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Banco Literario 2026

Granátula de Calatrava ha convertido la literatura en un gesto cotidiano: un banco en la plaza, una placa y un nombre que resume una vida dedicada a contar, investigar o preservar la memoria del pueblo. En este contexto nace el Banco Literario, una iniciativa que reconoce a autores vinculados al municipio y que transforma el espacio público en un pequeño santuario de lectura. En esta edición, el acto realizado el día 3 de mayo de 2026  “día de la Santa Cruz”, el homenaje recae en Juan Manuel Donoso Gómez, cuya trayectoria como investigador y divulgador ha tejido puentes entre la historia local y quienes la habitan.

Entrevistamos al homenajeado, Juan Manuel

Pregunta (P). ¿Qué significa para usted ser nombrado Banco Literario 2026 en su propio pueblo?

Respuesta (R). Para mí es un verdadero honor tener un banco literario en la plaza de la Constitución de Granátula de Calatrava (Ciudad Real). Es un reconocimiento que nunca había imaginado.

  1. ¿Cómo recibió la noticia? ¿Le sorprendió o intuía que podía llegar este reconocimiento?
  2. Fue el alcalde de Granátula, Félix Herrera el que me llamó hace unos días a su despacho, pensando que hablaríamos de otros proyectos e ideas para Granátula. Me sorprendió gratamente, no me lo esperaba. Con 44 años no se espera uno estos homenajes. Siempre he escuchado a las personas homenajeadas en sus actos, que cuando recibe los reconocimientos es al final de su vida activa.
  3. ¿Qué cree que simboliza este homenaje para Granátula y para la población?
  4. En las felicitaciones en persona, telemáticas y llamadas que me llegan es un reconocimiento a años de trabajo, en la conservación y difusión del patrimonio de Granátula tanto en el volcán de Cerro Gordo, el yacimiento de Oreto y Zuqueca; el Yacimiento de La Encantada; el Campo de Aviación y la Casa del General Espartero.
  5. ¿Qué siente al saber que su nombre quedará grabado en la Plaza de la Constitución junto a otros autores locales?
  6. Un gran honor. Esos autores locales, son la base de mi conocimiento sobre Granátula. Me han ido formando personalmente, como intelectualmente. Estar al lado de otros escritores, investigadores y científicos locales o ligados con Granátula como María Gómez Camacho con su refranero que recitamos automáticamente todos los días sin que lo sepamos y recogió toda esa tradición oral milenaria; Miguel Ángel Muñoz que me acercó didácticamente a la figura de Espartero; Juan Jesús Donoso Azañón con ese libro divulgativo de Maar de culturas, que todavía consulto; Meseguer y Helena con esos libros y artículos científicos que son base de mis estudios. Yo he tenido la suerte de aprender tanto de Granátula, su cultura, y todo lo relacionado con todos ellos desde pequeño.
  7. Su carrera combina geología, arqueología, historia, divulgación y docencia. ¿Cómo se entrelazan estas facetas en su día a día?
  8. Para mí es el motor e ilusión de cada día. Aprender en los yacimientos geológicos y arqueológicos, investigar, estudiar, leer, releer, consultar nuevos libros, artículos, hacer mis estudios locales y comarcales, etc. cada día y transmitirlo a grupos de personas que vienen a visitar Granátula y sus destinos es una motivación muy fuerte. Me da gran satisfacción mostrarlo todos los días a decenas de personas que vienen con ese interés, tanto en las visitas guiadas, como telemáticamente con redes sociales, etc.
  9. ¿Qué momento o descubrimiento marcó un antes y un después en su vocación?
  10. Han sido muchos momentos en la infancia los que marcaron mi vocación. Desde siempre me han despertado mucha curiosidad todo lo que ha salido del suelo especialmente los recursos naturales, arqueológicos y agrícolas. Como hijo de agricultor siempre he estado en contacto con el suelo como lugar de trabajo. Siempre me he fijado en la cerámica que aparecía o he aprendido los tipos de rocas de Granátula desde los 7 años. Otro recuerdo a principios de los 1990 es una excursión del colegio al museo provincial de Ciudad Real, con 9-10 años y el museo era casi exclusivo de Granátula (La Encantada y Oreto). O un profesor del colegio local, Hilario Rivero Martínez, nos llevó a excavar al mismo yacimiento de la Encantada con el colegio.
  11. ¿Qué aprendió en sus primeras excavaciones en Segóbriga y Oreto-Zuqueca que aún hoy sigue aplicando?
  12. Aprendí mucho. Y sigue siendo una referencia arqueológica. No solo en conocimientos científicos, conocí amigos, viajar por motivos laborales, etc. Un cambio que sabes que te va a marcar el resto de tu vida. Segóbriga y Oreto-Zuqueca, aunque están separados por bastantes kilómetros, son ciudades históricas que casi coinciden en todas las culturas que han pasado por Hispania, con sus cementerios visigodos, sedes episcopales, etc. Creo que siempre he querido ver en Segóbriga la ciudad que hay que descubrir en el yacimiento de Oreto- Zuqueca. Tener una ciudad así, una mini Roma, ha sido mi ilusión. Con el paso de los años vas descubriendo que es distinto.

Granátula de Calatrava como eje de su trabajo

  1. ¿Qué tiene Granátula que le ha llevado a dedicarle tantos años de estudio y divulgación?
  2. Granátula la conozco desde siempre desde el terreno y en libros, artículos, conferencias, paneles informativos, exposiciones, etc. Para mí tiene de todo. Desde pequeño siempre he podido viajar y descubrir cada rincón de sus casas, edificios y todo el término municipal: parajes, cañadas reales, arroyos, senderos, montañas, despoblados, etc. Acompañado de mis padres o familiares, siempre me han enseñado todo: desde la piedra donde aró Cristo o los Baños pasando por las antiguas caleras, tejeras, restos de una Atalaya del Cerro san Blas a los puentes históricos, restos de molinos hidráulicos. Disponer de muchos libros de historia de la localidad, artículos, etc., que explicaban cada una de esas cosas me han permitido conocerlos científicamente y no como una persona curiosa.
  3. ¿Cómo describiría la relación entre patrimonio, identidad y futuro en un municipio pequeño?
  4. A pesar de ser un pueblo pequeño tiene un enorme potencial. Nuestra identidad y costumbres (fiestas, gastronomía, cultura granatuleña) son muy fuertes y basadas en la tradición y la cultura mediterránea, agrícola y ganadera desde tiempos inmemoriales. Hay que sacar provecho porque disfrutamos y nos damos a conocer haciendo lo que siempre hemos hecho a lo largo de la historia. En turismo es la base para empezar a darse a conocer. Eso los turistas lo disfrutan como nosotros. Si lo combinamos con nuestra historia peculiar, con los recursos patrimoniales y su conservación, difusión, etc. tenemos mucho ganado. Pero tenemos que concienciarnos de lo que tenemos nosotros mismos, y no somos ni mejores ni peores que otros. Distintos. En la diversidad de cosas, de los territorios, está la riqueza.
  5. Usted ha sido clave en la obtención de fondos europeos para proyectos patrimoniales. ¿Qué retos y oportunidades ve ahora para el municipio?
  6. Sólo he sido uno más del equipo de técnicos. No me puedo olvidar de mis compañeros de Oppida con J. L. Fuente y A. Poveda, políticos locales, etc., para el asesoramiento. Siempre con la voluntad del ayuntamiento de Granátula y la Diputación de Ciudad Real, Ministerio de Cultura, la Asociación para el Desarrollo del Campo de Calatrava, etc. y en la coyuntura de los Fondos Next Generation de la Unión Europea.

El reto principal es llegar a los 15000 o 20000 turistas al año entre la Casa del General Espartero, el volcán de Cerro Gordo y el yacimiento de Oreto y Zuqueca. Y que los turistas vengan, disfruten y duerman en Granátula. La oportunidad es aprovechar las nuevas infraestructuras que tenemos para que el turismo de Granátula sea un polo más de desarrollo del municipio y la comarca. Debemos complementarnos con Almagro, el Castillo de Calatrava La Nueva o las caras de Calzada. Cuando dejemos de mirarnos al ombligo ganaremos mucho.

  1. ¿Qué proyecto patrimonial pendiente le gustaría ver realizado en los próximos años?
  2. Queda mucho por hacer. Restaurar y musealizar el puente romano Baebio, la Casa de los Torrubia, La Encantada, algún carapuchete, calera, las tejeras, la estación del trenillo… y por supuesto mantener lo que ya tenemos.
  3. ¿Cómo se equilibra la arqueología científica con la necesidad de hacerla comprensible para el público general?
  4. El saber científico, con sus libros y artículos en sí, siempre aburren al público en general. Por eso hay que escribir un relato más divulgativo y didáctico para llegar a todos los públicos, edades, niveles de conocimiento, etc. La novela es una buena herramienta que ayuda para difundir ese conocimiento. Nosotros vamos a trabajar en los próximos años en ampliar esa difusión con nuevos medios y herramientas: videos en los espacios musealizados, la realidad virtual, la creación de comic (como el del General Espartero que saldrá pronto) o incluso algún videojuego como el del yacimiento de Oreto y Zuqueca, aparte de seguir potenciando las redes sociales, contenidos básicos, etc.
  5. ¿Qué yacimientos o hallazgos de la comarca considera más infravalorados?
  6. En Granátula tenemos algunos ejemplos como el puente romano Baebio, como obra pública más antigua de la provincia, con sus restauraciones a lo largo de los siglos, pero con esa inscripción fundacional de Pluvio Baebio Venusto, encontrada en el s. XVI, actualmente en el ayuntamiento de Almagro. Otro ejemplo de la Edad del Bronce es el yacimiento de La Encantada con unos 4000 años de historia, un yacimiento arqueológico que es complemento cronológico de la Motilla del Azuer en Daimiel o Bocapucheros en Almagro. Hay tantos y tantos ejemplos y de todas las épocas, en nuestro entorno inmediato, que nos sorprendemos todavía: el dolmen Sala de Moros en Argamasilla de Calatrava; y pasa también con los conjuntos históricos como el de Moral de Calatrava el pueblo de repoblación el de Villalba de Calatrava, etc.
  7. ¿Qué papel cree que debe jugar la arqueología en la lucha contra la despoblación rural?
  8. La arqueología es un polo más del desarrollo que debería complementar la economía de nuestros pueblos. Sabemos que no van a llegar de momento grandes multinacionales a nuestros pueblos para dar trabajo a miles de personas. Granátula es un pueblo agrícola y ganadero, con poca industria (agroalimentaria en su mayor parte) y sometido a la estacionalidad de muchas tareas agrícolas, cosechas, etc. La arqueología puede ser un complemento en esos descansos de actividad agrícola con excavaciones arqueológicas, restauración, rehabilitación mantenimiento de los yacimientos arqueológicos, como de edificios, monumentos, etc. Ello ayudaría a complementar rentas, a crear más arraigo, concienciación de los lugareños, protección y elevar el sentido de la identidad. Además de ser fuente de formación especializada en construcción, restauración, divulgación, utilizar los espacios para actividades diversas, etc.

Su labor divulgativa y literaria

  1. Sus artículos abarcan desde geología hasta demografía o brujería. ¿Cómo elige los temas?
  2. Elijo los temas divulgativos, didácticos, etc. por mis especialidades. Ser técnico de geología, arqueólogo, historiador, me hace tener una variedad de temas a elegir. Luego la vocación docente ya te lleva a explicar determinados temas según mis intereses, sea para llegar a toda la gente desde niños a mayores; escribir sobre temas que no se han escrito como antes como las Leyendas de Granátula donde intento recoger la tradición oral; los estudios de demografía en Granátula para los estudios de despoblación y desarrollo económico; con el tirón de los volcanes en los últimos años escribí sobre los que tenemos en Granátula; la curiosidad sobre el s. XVIII como siglo de la independencia de Granátula y nacimiento del General Espartero; la preocupación por la pérdida del patrimonio como la ruta de los carapuchetes, etc.
  3. Su texto “Cuando Granátula tuvo playa” se ha vuelto muy popular. ¿Qué buscaba transmitir con él?
  4. El título es el gancho para llamar la atención. Científicamente es la explicación de por qué hace millones de años Granátula, como la de la mayoría de la Península, estaba sumergida en un mar somero y explica la aparición de la “piedra donde aró Cristo” o rizaduras de oleaje, la aparición de fósiles marinos o huellas de animales singulares (cruzianas).
  5. ¿Qué responsabilidad siente al escribir sobre la memoria colectiva de su pueblo?
  6. Por un lado una responsabilidad enorme, porque al ser un científico se someterá a crítica, a análisis. Por otra un orgullo añadir más conocimiento y divulgarlo para alimentar esa memoria colectiva que tenemos. Una identidad tan grande como la que poseemos no se debe ver nunca amenazada.
  7. ¿Qué le gustaría que un adolescente de Granátula supiera —o sintiera— sobre su propio pasado?
  8. Al menos lo básico. Que Granátula tiene una Historia muy antigua e importante; que la localidad surgió de un volcán y posee muchos como la comarca; posee yacimientos arqueológicos como La Encantada de la Edad del Bronce; otro yacimiento ibero, romano, paleocristiano, visigodo, musulmán y cristiano como el de Oreto- Zuqueca, capital de los oretanos; Granátula recoge toda esa tradición histórica donde se forjaron personas muy importantes como el General Espartero. Todos ellos museos que se pueden visitar y aprender más.

Mirada al futuro

  1. ¿Qué líneas de investigación tiene abiertas actualmente?
  2. En el yacimiento de Oreto- Zuqueca determinar la extensión de la necrópolis o cementerio de época visigoda, buscar la catedral visigoda y seguir descubriendo los restos de las culturas que la poblaron.
  3. ¿Hay algún libro, proyecto o estudio que esté preparando y pueda adelantarnos?
  4. Si, tengo distintos frentes. Podrán ser libros o artículos de divulgación e investigación que pueden ir desde la Geología de Granátula donde me estoy volcando en las cuevas de todo el pueblo (profundizando en el artículo que escribí hace ya unos años); en arqueología sobre todo en el yacimiento de Oreto y Zuqueca; y de periodos más recientes, investigaciones por ejemplo de nuestras cofradías.

¿Cómo imagina Granátula dentro de 20 años si se sigue apostando por el patrimonio? Indudablemente espero que se asiente ese sector económico y surjan nuevas oportunidades e infraestructuras paralelas a los yacimientos arqueológicos y museos locales. Hablo de bares, restaurantes o pequeños hoteles y casas rurales. Quizá el de la restauración sea el más importante y nos falta. Hay que seguir atrayendo entre semana a los colegios, institutos, universidades, grupos, asociaciones como AMPA, etc. para pasar la mañana en Granátula. Y en fin de semana el turismo familiar y grupos, asociaciones.

¿Qué legado le gustaría dejar como historiador y arqueólogo? Como un eslabón más del conocimiento de la Historia y cultura de Granátula, intentaré dejar más contenidos y recursos didácticos en ese sentido. Luego ya me juzgará la historia y las futuras generaciones.

En tono más personal

  1. ¿Cuál fue el primer libro que le hizo pensar “quiero dedicarme a esto”?

R- Creo que, del libro de Hervás y Buendía, con el Diccionario histórico geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real. Ciudad Real, 1914.

  1. ¿Qué lugar de Granátula le emociona cada vez que vuelve?
  2. En cada regreso, sea del mismo día o después de mucho tiempo de cualquier viaje y trabajo: ver cómo va apareciendo el pueblo desde dentro de su depresión con la Atalaya de fondo y el paso natural con Calatrava La Nueva y Salvatierra, es lo que más me emocionaba.
  3. ¿Qué le inspira cuando escribe?
  4. Compartir el conocimiento y las investigaciones del pasado geológico, histórico y arqueológico de Granátula, y saber que hay gente interesada.
  5. Si pudiera escribir una frase en el propio Banco Literario, ¿cuál sería?
  6. “Granátula, el peculiar espacio de una gran historia. Disfruta de este lugar único del universo”
  7. ¿Qué mensaje le gustaría dejar a quienes visiten su banco dentro de 50 años?
  8. Viví y disfruté mucho en este lugar.
  9. ¿Qué le gustaría que esta distinción despertara en los vecinos: orgullo, curiosidad, compromiso…?
  10. Espero que orgullo de ver como uno de sus vecinos que vive y trabaja en su pueblo, es homenajeado por su labor.

Muchas gracias, Juan Manuel por esta entrevista.

Banco literario granatuleño

Con iniciativas como el Banco Literario, Granátula reafirma que la cultura no necesita grandes escenarios para perdurar: basta un banco, un nombre y la voluntad de seguir contando quiénes somos.

El homenaje a Juan Manuel Donoso Gómez en 2026, o los anteriores a Miguel Muñoz Donoso, Helena Romero Salas, José Lorenzo Sánchez Meseguer, María Gómez Camacho y Juan Jesús Donoso Azañón (quien escribe este artículo), no solo reconocen una trayectoria, sino que invita a que nuevas generaciones se sienten, lean y continúen la historia (conociendo y escribiéndola).