de procedencias lejanas y creencias variopintas hicieron de este lugar su casa, su hogar.

Aquí también nacieron sus hijos y enterraron sus muertos. Y celebraron sus fiestas.

Unas fiestas que están en el alba de los tiempos.

Dice el filósofo José Antonio Marina, que cuando los humanos quisieron sacralizar el espacio construyeron templos y cuando quisieron sacralizar el tiempo, instituyeron fiestas.

Por eso, sobre las festividades paganas, se instituyeron las festividades religiosas y sobre las religiosas, las laicas.

Y en Granátula, esas fiestas paganas y luego religiosas han ido sucediéndose desde siempre, porque Granátula es una encrucijada de culturas que han ido superponiéndose a lo largo del tiempo.

En el Cerro de la Encantada, o de los Castillejos, a 3 kilómetros al norte de Granátula, hay yacimientos de la Edad del Bronce que datan de 2.000 años antes de Cristo. Allí, hubo una gran acrópolis, una ciudad que tuvo también su necrópolis, en la que  se enterraba a los muertos junto a sus ajuares funerarios, lo que evidencia la creencia de vida después de la muerte y ritos funerarios de contenido religioso.

Pero será sobre todo en época romana cuando estas tierras alcancen una extraordinaria importancia. Y es que, ya sabéis, en el Cerro de los Obispos y sus alrededores se levantó, imponente y altiva, la capital de la Oretaria, llamada Oretum. Oreto fue una pujante y activa ciudad, situada en un estratégico cruce de caminos, donde se juntaban dos de las más importantes calzadas romanas:

  • La primera en dirección norte-sur, pasaba por Toledo, Consuegra, Ciudad Real, Oretum, Calzada y llegaba hasta Andalucía.
  • La segunda, en dirección este-oeste enlazaba Almadén, que los romanos llamaron Sísapo, con Albacete a través de Oretum.

Y ambas calzadas, para atravesar el Jabalón, utilizaron un gran puente edificado por Publio Venusto a finales del siglo I y compuesto de 3 ojos en el cauce central y otros siete en los cauces secundarios.

Gracias a su privilegiada situación, a la fertilidad de su vega y a sus abundantes pastos, Oretum tuvo una gran importancia económica, militar y comercial.

Tuvo importantes edificios públicos. Como un circo, lo que evidencia la existencia de una población muy numerosa. Una gran necrópolis y un templo dedicado a Proserpina, la diosa de la Agricultura, hija de Júpiter y Ceres y esposa de Plutón, el dios de los Infiernos.

Después de la dominación romana, Granátula siguió teniendo importancia. En la época visigoda, Oreto fue sede episcopal. En el llamado “Cerro de los Obispos” muy cerca de la ermita de Zuqueca, se han localizado los yacimientos correspondientes a aquella época, entre ellos, lo que parecen ser restos de una basílica.

Y después del esplendor llegó la destrucción. Muchos autores creen que Oreto fue arrasada por la invasión musulmana en el 711. Y sobre la devastación volvió a surgir otra población musulmana llamada Urit, que fue ocupada entre los siglos VIII y X. Una población que debió también tener su importancia, puesto que contó con una fortaleza y baños. Eran baños públicos que tenían una finalidad no sólo higiénica y terapéutica sino también social y religiosa.

Tras al victoria de las Navas de Tolosa, las tropas cristianas ocuparon este lugar y habitaron una población llamada Zuqueca que significa “lugar de ruinas”. De este periodo, finales del S. XIII nos queda la preciosa talla gótica de la Virgen de Zuqueca.

La ciudad de Zuqueca, tuvo una corta duración y quedó despoblada en el S. XV. Sus habitantes pasaron a Granátula que quedó incluida en las vastas posesiones de la Orden de Calatrava. Tras la incorporación a la Corona quedó unida a Almagro como una aldea, hasta que el 3 de marzo de 1712, obtiene el privilegio de Villa tras el pago de 4.000 ducados, 1.250 fanegas de cebada y 30 caballos que el pueblo de Granátula hizo a Felipe V.

Amigos y amigas esto esta resultando ser una lección de historia. Pero permitidme la licencia, porque creo que es muy importante que conozcamos nuestras raíces.

“El futuro depende del pasado y el presente no se hará a partir de la nada”, escribe Pierre Villar.

En gran medida, somos lo que otros fueron y otros serán lo que nosotros seamos.

Por eso es importante que en fiestas y a lo largo del año pongamos en valor nuestra historia, nuestras tradiciones.

Pisamos una tierra mágica, fértil y volcánica, donde Proserpina volcó sus dones.

Una tierra que ha dado grandes hombres y mujeres. Como el General Baldomero Espartero. El hijo de un humilde carretero que pudo haber sido Rey de España. El, que acumuló honores y títulos como el de duque de la Victoria, fue reclamado por el pueblo para ceñir la corona, frente a otros candidatos.

ESPARTERO, Baldomero (1793-1879). Spanish military man and liberal politician. Painting. SPAIN. CASTILE-LA MANCHA. Toledo. Army Museum.

Decía una copla popular:

 “Dichosa sería España

 bajo demócrata mando,

 altiva no tolerando

 la corona en sien extraña;

de los Borbones la saña

olvidar nunca sabemos

Montpensier no lo queremos,

Espartero es popular,

Rey lo queremos alzar

o sin Rey nos quedaremos”.

Pero Baldomero Espartero renunció y la prensa de la época dejo escrito:

“Don Baldomero Espartero ha renunciado al honor de ceñirse la corona de cien reyes. Por algo se ha dicho que este general era una persona decente, un español honrado y un político consecuente”.

Defendiendo la cultura de Granátula, y a sus habitantes e hijos, sean nacidos allí o no.

Juan Jesús Donoso Azañón

Grupo Oria. Un recuerdo al pasado que se hace presente

Es curioso como la historia se repite, y como los humanos a veces parecemos zahorís adelantándonos a cosas que pasarán. En esta ocasión os dejo un recuerdo del Grupo Oria, el grupo de teatro amateur de Granátula, representando un ladrón que intenta huir, y es atrapado por la Guardia Civil.

Quién iba a decir que en nuestros días los ladrones viven en Granátula y roban entrando por los balcones. Un hecho lamentable, que solo se corregirá cuando los enjaulen en la cárcel o el pueblo los expulse.

Os dejo las fotos.

La Piedra donde Aró Cristo

En el Cerro San Blas podemos ver otro de los valores arqueológicos de Granátula. Hay una piedra con unos surcos y rizaduras que cuando fueron vistas por nuestros antepasados, unas líneas paralelas en una rocas durísima, acudió a la devoción y la llamó la piedra donde aró Cristo, seguramente no encontrando otra explicación al fenómeno de unos surcos en la roca.
Hoy sabemos que es una rizadura, o como los ingleses llaman «ripple marks». Es  un fósil de lo que fueron olas en la arena de la playa, esas ondulaciones que quedan con el vaivén de la marea. ¿Y esto como es posible? Pues porque hace como unos 500 millones de años, en la Era Primaria, y hasta la Terciaría, esta zona fue varias veces litoral, antes de las erupciones volcánicas de los volcanes que rodean Granátula descargasen sus cenizas e hicieran de manto protector, lo que permitíó endurecerse y hacerse piedra. Y es que no podemos olvidar que Granátula está dentro de un volcán, en un maar.
Estamos ante la tierra madre de antes de la actividad volcánica, ahora fosilizada, de lo que fuera una playa, pues el mar en aquellos lejanos días bañaba con sus olas lo que hoy son sierras en el borde de La Mancha. Y es que ha habido varios episodios que han dejado el término municipal bajo las aguas del mar, cubriéndolo totalmente. Y en otras ocasiones en su borde, en lo que fue playa.
Como dice mi amigo Juan Manuel Donoso Gómez, @jumadogo, son aún apreciables en varias zonas del término evidencias de que tuvo playa y ambiente marino desde hace cientos de millones de años. La piedra donde aró Cristo (rizadura de oleaje de la playa), las piedras calizas (precipitación masiva de CO₂ en mares tropicales y poco profundos que dan lugar al Carbonato Cálcico, junto con restos de conchas y esqueletos de moluscos marinos)  diversos fósiles del entorno (trilobites, ammonites, tronco de pino fosilizado u otros moluscos) o las cruzianas (huellas o rastros fosilizados de animales) son muestra de ello.
En la Era Primaria, y en el Ordívico Inferior, entorno a los 465-470 millones de años se produjo en esta zona una gran actividad de estos animales en los fondos marinos que quedó fosilizada con el paso de millones de años en la cuarcita Armoricana. El origen de la cuarcita está en las antiguas arenas litorales depositadas en un mar que inundaba la zona de Granátula. Estas arenas fueron sometidas a fuertes tensiones hace unos 320 millones de años (orogenia Hercínica, a finales del Carbonífero sobre todo). Estos sedimentos por la presión y elevada temperaturas se transformaron en rocas metamórficas: las arenas en cuarcitas (afloran en las partes altas de las serratas de Granátula, donde se encuentran cruzianas) y las arcillas en pizarras (por ej. en la zona del embalse del río Fresnedas, en Calzada de Calatrava, donde se encuentran fósiles de algunos moluscos y artrópodos). Estas enormes tensiones que duran millones de años van dando lugar a la transformación de esos rastros fósiles en cruzianas o icnofósiles. Por tanto, son vestigios de la actividad biológica conservados en las cuarcitas, no restos de organimos. En Granátula apenas se conservan algunos fósiles, y algunos de ellos pueden provenir del comercio o transporte intencionados (pequeños moluscos). Por ej. en el yacimiento de Oreto y Zuqueca, en diversas tumbas de la necrópolis visitoda (s. V-VIII d. C.) han aparecido algunos o alguna cruziana de bloques que cubren algunas tumbas.
Y es que nuestro entorno ofrece tantas cosas por ver, que esta no deja de ser una más. Ya sabéis los lugareños donde está el Cerro San Blas. Para los que no sólo tenéis que ir, entrando desde Almagro por la calle Duque de la Victoria, girar a la derecha en la primera calle y continuar por la calle y camino que llevan al Bombo, el depósito del agua. Continuar hacia el cerro y pasando la ermita de San Blas, seguir subiendo en línea recta hacia el depósito del agua. Y arriba está una llanura llena de piedras rectangulares, mas o menos grandes bloques de piedra, y entre ellos La Piedra donde Aró Cristo, esa playa fosilizada.

Os dejo el enlace al blog de Juan Manuel Donoso Gómez, donde puedes conocer más sobre los fósiles de Granátula de Calatrava (Blog): Cuando Granátula tuvo playa

El encaje de bolillos en Granátula

El Encaje de Bolillos, artesanía, arte tejido en hilo elaborado en nuestra tierra. El encaje de bolillos que brota de las manos de nuestras queridas Granatuleñas, y en todo el Campo de Calatrava, mujeres que en la almohadilla cruzan los hilos, clavan las agujillas y hacen renacer en nuestros oídos ese resonar de los palillos que prestan su apellido a esta preciada artesanía.

Cuándo y dónde nació el encaje de bolillos ha sido y, prácticamente, sigue siendo un pequeño misterio. Las múltiples teorías discuten su aparición desde los siglos XVI o XVII hasta fechas muy anteriores. Y, de igual modo, tradicionalmente, se ha asignado a Asiria la creación de las pasamanerías y de todos los trabajos artísticos de nudos precursores de los encajes a la aguja y, a Egipto, la invención de los encajes de bolillos. Aunque, otras tesis otorgan el mérito a Grecia, desde donde se difundió por el Mediterráneo, fundamentalmente a Italia, Persia y Arabia.

Orígenes tan difusos han permitido que España, Italia y Flandes mantengan, desde antiguo, una larga disputa por atribuirse la invención de esta labor. No obstante, se sabe que, desde el siglo XV, largas caravanas de mercaderes iban de Auvernia a España; de ésta, a Italia y, de allí, a Flandes (y a la inversa) comprando y vendiendo encajes por donde pasaban. Diversos estudios atribuyen la aparición del Encaje en la Mancha a la implantación en Almagro de los Fugger, Fúcares en la lengua Castellana, aquellos banqueros holandeses que llegaron a España y que se acomodaron en Almagro haciendo negocio no sólo con la banca sino también con las minas de azogue.

En la actualidad, diversos documentos demuestran la existencia de un encaje español en épocas remotas, con anterioridad a otros países europeos. Tan antiguos como los tejidos del ajuar funerario de la Cueva de los Murciélagos, en Albuños (Granada), donde se encontraron más de cincuenta esqueletos vestidos con atuendos de esparto realizados con tejidos especiales. O las pinturas rupestres del Paleolítico que presentan figuras humanas con adornos flotantes, a modo de flecos. que debieron hacerse con tejidos de fibras vegetales, cabellos y correas y desarrollaban nuevas técnicas (trenzado, punto de malla y costura).

Desde ese momento, el encaje recibió diversas denominaciones. Los más antiguos, hechos con fibras y destinados a la decoración, hacen referencia al género pasamanería, cuya técnica agrupaba torsiones, cruces, trenzas, tramados y guipures, a los que se unieron, más tarde, puntos anudados y bucleados. Más tarde, en la Edad Media y el Renacimiento se utilizaron los vocablos randa y cairel. Precisamente, del siglo XI, un trozo de tela de la casulla de Santo Domingo de Silos evidencia el desarrollo de los encajes de oro y, concretamente, posee uno de guipur, de hilos metálicos, en forma de franja.

La palabra encaje, como tal, no hizo su aparición hasta la primera mitad del siglo XVI, y quería significar «una labor tramada, encajada entre dos telas». Fueron momentos en los que el uso del encaje se extendió por todas las clases sociales (siglos XV, XVI y XVII), hasta el punto que los reyes promulgaron un decreto para limitarlos. Así, en la primera mitad del siglo XVII, Felipe III prohibió el uso de blondas y encajes, lo que hizo decaer la producción y el comercio, sobre todo, en La Mancha. Y Carlos II, en 1667, dispuso incrementar la introducción de géneros extranjeros.

En el siglo XVIII, el encaje de bolillos se vio amenazado por las máquinas capaces de reproducir sus modelos, mas no fue hasta los primeros años del XIX cuando un tejedor de Lyon, José María Jacquard, inventó una máquina de tejer encajes. Los primeros sólo eran fondos que se adornaban posteriormente a mano; pero, luego, consiguió obtener encajes donde se incluía la decoración.

Orígenes de Granátula según un diccionario antiguo

Orígenes de Nuestro Pueblo según un Diccionario Antiguo

Granátula con Ayuntamiento en la Provincia de Ciudad Real. (5 leguas), partido judicial de Almagro, perteneciente al Campo de Calatrava situado en una cañada con pequeñas sierras al Norte, goza de benigno clima, reinan los vientos S. y NE., y se padecen algunas intermitentes y pulmonías. Tiene 365 casas pequeñas, 3 más regulares, la de Ayuntamiento, cárcel y pósito, que forman dos plazas y 6 calles empedradas, llanas y con bastante regularidad, hay escuela de primeras letras dotada con 2.200 reales de los fondos públicos, a la que asisten 140 niños, 3 privadas de niñas a las que asisten 60 mediante una corta retribución; Iglesia parroquial dedicada a Sta. Ana, con curato de primer ascenso y provisión del tribunal especial de las Ordenes militares; el edificio es moderno y de buena fábrica con 3 medias naranjas, y la torre de piedra; una Ermita del Santo Cristo de la Resurrección y en las afueras el cementerio. Se surte de aguas potables en un pozo con su brocal de piedra, que por tener 2 veneros, uno de agua dulce y otro de agria, se mezclan y forman un gusto muy grato, brotando además por muchos puntos manantiales ferruginosos y existiendo muchas norias, para riego de las patatas, panizos y forrajes.
Comprende una sola casa de campo denominada de Torrubia, del nombre de su dueño, una legua al S.E. de la misma; en la misma dirección se encuentra el santuario de Ntra. Sra. de Azuqueca ó Zuqueca situada, en las ruinas de la antigua ciudad de Oreto. Lo baña el río Jabalón a distancia de media legua el cual pasa al pie del santuario en donde tiene el famoso puente romano llamado de Bebio. El terreno es todo llano, de naturaleza caliza de mediana calidad para granos y arbolado de olivos. Los Caminos vecinales, de rueda y sin tropiezos el Correo se recibe en Almagro por valija tres veces a la semana. Producción de trigo, cebada, centeno, aceite y vino; se mantiene ganado lanar, el vacuno y mular necesario para las labores y se cría caza menor y escasa pesca de Lampreas. Se exporta el aceite por los arrieros.

Este pueblo empezó a formarse de unas casas – cortijos del vecindario de Almagro. Su primer libro parroquial de bautismo data de principios del año 1.577 en cuyo tiempo se fabrican la iglesia y aumentándose sucesivamente el vecindario. Era dependiente de Almagro, hasta que en 1.712 por privilegio de D. Felipe V, se le concedió el título de villa mediante cierto donativo en granos.

Orígenes de Granátula

Alketib, historiador árabe, tuvo el nombre de Granátula por bárbaro y extraño a su lengua. En efecto, el nombre de Granata del que se deriva Granátula es latino y significa pequeña panera o granero, aludiendo a la fertilidad y riqueza de su suelo.
Verosimilmente debió Granátula su origen al abandono de Zuqueca ocurrido a principios del siglo XIII, recibiendo con sus habitantes la fe, la herencia y las tradiciones de la antigua ciudad. Enclavado más tarde en los límites que Alfonso VIII señalo a la Orden de Calatrava, ésta fundó en el un beneficio curado. Durante el dominio de ésta formaba parte de la mesa maestral, y después de su incorporación a la corona quedó unida a Almagro como una aldea o anejo de esta ciudad.

Merced a un donativo de mil doscientas cincuenta fanegas de cebada y treinta caballos que este pueblo hiciera a Felipe V en la guerra de sucesión consiguió el privilegio de Villa el 3 de Marzo de 1.712. Según en el diploma se refiere, en esta fecha constaba Granátula de 318 vecinos. Con gran entusiasmo abrazaron estos la causa del Duque de Anjou. No les pareció bastante el donativo anterior, sino que repetidas veces concurrieron al triunfo de aquella causa con hombres y dinero; no siendo de extrañar que por esta razón, el que tanto los triunfos parciales como los decisivos de Almansa y Villaviciosa, fueran por ellos celebrados con festejos y regocijos populares, consignando en publico documento todo el ardor de que se hallaban poseídos. Utrtech, con su tratado puso fin a tan sangrienta guerra, pero no quedó satisfecho el pueblo de Granátula con celebrar tan venturoso acontecimiento, sino que estableció una función religiosa anual de acción de Gracias por el bien que habían recibido de la Providencia al darles un príncipe, que logró restaurar las desdichas y desventuras del reinado anterior.

El día 1 de Abril de 1.809 penetró en Granátula el primer regimiento francés, a la sola noticia de su aproximación huyeron sus habitantes a los montes cercanos buscando en ellos abrigo. El enemigo en cambio desahogó su furor en los pocos que no pudieron huir; robos, saqueos, incendios, malos tratos y crueles vejaciones, de todo fueron víctimas, sin que uno sólo lograra librarse de la saña de aquella soldadesca brutal. El jefe de aquella fuerza les obligó además a jurar fidelidad a José Bonaparte en el Ofertorio de la Misa mayor del Domingo siguiente.

Además del templo parroquial, de notable belleza tenía Granátula consagradas al culto y decorosamente dotadas las Ermitas de Santa Columba y San Blas Obispo y Mártir, extramuros, bendecida esta última por el Ilmo. Sr. Obispo de Troya el 13 de Diciembre de 1.632. La de Ntra. Sra. de VaIdeleón, que la tradición hace exceder en antigüedad al templo parroquial, la de San Sebastián y la del Calvario dedicada a la Resurrección del Hijo de Dios y abierta al culto por el Ilmo. Sr. Obíspo de Arcadia el l7 de Noviembre de l.661. Todas ellas concluyéronse de arruinar durante la guerra civil.