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La mantilla de blonda

Y ahora que hace calor, y con la memoria puesta en las Fiestas de Santiago, os dejo esta actuación grabado en Almagro de la canción mantilla de Blonda, «por ser la que mas favorece,.. y de esta labor sencilla a que mi vida consagro, florece la maravilla y es la mantilla de Almagro», «filigranas haciendo con los dedos, se siguen del dibujo los enredos, con suma rapidez, ¡fíjense»»

A la Mancha manchega

A la Mancha manchega
Que hay mucho vino,
Mucho pan, mucho aceite,
Mucho tocino.
Y si vas a la Mancha, no te alborotes,
Porque vas a la tierra de Don Quijote.
La Virgencita del Prado,
Le dijo a la del Pilar,
Si tú eres aragonesa,
Yo soy manchega y con sal,
Si tú eres aragonesa,
Yo soy manchega y con sal.
A la Mancha manchega
Que hay mucho vino,
Mucho pan, mucho aceite,
Mucho tocino.
Y si vas a la Mancha, no te alborotes,
Porque vas a la tierra de Don Quijote.
Una rubia vale un duro
Una morenita dos,
Yo me voy con lo barato
Rubia de mi corazón.
Yo me voy con lo barato
Rubia de mi corazón.
A la Mancha manchega
Que hay mucho vino,
Mucho pan, mucho aceite,
Mucho tocino.
Y si vas a la Mancha, no te alborotes,
Porque vas a la tierra de Don Quijote.
Dicen que la Mancha es fea
porque no tiene faroles
Pero tienen las manchegas
que alegran los corazones.
Pero tienen las manchegas
que alegran los corazones.
Y si vas a la Mancha, no te alborotes,
Porque vas a la tierra de Don Quijote.
Y ahora el video grabado por un granatuleño, de la Rondalla Oretana.

Y otros estribillos que varían esta canción:
Los demonios son los hombres,
Según dicen las mujeres,
Y siempre están deseando
Que el demonio se las lleve,
Y siempre están deseando
Que el demonio se las lleve.
A la Mancha manchega
Que hay mucho vino,
Mucho pan, mucho aceite,
Mucho tocino.
Y si vas a la Mancha, no te alborotes,
Porque vas a la tierra de Don Quijote
Y…
Morena tiene que ser
la tierra para cebada
y las mozas de mi pueblo
morenas y resaladas.
Como quieres que te quiera
si no te puedo querer
si me has hecho unos calzones
con la bragueta al revés.
A la Mancha manchega
Que hay mucho vino,
Mucho pan, mucho aceite,
Mucho tocino.
Y si vas a la Mancha, no te alborotes,
Porque vas a la tierra de Don Quijote.
Vídeo de la «Versión Rock» de A La Mancha Manchega, del dúo Manzanareño Jariko & Pajariko

Mi pequeño homenaje a Cervantes y al Quijote

Quien me conoce sabe que siempre llevo a mi pueblo y a La Mancha en el corazón. Hace unos días que leyendo sobre el Quijote y la música, y me encontré con este magnífico video elaborado por el Museo de las Bellas Artes de Valencia. Y no pude resistirme a incluirlo en mi página, y compartirlo con todo el que me visita.

En homenaje a Cervantes. En mi opinión el más grande escritor. Y es que el 23 de abril se conmemora tanto la muerte de Cervantes como de otro genial escritor Shakespeare.

El Trenillo

Imáganes del trenillo que pasaba por Granátula de Calatrava camino de Montanchuelos. Juan José del pueblo vecino de Granátula ha publicado un libro con la historia de esta línea de ferrocarril que tenía estación muy cerca de Oreto.

Os dejo el video.

Términos del encaje de bolillos

Acerico.- Pequeña almohadilla cuadrangular aplanada, llena de serrín y de diez a quince centímetros de lado. Sujeta con un alfiler en la parte superior derecha de la almohadilla, se pinchan alfileres y agujas para no perderlas al trabajar o acabada la labor.

Aguja.- Clavillo fino, con punta en un extremo y cabecilla en el otro. De varios tamaños, se colocan en el acerico, usándolas según avanza la labor. Metidas en los puntos del picao, sujetan el cruce de los hilos. Son largas, finas e inoxidables, para no manchar la hebra, y con cabecilla de pasta negra, blanca, amarilla… Se distinguen la agujilla, la agujilla fina corta, la agujilla fina larga y el agujón.

Alfileres.- De cuatro a cinco centímetros de longitud, fijan el picao a la almohadilla sobre la que se hace el encaje.

Almohadilla, mundillo o telar.- Cojín generalmente cilíndrico, alargado, aplanado y relleno de paja (de centeno), crín u otro material (trapos) fácil de atravesar por alfileres. Se forra con papel fuerte o tela y se cubre de una funda que se quita para lavarla. Oscilan entre sesenta y setenta centímetros de largo por veinte centímetros de diámetro (ancho). En ella, se coloca tenso el picao. Para hacer el encaje, reposa sobre una silla, pared o escalerilla, en la parte superior, y en las rodillas de la encajera, en la inferior. La inclinación provoca tensión en los bolillos y permite ver el conjunto.

Aplicación.- Encaje de imitación de los encajes genuinos, pero con alguna parte obtenida mecánicamente.

Baraja de bolillos.- Número indeterminado de bolillos de igual forma y tamaño.

Bolillos.- palitos como mangos o contrapesos de madera pulida, hueso o marfil. La parte superior semeja una bobina o carrete, prolongado en forma de mango para su fácil manejo, que se pone en el cabo inferior de cada hilo, mientras la punta se prende en la almohadilla. Se compone de mango (parte que coge la encajera para moverlos); caja (donde enrollar el hilo) y cabeza (sujeta el hilo y evita su desrrolle). De quince a dieciséis centímetros y trece a catorce gramos, los de blonda (diez centímetros) son menores, pues el finísimo hilo no soporta el peso del bolillo normal. Unidos en el cabo inferior de cada hilo, la encajera facilita su cruce y teje según el dibujo. Las vueltas y cruces se sujetan con agujas que, a través del cartón, se clavan en la almohadilla.

Bolillos (encaje de).- tejido fabricado sobre un patrón de cartón que se sujeta en una almohadilla y se realiza con varias hebras que se arrollan a unos bolillos que se cruzan entre sí y forman torsiones, tramados y trenzados.

Bolsillo.- pequeña bolsa de tela, algo mayor que los bolillos, cerrada con un cordón o hilo grueso que, a su vez, rodea toda la almohadilla. Sujeta en la parte superior izquierda de ésta, guarda los bolillos y la bobina del hilo.

Cabeza.- remate del encaje en el extremo que no se une a las prendas. Puede llamarse borde inferior o derecho, según se coloque horizontal o verticalmente.

Campo.- fondo de los encajes que se realiza simultáneamente con los nutridos o elementos planos.

Corona.- remate del borde del encaje llamado cabeza.

Cortar.- quitar bolillos de la almohadilla, según avanza la labor.

Cruces.- entrecruzamiento de varias guías para formar arañas o vilanos. Con sólo dos guías, se llama torsión.

Embolillar.- enrollar el hilo en el bolillo.

Engrudo.- mezcla de harina y agua para fijar el picao a la almohadilla.

Entredos.- encaje sin pie ni puntilla que va entre dos telas.

Escalerilla.- estructura trapezoidal de madera, consistente en una pequeña barra de unos veinticinco centímetros de longitud, de la que parten hacia abajo otras dos, mayores que la anterior, hasta alcanzar los sesenta y nueve centímetros. Se unen con un listón a la mitad de la altura. En ella, se apoya la parte superior de la almohadilla.

Escurridor.- trozo de cartón o de hule que rodea la parte superior-anterior de la almohadilla. Colocado bajo los bolillos, evita el roce de éstos con la almohadilla.

Fondo.- zona no decorada del encaje sobre la que se monta o inserta la parte ornamentada.

Macillo.- acción de arrollar todos los hilos para alzar el encaje y continuar la labor o, cuando se acaba, arrollar todos los hilos en un agujón para que no se mezclen.

Mandril.- instrumento punzante para hacer los agujeros del picao y componer el dibujo.

Patas (del encaje).- extremo del encaje.

Picao, dibujo o patrón.- cartulina o papel en el que se imprime el diseño a conseguir y que interpreta la encajera en la confección. Consistente y flexible para su adaptación a la superficie curva de la almohadilla, se sujeta en los extremos con alfileres o engrudo. En algunos pueblos, los colocan en ambas caras de la almohadilla y, al acabar uno, le dan la vuelta a la almohadilla para hacer el otro. Los agujeros picados indican dónde colocar los alfileres que sostienen los puntos.

Pega.- unión de una parte con otra del encaje.

Pie.- extremo del encaje que sirve para unirle a la prenda que va a guarnecer. Se denomina también borde superior.

Punteras.- nombre que también se da a las encajeras.

Puntilla.- banda de encaje con dos bordes diferenciados: cbeza y pie. Es más bien estrecha.

Rollo (de encaje).- trozo seguido de encaje o encaje ya realizado.

Sentar.- alzar el encaje una vez terminado para seguir la labor.

Tapador.- tela algo mayor que la almohadilla sujeta a sus lados con agujas o alfileres. Protege la almohadilla con los bolillos y el encaje al dejar el trabajo para evitar que se ensucie.

Tupido.- todo relleno de hilo, sin huecos o vacíos.

Vara.- medida de longitud que equivale a un metro de longitud.

Vena.- adorno o remate del encaje con hilo más fuerte del normal.

Ventanas.- adorno o decoración de los bolillos de pastor.

Normas para comer las gachas manchegas

Después de tanta economía y artículos económicos, ahora os dejo un artículo en tono de humor sobre la forma de comer las gachas manchegas, a punta de navaja y usando el dicho «delante la sartén un paso para delante y dos para atrás».

Sí, gachas existen muchas y en muchos países. En las regiones manchegas hay dos tipos, las más extendidas tienen por nombre científico «pudin de harina de almortas con aromas de cerdo y ajo». Nouvelle cuisine de tiempos inmemoriales.

También estas gachas tienen diferentes formas de hacerse, según las carnes que se usen mayormente. Pero en cualquier caso son todas iguales en los siguientes aspectos:

-Es un plato de sencillez teórica pero que requiere una precisión casi farmacéutica si no queremos tener que tirarlas antes de empezar siquiera a comer.

-Se prepara en muy poco tiempo, en una sartén grande y, si puede ser, con leña, y ya puestos, de sarmientos y cepas. Por esta constitución y la imposibilidad de ser removidas en sus últimas fases de preparación provocan que se produzca una especie de socarrat en el fondo, vulgarmente conocido como «lo pegao» y muy apreciado por la mayoría de la población manchega.

-Si se enfrían no hay quien las coma. Si las comes nada más salir de la lumbre, has muerto. Por lo tanto hay que ser un habilidoso comensal para que la experiencia sea lo suficientemente gratificante. Algunas personas han desarrollado un paladar antipirético que le permite empezar a comer antes que nadie, por lo tanto, más.

-Una vez preparadas, el cambiar el producto del recipiente en el que fueron preparadas a otro es motivo de aplicación de insultos varios, dudas sobre la orientación sexual del ejecutor, y hasta agresión física a una mano en el cuello, ya sea una guantá tonta o un ostión a rodeabrazo.

-Todo esto hace que el rito de la manducatoria consista en poner la sartén en medio de un corrillo (normalmente con patas [la sartén]) donde los comensales sentados en sillas bajas de madera y esparto disponen de una servilleta o más bien pañuelo de hierbas extendido en la pierna izquierda, cerca de la rodilla donde se apoya la mano del mismo costado la cual a la vez sujeta un cantero de pan directamente proporcional al volumen del comensal con respecto al resto de comensales y el total de pan disponible. La diestra sujeta una navaja MUY BIEN AFILADA. No se puede cortar el pan y que la sopa tenga picos (irregularidades) o que el roce de navaja y la hogaza provoque que caigan migas al suelo.

-Las sopas, pinchadas en la navaja se sumerge en la sartén. Los límites del espacio vital de cada comensal trazan dos lineas imaginarias y equidistantes que se cruzan en el centro de la sartén: todo el área que describen esas líneas corresponden a tu ámbito de acción y maniobra. Se tratan de fronteras inquebrantables hasta que algún vecino inmediato nos dice: «pues me parece que por hoy yo ya he comío».

-Los picos en las sopas están prohibidos debido a que estos, al sumergirse en el denso pudin, pueden resquebrajarse del cuerpo de la sopa, dejando tropezones del pan absolutamente antiestéticos e indeseables.

-El no cumplimiento escrupuloso de todas y cada una de estas normas son motivo de enfado a tiempo indefinido, desde malestar general hasta retirar el saludo indefinidamente, además de exclusión social, todo ello dependiendo de la edad y posición social.

El refranero condensa muy bien toda esta normativa en una sola frase:No me jodas Baldomero y come gachas en tu lao, que me echas sopones y te comes lo pegao!Ej. «¿Ande vas con tanta prisa? Paece que vas convidao a gachas!». Eso es llevar mucha prisa, porque como hemos dicho, no puedes llegar y que estén frías o que ya se las hayan comío los otros. Además no hay nada que le guste más a un manchego que comer, y si es de a ná, más toavía.