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PRESENTACIÓN DE LIBRO. LO QUE SIEMPRE QUISE CONTAR DE MI VIDA. BIOGRAFÍA DE ESPARTERO

Fundación Ibercaja. Centro de Logroño. Para leer el artículo original pulsa aquí

El escritor Juan Jesús Donoso Azañón presenta Lo que siempre quise contar de mi vida. Biografía novelada del General Espartero, en el salón de actos del Centro Ibercaja La Rioja.

Con la participación del periodista y también escritor especializado en temas riojanos Marcelino Izquierdo, el autor se adentrará en la piel de D. Baldomero para contarnos su vida desde lo que supone el pensamiento del Vizconde de Banderas.

Por diferentes motivos, como cuenta Donoso Azañón en su libro, el General Espartero se cruzaba en su vida por tres vías: su pueblo, su sangre y su trabajo. El que fue el General del Pueblo, un actor primordial en el siglo XIX de lo que hoy es España. Y así es como surgió, nos dice, la idea de ir recopilando poco a poco toda la información para arrojar luz sobre el Duque de la Victoria, el Conde-Duque, y escribir sobre él.

Juan Jesús Donoso Azañón (Madrid, 1969) es economista y define la ciencia económica como la que se ocupa de las personas, de sus decisiones y acciones. En su libro De la economía de mercado a la economía de las personasreflexiona sobre la capacidad de hacer las cosas de otra forma. En este campo ha publicado documentos de Contabilidad y Administración de entidades sin ánimo de lucro, ámbito donde desarrolla su profesión.

Le gusta la historia y escribió el libro En un mar de culturas, resumen de la información más relevante de Granátula, su localidad natal, al que ahora hay que añadir la presente biografía de D. Baldomero Espartero.

Entrada gratuita, previa inscripción.
 
Las inscripciones se reservarán hasta 5 minutos antes del comienzo de la actividad.DIRIGIDO APúblico en general.

Presentación de la Biografía Novelada «Lo que siempre quise contar de mi vida» del General Espartero

El pasado día 15 de agosto tuvo lugar en Granátula de Calatrava el acto de la Presentación del Libro Biografía Novelada del General Espartero «Lo que siempre quise contar de mi vida». Al final de esta publicación pulsa sobre el video subido a Youtube, para verlo.

El acto estuvo presidido por el Alcalde de Granátula de Calatrava, D. Félix Herrera Carneros, y contó con la presencia del Vicepresidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, D. David Triguero.

Desde aquí quiero agradecer a la corporación municipal de Granátula, a la Diputación Provincial su colaboración, y en particular al Alcalde, D. Félix Herrera porque desde el primer momento acogió la publicación del libro como algo propio.

Os dejo el vídeo de la Presentación. En el mismo podréis ver la Conferencia sobre «Algunas cosas de la Vida del General Espartero» que con motivo de la ocasión hice.

Avanzan las jornadas Íbero – Romanas

La inciativa promovida desde el Desarrollo Comunitario llevado a cabo desde el colegio público de Granátula «Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca», con el objetivo de dar a conocer nuestro pueblo y por ende fomentar el conocimiento de los recursos naturales e históricos de Granátula. Y que fruto del mismo se puedan generar en el futuro un desarrollo entorno al mismo.

No puedo más que apoyar esta iniciativa, que además está consiguiendo algo importante: La creación de un grupo de voluntarios en torno a Granátula trabajando por un objetivo común, el aumento de la relación entre todos.

Desde aquí quiero agradecer al director del colegio al resto del claustro, a la Asociación de Madres y Padres del Mismo, al resto de entidades públicas y privadas, y al propio pueblo que está aportando su grano de arena. Y también quiero agradecer la oportunidad que me están brindado de colaborar en ello, particularmente a Pako, como a él gusta que le llamen, director del colegio.

Os esperamos en Granátula a todos y todas el 19 y 20 de mayo en nuestras jornadas, donde os recibiremos con nuestros mejores atavíos íberos – romanos para inaugurar el puente romano de Oreto, aquel que ordenó construir Publio Baebio.

Os dejo estas fotos del artículo publicado hoy.
 

Jornadas Históricas

IFeria Ibero Romana de Oreto

19 y 20 de mayo

Granátula de Calatrava

En Oreto Germanorum capital de la Oretania los Granatuleños celebraremos estas jornadas históricas recreando el ambiente de la época. Publio Baebio inaugurará el puente romano y el pueblo romano lo celebrará con gran regocijo siempre guardado por la tropa romana.

¿Te lo vas a perder?

¡Ven a disfrutar con nosotros!

Acércate a Granátula

Iniciativa del colegio público de Granátula para recuperar la historia

Yo soy Baebio’… Este sencillo lema está cargado de ilusión y simbolismo. Es Baebio personaje ilustre en el devenir histórico de nuestro entorno. Oreto, nuestro pueblo, era para Baebio una tierra fértil, cruce de caminos, culturas, grandes historias y sucesos del día a día que le hacían sentir orgulloso de su origen. Por eso creyó en un futuro mejor para su pueblo y sus 85 mil sestercios (una fortuna para la época) dieron lugar a uno de los grandes símbolos del por aquel entonces Oretvm Germanorvm. Este no es otro que el puente que cruzaba de orilla a orilla los márgenes del río Jabalón. Sus más de 10 ojos han visto como el paso del río de la vida, su historia, ha ido dando cabida en Oreto a íberos, romanos, visigodos y árabes. Por eso, todos somos Baebio, orgullosos e ilusionados por un futuro mejor. Deseamos que nuestro proyecto de historia sea nuestro particular puente y que este nos lleve hacia nuevos horizontes para los que nos sentimos ciudadanos de este pueblo, Oreto… #Granátula

Súmate a a nuestro proyecto con un video en el que digas ‘Yo soy Baebio’, súbelo con el hashtag #YosoyBaebio #Granátula y únete a nosotros, vengas de donde vengas.

 

Los judas, una tradición granatuleña

En esta ocasión os dejo una tradición granatuleña que tiene lugar en las fechas de Carnaval, «Los judas». Muñecos que cobran vida contando de forma satírica la actualidad. Las imágenes que acompañan abajo fueron tomadas antes de la pandemia, en el año de la celebración del 225 aniversario del nacimiento del General Espartero y también con la preparación de las jornadas íbero romanas en Oreto, una forma de reclamar que la importante ciudad de Oreto en nuestro pueblo, en las inmedicaciones de la ermita de Nuestra señora de Oreto y Zuqueca, deben ser revitalizadas y excavar hasta encontrar y sacar a la luz entre otras la Catedral visigoda o el Circo Romano.

Normas para comer las gachas manchegas

Después de tanta economía y artículos económicos, ahora os dejo un artículo en tono de humor sobre la forma de comer las gachas manchegas, a punta de navaja y usando el dicho «delante la sartén un paso para delante y dos para atrás».

Sí, gachas existen muchas y en muchos países. En las regiones manchegas hay dos tipos, las más extendidas tienen por nombre científico «pudin de harina de almortas con aromas de cerdo y ajo». Nouvelle cuisine de tiempos inmemoriales.

También estas gachas tienen diferentes formas de hacerse, según las carnes que se usen mayormente. Pero en cualquier caso son todas iguales en los siguientes aspectos:

-Es un plato de sencillez teórica pero que requiere una precisión casi farmacéutica si no queremos tener que tirarlas antes de empezar siquiera a comer.

-Se prepara en muy poco tiempo, en una sartén grande y, si puede ser, con leña, y ya puestos, de sarmientos y cepas. Por esta constitución y la imposibilidad de ser removidas en sus últimas fases de preparación provocan que se produzca una especie de socarrat en el fondo, vulgarmente conocido como «lo pegao» y muy apreciado por la mayoría de la población manchega.

-Si se enfrían no hay quien las coma. Si las comes nada más salir de la lumbre, has muerto. Por lo tanto hay que ser un habilidoso comensal para que la experiencia sea lo suficientemente gratificante. Algunas personas han desarrollado un paladar antipirético que le permite empezar a comer antes que nadie, por lo tanto, más.

-Una vez preparadas, el cambiar el producto del recipiente en el que fueron preparadas a otro es motivo de aplicación de insultos varios, dudas sobre la orientación sexual del ejecutor, y hasta agresión física a una mano en el cuello, ya sea una guantá tonta o un ostión a rodeabrazo.

-Todo esto hace que el rito de la manducatoria consista en poner la sartén en medio de un corrillo (normalmente con patas [la sartén]) donde los comensales sentados en sillas bajas de madera y esparto disponen de una servilleta o más bien pañuelo de hierbas extendido en la pierna izquierda, cerca de la rodilla donde se apoya la mano del mismo costado la cual a la vez sujeta un cantero de pan directamente proporcional al volumen del comensal con respecto al resto de comensales y el total de pan disponible. La diestra sujeta una navaja MUY BIEN AFILADA. No se puede cortar el pan y que la sopa tenga picos (irregularidades) o que el roce de navaja y la hogaza provoque que caigan migas al suelo.

-Las sopas, pinchadas en la navaja se sumerge en la sartén. Los límites del espacio vital de cada comensal trazan dos lineas imaginarias y equidistantes que se cruzan en el centro de la sartén: todo el área que describen esas líneas corresponden a tu ámbito de acción y maniobra. Se tratan de fronteras inquebrantables hasta que algún vecino inmediato nos dice: «pues me parece que por hoy yo ya he comío».

-Los picos en las sopas están prohibidos debido a que estos, al sumergirse en el denso pudin, pueden resquebrajarse del cuerpo de la sopa, dejando tropezones del pan absolutamente antiestéticos e indeseables.

-El no cumplimiento escrupuloso de todas y cada una de estas normas son motivo de enfado a tiempo indefinido, desde malestar general hasta retirar el saludo indefinidamente, además de exclusión social, todo ello dependiendo de la edad y posición social.

El refranero condensa muy bien toda esta normativa en una sola frase:No me jodas Baldomero y come gachas en tu lao, que me echas sopones y te comes lo pegao!Ej. «¿Ande vas con tanta prisa? Paece que vas convidao a gachas!». Eso es llevar mucha prisa, porque como hemos dicho, no puedes llegar y que estén frías o que ya se las hayan comío los otros. Además no hay nada que le guste más a un manchego que comer, y si es de a ná, más toavía.

Discurso del pregón inaugural de las Fiestas de Santiago 2015

Gracias al pueblo de Granátula, a su gente, al calor que me demostró ayer, al cariño, las felicitaciones que me hicieron llegar. Orgulloso aún mas si cabe de ser un granatuleño entre todos. Nada me puede hacer más feliz que las personas ayer me dijeran que se habían emocionado con mis palabras. «Somos de donde el corazón nos marca».

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Texto del pregón:

 

Excelentísimo Alcalde de Granátula de Calatrava.

Autoridades civiles, militares y religiosas de los pueblos de la Comarca.

Miembros de la Corporación Municipal.

Queridas y queridos amigos de esta Villa

Buenas tardes, ya noches. Para mí es un auténtico placer poder saludaros en este día. Aquí me tienen ustedes haciendo de pregonero de estas fiestas en honor a Santiago Apóstol del año 2015, merced a la llamada telefónica que recibí de nuestro alcalde D. Félix Herrena, al cual le agradezco tal inmerecida merced. Yo hoy me siento como el alguacil que anuncia las fiestas oficiales y también como el pregonero que oferta los productos más genuinos y auténticos de un pueblo como el nuestro: la amistad, la alegría, la diversión, la convivencia, el saber hacerlo bien y el sentirlo mejor.

Y es que aquí, en esta calurosa noche de verano, en la llanura manchega donde el terreno volcánico se adueña del paisaje, hay un pequeño pueblo con nombre de extraña lengua, Granátula, y que dependiendo de las interpretaciones pudiera ser “los Graneros de la Tía Tula” –aunque esto sea una creencia popular de aquella rica hacendada de Almagro que tenía aquí sus fincas-, o “pequeña Panera o Granero” aludiendo a la fertilidad de su suelo, o incluso del término “Granata” manifestando el color rojizo o mejor dicho granate de su tierra y que en el pueblo vecino da nombre al mismo: el Almagre. Tierra además de apellido de la orden de caballería dueña de toda ella tiempo atrás, Calatrava.

Esta Villa por orden real y que es el origen de todos nosotros y por supuesto de mi familia, es parte de mí y de la forja que toda persona recibe en su infancia y que lleva consigo durante toda su vida. Pueblo rural, básicamente agrícola, alejado del desarrollo pero con una gran historia que nace de muy antiguo recogiendo, seguramente, poblaciones tal y como se puede comprobar en las distintas excavaciones arqueológicas: La Encantada de la Edad de Bronce, Oreto ciudad romana, El cerro de los Obispos donde fueron encontradas las lápidas funerarias del obispado visigodo. Actualmente con una necesidad de un desarrollo económico que no gire exclusivamente entorno a la agricultura y que permita a los más jóvenes realizar sus proyectos vitales en el pueblo sin tener que emigrar a la capital u otros lares por motivos económicos, laborales, etc.

Deseo que estas palabras les hagan retroceder con la imaginación al mundo de una población que surge de las entrañas de la tierra cual colada volcánica quedando plasmada en cerros, maares, cráteres y fumarolas. Evocar como fueron aposentándose moradores en el cerro de los Castillejos, como rendían culto a sus dioses. Como llegaba más gente procedente de otras culturas: visigoda, germana, romana. Y así imaginar a la ciudad  de Oreto anclada en la falda del Jabalón floreciendo al igual que sus vegas y asistir a los Concilios de Toledo conjuntamente con sus obispos. Adoptar la cultura sarracena y descansar en sus baños árabes. Renacer de las cenizas en Zuqueca cual ave Fénix.

Siempre la vida continúa y quizás de la extinción de Oreto y de Añavete, en torno a la laguna de Valdeleón, en el cráter de un volcán, fueron aposentándose moradores formando la población. Y así aquellos monjes militares pudieron cabalgar por su valles y lomas con el escudo en el pecho de una cruz con las puntas en forma de flor de lis.

Deseo evocar en la memoria cómo se cumplió el sueño de sus habitantes y convertirse en Villa independiente. Honrar y compartir el deseo del hijo de un carretero de Granátula que declinó ceñirse la Corona de España y abrazar el lema de “cúmplase la voluntad nacional”.

También quisiera relatarles una historia. Una que comenzó hace 46 años cuando todos los veranos mis padres preparaban las maletas para venir al pueblo. Aún recuerdo, como si fuera hoy, la ilusión porque llegara ese día tan esperado, las ganas de llegar, de ver a la familia, a los amigos, las ganas de coger la bici, de corretear libre por las calles, la hora de la siesta, las tardes en el rio, etc., pero sin duda uno de los recuerdos a que a pesar de los años no se borra en mi mente es aquel mágico instante en el que voy llegando al pueblo intentando adivinar la Casilla.

Pero ¿quién soy yo? Una pregunta que siempre me resultó difícil de responder. Un ciudadano del Mundo. Un granatuleño entre ustedes. Alguien que no deja de ser la suma y la resta de todo lo vivido y de la gente que le ha rodeado. Y por supuesto, y no sé si porque lo llevaba en los genes o porque la tradición de la familia me empujó al Santo Cristo de la Resurrección, y también, a aquella imagen que dicen que es la más talla antigua de la provincia y que los que somos de aquí también llevamos en el corazón, la Virgen de Oreto y Zuqueca. Recuerdos imborrables que forman parte de mi vida. Somos de dónde el corazón nos marca.

Siempre a la pregunta ¿de dónde eres?, la primera respuesta es que mis orígenes son de donde nació alguien que siempre deseó que se cumpliera la voluntad del pueblo, que se desarrollasen las libertades públicas, y que ordenó construir, para que allí se expresasen las mismas, el edificio del congreso de los diputados. Sí, sí, el General Espartero no es de Logroño, nació en mi pueblo. Desde aquí desterrar la tradición popular que a veces he oído de que tuvo encañonada a Granátula, nada más lejano de la realidad. En un libro que cuentan que escribió la regente María Cristina, que profesaba un terrible odio hacia él y que está firmado como “CCMM”, hay una carta del propio General donde expresa el cariño hacia esta población. Tras un viaje y sin que fuera esperado decidió abandonar la silla de posta en Valdepeñas y acercarse a Granátula. Baldomero expresa la alegría de su corazón al llegar y ver a los niños jugando en las calles tal y como él hacía, recordando su infancia, y el deseo, cuando las circunstancias lo permitieran, de retirarse a su querido pueblo. También dice que hará lo que estuviere en su mano por él y por todos los españoles.

Ahora en la actualidad puede leerse nuestra historia y verse en las redes sociales, y también contemplarse en www.granatula.com. Un proyecto que nació cuando internet apenas lo era, cuando no existía ni Facebook ni Whatsapp, casi sin querer en mis manos allá por el año 1998, coincidiendo con el día de mi cumpleaños, que cuenta con 17 años de vida y que por tanto hará la mayoría de edad, los 18, el que viene.

Hablando de memorias cómo no citar “En un mar de culturas”, el libro que recopilando la historia de Granátula vio la luz hace más de una década, la primera edición en 2002. Dada la tozudez que me caracteriza decidí lanzar la misma sin financiación y afortunadamente tuvo tal éxito que, aquellas copias que hice sacando el dinero del bolsillo, enseguida se acabaron y así tuvo su réplica en una reedición en 2003 financiada por la Diputación de Ciudad Real. Ese tesón que a día de hoy también se aprecia en algunas personas que deciden emprender aventurándose a cosas distintas como las casas rurales, el turismo rural y la guía turística (un saludo para Felicitas, Juan Manuel y para los demás).

Estamos celebrando las Fiestas en Honor a Santiago, Santa Ana y San Pantaleón. No quiero aburriros con datos que otros antecesores os habrán ya dicho, pero si me gustaría contar algunas anécdotas de los tres santos a los que honramos:

Santiago, el Mayor. Durante la última jornada a Jerusalén, su madre Salomé acudió al Señor y le dijo: “Dispón que estos dos hijos míos tengan su asiento en tu reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús les aseguró que ellos compartirían su pasión. De acuerdo con esta tradición Santiago el Mayor, habiendo predicado el cristianismo en España, retornó a Judea y fue ejecutado por orden de Herodes, degollado. Su cuerpo fue milagrosamente trasladado a Iria Flavia y posteriormente a Compostela.

Santa Ana, en hebreo es Hannah. Todo lo que se conoce de ella procede de la literatura apócrifa. Joaquín y Ana no podían tener hijos. Hay diversas leyendas pero todas confluyen en que ambos clamaron al Señor pidiéndole que retirase de ellos la maldición de la esterilidad prometiéndole dedicar su descendencia a su servicio en el Templo. Ana dio a luz a una hija llamada Maryam, la Virgen María.

San Pantaleón, médico, filósofo y retórico. Después de apostatar de la fe Cristiana volvió a recuperarla y a creer por lo que fue perseguido. Tras ser torturado murió. Según la tradición el fallecimiento tuvo lugar bajo una higuera seca que floreció al recibir el riego de sangre. En el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid se conserva una ampolla que permanece en estado sólido salvo la víspera de su santo, el 27 de julio, que se licua.

Tres Santos en una festividad. ¡Cómo somos los Granatuleños! Viene a mi memoria el recuerdo de cuándo donaron la imagen actual de Santiago, la procesión apócrifa de aquel año, la adaptación que se hizo a la imagen suprimiendo el moro (y esta palabra dicha con todo el cariño y sin todo despectivo hacía los árabes). Año ingrato para mí ya que falleció mi abuelo.

Permitirme llegados a este punto expresar mi sincero agradecimiento,

– A mi madre, por haberme otorgado la vida y aguantar mi genio.

– A mi padre porque a pesar de ejercer como tal es el mejor amigo que he tenido.

– A mi familia, tan importante, mis tíos y mis primos que estáis ahí.

– A la gente que me ha rodeado, también a la que nunca me tragó, e incluso a la que me envidió, porque gracias a ellos forme mi personalidad.

– A las personas que quiero ya que con ellas aprendo a sentir y me desarrollan haciendo que salga del caparazón.

– A mis amigos porque están ahí cuando los necesitas sin necesidad de llamarles.

– A Nieves que es parte de mi. A mi amigo Fernando al que siento decirte que estoy llegando al final sin utilizar el Quijote, mejor dicho a ese genio de la prosa, Cervantes, que en boca de un cuerdo y un loco, de un idealista y de un pragmático, puso en relieve el mundo donde nada es lo que aparenta ser y expresó el deseo sublime de llegar a una realidad distinta donde triunfe la virtud, el bien sobre el mal y no haya esclavitud. Una de las grandes enseñanzas del Quijote es la manera en que honró sus sueños e ideales hasta el fin de sus días, sin importar el rechazo, el ridículo ni la aprobación de los demás, y así siguió el camino para vencer al invicto rival (que muchas veces es uno mismo).

ü Mi sincero agradecimiento a quienes me dieron esta oportunidad de conoceros un poco más, de ofreceros mi amistad, de poder estar esta noche aquí con vosotros, de ser el pregonero que hace el acto inaugural de estas fiestas.

ü A todos vosotros por aguantarme a estas horas de la noche y encima con un vino español esperando.

Llegados a este punto y parafraseando al profesor Beño consiéntaseme creer en la leyenda casi siempre tejida en el telar del sentimiento. Y así luchar desde la misma contra los encantadores que niegan y desfiguran las cosas hermosas, contra los que en nombre de la razón izan la bandera del realismo más despiadado, contra los que no saben compadecer y admirar, contra los que aprisionan y despedazan a los débiles, contra los que tornan gigantes en molinos y los ejércitos en rebaños.

Creo en Granátula como mi patria situada en la ruta del ensueño y de la leyenda, aquella de quietud apenas turbada por el aleteo de un pájaro, las conversaciones en las esquinas, el caballo y la plaza; y pasear por sus calles sintiendo las noches mágicas de verano con ese infinito cielo azul percibiendo la caricia de la paz, la tranquilidad y el sosiego.

Sí no es verdad lo que digo

 que baje Dios y lo vea,

al cual pongo por testigo

en esta noble tierra,

 fértil, limpia y aceitunera,

madre amorosa del vino,

 niña siempre y siempre vieja,

 a recorrer sus recodos,

 a descubrir cosas nuevas,

 a oler a viña madura

y a sabiduría tierna,

a compartir con sus gentes,

 esta hermosa gente manchega,

 el vino, el queso, la charla,

 el recuerdo y las promesas.

Gracias a todos y a todas,

¡Granatuleños!, ¡Granatuleñas!

¡Quedan inauguradas las fiestas de Santiago Apóstol, Santa Ana y San Pantaleón 2015!

¡Disfruten de ellas!

He dicho.

Juan Jesús Donoso Azañón

Cultura Granatuleña

Gracias, por fomentar la cultura y hacer valer el patrimonio artístico, y preservar el medio ambiente.

 

Gracias por rescatar del olvido edificios, libros y documentos.

 

Gracias por inculcar a los niños el amor al arte y a la naturaleza.

 

Gracias por promover la lectura del Quijote y hacer posible que el ingenioso hidalgo y su escudero cabalguen de nuevo por la imaginación de los lectores.

 

Gracias por mantener vivas las tradiciones al tiempo que abrís las puertas del futuro a través de las páginas de Internet.

 

Gracias, en definitiva, por hacer cultura y difundirla y por mantener viva la memoria y arrancar de los brazos polvorientos del olvido los restos de la grandeza que en la antigüedad tuvo este pueblo.

 

Un pueblo situado en “un maar de culturas”. Vivís, como sabéis, en un cráter explosivo volcánico de 2 kilómetros de diámetro, afortunadamente dormido desde hace muchos siglos, que en su día produjo violentas explosiones por la interacción del magma en ebullición con la existencia de acuíferos.

 

Y este volcán terrible, como otros en la zona, resultó ser, pasado el tiempo, providencial y benéfico porque de él surgió una tierra fértil, junto al río Jabalón y en torno a grandes lagunas: las lagunas de Valdeleón.

 

Ese contexto geográfico, hizo que desde siempre Granátula, que significa granero, por la abundancia de los cereales, fuera asentamiento elegido por múltiples culturas que se disputaron este lugar.

 

Desde el Neolítico, hombres y mujeres vivieron, amaron, trabajaron la tierra y apacentaron sus ganados en los verdes pastos de esta tierra.

 

Generaciones y generaciones, con culturas distintas y lenguas diferentes y de procedencias lejanas y creencias variopintas hicieron de este lugar su casa, su hogar.

 

Aquí también nacieron sus hijos y enterraron sus muertos. Y celebraron sus fiestas.

 

Unas fiestas que están en el alba de los tiempos.

 

Dice el filósofo José Antonio Marina, que cuando los humanos quisieron sacralizar el espacio construyeron templos y cuando quisieron sacralizar el tiempo, instituyeron fiestas.

 

Por eso, sobre las festividades paganas, se instituyeron las festividades religiosas y sobre las religiosas, las laicas.

 

Y en Granátula, esas fiestas paganas y luego religiosas han ido sucediéndose desde siempre, porque Granátula es una encrucijada de culturas que han ido superponiéndose a lo largo del tiempo.

 

En el Cerro de la Encantada, o de los Castillejos, a 3 kilómetros al norte de Granátula, hay yacimientos de la Edad del Bronce que datan de 2.000 años antes de Cristo. Allí, hubo una gran acrópolis, una ciudad que tuvo también su necrópolis, en la que  se enterraba a los muertos junto a sus ajuares funerarios, lo que evidencia la creencia de vida después de la muerte y ritos funerarios de contenido religioso.

 

Pero será sobre todo en época romana cuando estas tierras alcancen una extraordinaria importancia. Y es que, ya sabéis, en el Cerro de los Obispos y sus alrededores se levantó, imponente y altiva, la capital de la Oretaria, llamada Oretum. Oreto fue una pujante y activa ciudad, situada en un estratégico cruce de caminos, donde se juntaban dos de las más importantes calzadas romanas:

 

La primera en dirección norte-sur, pasaba por Toledo, Consuegra, Ciudad Real, Oretum, Calzada y llegaba hasta Andalucía.

 

La segunda, en dirección este-oeste enlazaba Almadén, que los romanos llamaron Sísapo, con Albacete a través de Oretum.

 

Y ambas calzadas, para atravesar el Jabalón, utilizaron un gran puente edificado por Publio Venusto a finales del siglo I y compuesto de 3 ojos en el cauce central y otros siete en los cauces secundarios.

 

Gracias a su privilegiada situación, a la fertilidad de su vega y a sus abundantes pastos, Oretum tuvo una gran importancia económica, militar y comercial.

 

Tuvo importantes edificios públicos. Como un circo, lo que evidencia la existencia de una población muy numerosa. Una gran necrópolis y un templo dedicado a Proserpina, la diosa de la Agricultura, hija de Júpiter y Ceres y esposa de Plutón, el dios de los Infiernos.

 

Después de la dominación romana, Granátula siguió teniendo importancia. En la época visigoda, Oreto fue sede episcopal. En el llamado “Cerro de los Obispos” muy cerca de la ermita de Zuqueca, se han localizado los yacimientos correspondientes a aquella época, entre ellos, lo que parecen ser restos de una basílica.

 

Y después del esplendor llegó la destrucción. Muchos autores creen que Oreto fue arrasada por la invasión musulmana en el 711. Y sobre la devastación volvió a surgir otra población musulmana llamada Urit, que fue ocupada entre los siglos VIII y X. Una población que debió también tener su importancia, puesto que contó con una fortaleza y baños. Eran baños públicos que tenían una finalidad no sólo higiénica y terapéutica sino también social y religiosa.

 

Tras al victoria de las Navas de Tolosa, las tropas cristianas ocuparon este lugar y habitaron una población llamada Zuqueca que significa “lugar de ruinas”. De este periodo, finales del S. XIII nos queda la preciosa talla gótica de la Virgen de Zuqueca.

 

La ciudad de Zuqueca, tuvo una corta duración y quedó despoblada en el S. XV. Sus habitantes pasaron a Granátula que quedó incluida en las vastas posesiones de la Orden de Calatrava. Tras la incorporación a la Corona quedó unida a Almagro como una aldea, hasta que el 3 de marzo de 1712, obtiene el privilegio de Villa tras el pago de 4.000 ducados, 1.250 fanegas de cebada y 30 caballos que el pueblo de Granátula hizo a Felipe V.

 

Amigos y amigas esto esta resultando ser una lección de historia. Pero permitidme la licencia, porque creo que es muy importante que conozcamos nuestras raíces.

 

“El futuro depende del pasado y el presente no se hará a partir de la nada”, escribe Pierre Villar.

 

En gran medida, somos lo que otros fueron y otros serán lo que nosotros seamos.

 

Por eso es importante que en fiestas y a lo largo del año pongamos en valor nuestra historia, nuestras tradiciones.

 

Pisamos una tierra mágica, fértil y volcánica, donde Proserpina volcó sus dones.

 

Una tierra que ha dado grandes hombres y mujeres. Como el General Baldomero Espartero. El hijo de un humilde carretero que pudo haber sido Rey de España. El, que acumuló honores y títulos como el de duque de la Victoria, fue reclamado por el pueblo para ceñir la corona, frente a otros candidatos.

 

Decía una copla popular:

 

                             “Dichosa sería España

                             bajo demócrata mando,

                             altiva no tolerando

                             la corona en sien extraña;

                             de los Borbones la saña

                             olvidar nunca sabemos

                             Montpensier no lo queremos,

                             Espartero es popular,

                             Rey lo queremos alzar

                             o sin Rey nos quedaremos”.

 

Pero Baldomero Espartero renunció y la prensa de la época dejo escrito:

 

“Don Baldomero Espartero ha renunciado al honor de ceñirse la corona de cien reyes. Por algo se ha dicho que este general era una persona decente, un español honrado y un político consecuente”.

 

Salud y alegría para todos y todas.

 

 

 

 

 

El pregón de Sancho

En un lugar de la Mancha cuyo nombre siempre llevamos en la memoria, hace mucho tiempo que moraban visigodos, romanos, árabes… manchegos. Desde la edad de piedra, donde los encantadores transformaban en la noche de San Juan a una “bicha” en una doncella instruida en las artes amatorias, hasta el día que rededor de la laguna de Valdeleón los manchegos fueron construyendo su morada con la venida de almas de Oreto – Zuqueca y de Añavete, distintos pueblos han forjado su historia. Entre lomas y cerros, valles y cráteres, fumarolas y simas convivían los granatuleños viendo pasar camino de Andalucía al inspector de abastos de la real marina que proveía de trigo y cereales a la Invencible en su lucha contra la armada inglesa. Y así fue cuando nuestro señor imaginario Don Quijote con su amado escudero nació en la mente de Cervantes cabalgando por tierras granatuleñas, por el Camino Real, en el entorno de Añavete, donde vino a sucederle la batalla con los Galeotes. Después de esta guisa, ya en el año 2008, pasando nuevamente por Granátula iban platicando nuestro querido caballero andante y nuestro malandante escudero.

 

– Válgame señor don Quijote que ese pueblo que vemos allí es Granátula de Calatrava. Sepa mi señor que habiendo conocido que en su entorno tuvo lugar la batalla de los galeotes, han tenido a bien enviarme un recado de la Hermandad del Cristo en el que me incitan a hacer un pregón en las fiestas de su querido Santo Cristo de la Resurrección, un Santo que se encarga de proteger a esta Villa desde hace tiempo, antes de que viniera aquí vuesa merced con Rocinante y yo a lomos de mi rucio.

 

En esta plática estaban Don Quijote y Sancho cabalgando por la vereda camino de Granátula, recitando el escudero:

  

– Aflojando ya el sermón

que sin querer voy echando

se me olvida que es pregón

y que no estoy predicando.

La fiesta está preparada

que no falte la cordura

la amistad y la mesura

que nos sea bien cumplida

y con la salud encomiada.

– Mi buen Sancho has de saber que esta patria cuyo nombre llevo grabado en el pecho es nuestra tierra. Procura en tu pregón predicarles de las bondades de su región y si al mandado no hacen caso, tendrían mucha razón: Mensajero sois amigo, no merecéis culpa, non. No  confiéis en eso, Sancho, que en la manchega región tan colérica es la gente, como honrada y con honor, y no consiente cosquillas de nadie, ni la traición, que siempre será vengada. Si os huelen –vive Dios- que os mando mala ventura qué el diablo me ha metido en esto y yo no. Ahora bien todas las cosas tienen siempre algún remedio, excepto la muerte segura, como siempre estoy oyendo.

– Mi señor Don Quijote no tenga duda que así lo haré. Sepa que como casi todo lo que se puede decir en literatura, ya lo dejó dicho Cervantes en algún lugar de la segunda parte de la novela que cuenta sus aventuras cuando afirmaba: “La mentira es mejor cuanto más parece verdadera y tanto más agrada cuanto tiene más de dudoso y posible”. Así es que las fábulas deben ser escritas cuidando que “admiren, suspendan, alborocen y entretengan, de modo que anden a un mismo paso la admiración y la alegría juntas”. Es como si quisieran contar a la vida mesma, donde la verdad y la mentira, la ilusión y la desilusión, la pasión y el odio, la alegría y el lloro, mezclan como en el gazpacho manchego y forman un unto amasado por la convivencia y mal amalgamado por la envida y la avaricia. Que ya lo dicen los refranes, que siempre mi hidalgo me recrimina que use “quién bien te quiere te hará sufrir”, “mas vale buena esperanza que ruin posesión”, “aunque la traición se aplace, el traidor se aborrece” o “quien te cubre, te descubre” aunque a veces “pagan justos por pecadores”. Es como si fueran los duelos y los quebrantos.

– No más refranes, Sancho -dijo Don Quijote-, pues cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento; y muchas veces te he aconsejado que no seas tan pródigo de refranes y que te vayas a la mano en decirlos. Si no me acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito antes es disparate que sentencia. Y hablando de disparates que es eso de los duelos y quebrantos, ¿no será que tu barriga está rezongando y sale a la luz el tragaldabas que llevas dentro?

 

– Mire que a estas horas la gazuza va acechando. Pero no es eso sino que ha de saber que algunos autores mencionan que algunos labradores, al sufrir la muerte repentina de un animal de labor, como las vacas, el burro o el caballo, aprovechaban su carne preparando un guiso con ella, y el nombre procede de los «Duelos y Quebrantos» que el labrador sufría durante su cocinado. Otros dicen que el nombre hace alusión al «quebranto» del ayuno impuesto sobre las carnes de cerdo tanto en las religiones Judía como Islámica y su posterior «duelo» tras haber violado los preceptos del ayuno. Y por eso digo que la vida es como este manjar, mezclando diversos tipos de carne con la unión del huevo hacen que quede un plato preciado y apetitoso, lo mesmo que en la existencia mortal cuando se mezclan las personas, el hombre y la mujer, los amigos, etc., y se unen por el cariño, la, amor, respeto y la amistad. Más cuando el huevo está en mal estado y el uso o el abuso o simplemente la traición quiebran esos sentimientos hacen que la confianza de repugnancia y quede rasgada. Y aunque le de motivos para que vuelva a reprenderme vienen a mi boca más refranes como “váyase el muerto a la sepultura y el vivo a la hogaza”, “a rey muerto rey puesto” y “érase que se era, el bien que viniere para todos sea, y el mal, para quien lo fuere a buscar….”

 

– Bien Sancho déjate ya de refranes y dichos, que ha debido pasar por aquí el encantador Frestón y parece que nos han trocado los unos en los otros y tu Sancho fueras un erudito escritor que desea con los refranes desfacer entuertos. Haz gala Sancho, de la humildad de tu linaje: no te avergüences de que sean labradores tus padres, de baja estirpe nacidos hay casos innumerables que han llegado a ser pontífices, o emperadores muy grandes. Si te precias de virtud, no tengas envidia a nadie, sean príncipes o señores con quien puedas compararte; pues la virtud se conquista, pero se hereda la sangre, y la virtud por sí sola vale más que los linajes. Más la iglesia de Granátula ya queda a la vista y aún no me has contado que dimes y diretes trovarás en el pregón de fiestas.

 

Esta discusión traían Don Quijote y Sancho entrando por el camino Moro, por lo que ahora es la ruta que lleva su nombre. De esta guisa Sancho empezó a recitar las estrofas de su pregón:

 

“Cuando la oliva está en sabia

y el almendro pleno de flor”,

cuentan los viejos romances

que es el tiempo del amor.

Amor del campo en verano,

fruto del trabajador

que recoge las espigas

que con su sudor regó,

en una tierra madrastra

que hoy en madre se tornó.

 

Lejos ya duros trabajos,

que es tiempo de festejar

con canciones y alegría

las fiestas de aqueste lar.

Dejad por estos tres días

las labores de los campos

que bueno es que descansen

alguna vez los humanos

y se entreguen a la fiesta,

a la comida y los tragos

pues triste sería la vida

si sólo hubiera trabajos.

 

Tomad pendones y cruces,

andas, imágenes y bandos

y mostrad esta hermosísima tierra

a propios y extraños

 

Bailad al son de la música,

llenad de viandas los platos,

disfrutad de tal jarana

que se asombren hasta los prados.  

 

 

No deis tregua a la tristeza

que no hay que andar cabizbajos,

que las fiestas no hacen migas

con caras y rostros largos.  

 

Dianas, bailes y verbenas,

gallofa y comidas ansiamos

todo está ya dispuesto

sólo falta el disfrutarlo.  

 

Que niños y adultos se alleguen

de este y otros pueblos cercanos

que generosidad nos sobra

para contentar a invitados.  

 

Y es prudente que ya calle

pues no quisiera cansaros

y que otros sean los que digan

discursos más prolongados.  

 

No quiero que me deis dineros,

ni aplausos, ni grandes halagos,

con saber que disfrutáis de la fiesta

ya me doy por bien pagado.  

 

Y lo que decía al principio,

lo repito de buen grado

ahora que este pregón

ya está finalizando:  

disculpad que sea yo,

sin duda el menos indicado,

el que os invite a la fiesta

en honor de vuestro Santo. 

-Perdóname, amigo, de la ocasión que te he dado de parecer loco como yo, haciéndote caer en el error en que yo he caído, de que hubo y hay caballeros andantes en el mundo. Tu pregón confirma tu cordura y mi locura, así como el conocimiento que tienes de la realidad y de Granátula. Aquí me siento fatigado, quedaré descansando por los restos en aquel campo santo, que allí se divisa donde volver rodaron.

-¡Ay! -respondió Sancho, llorando-: no se abandone vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá tras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcinea desencantada, que no haya más que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a mí la culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron, y véngase conmigo a pregonar las aventuras y la verdad del corazón libre, que no son simples chifladuras de un loco que perdió el seso y acabó creyéndose caballero andante, sino que Don Quijote dijo “no” a muchas cosas y se enfrentó por ello a la lógica y al sentido común de sus bienpensantes vecinos; de quién se negó a adaptar la “inmensidad de sus deseos” de hacer el bien, a la “pequeñez que la realidad le ofrecía”. Déjese el cementerio y de abandonarse a su canto, sigamos hacia la plaza y veamos aquel zapato, que conmemora la ruta de aquel director de cinematógrafo.

– Mi querido Sancho después de escucharte la cordura ahora vive en mí.

Hasta aquí la aventura de nuestro inmortal manchego y Sancho. Solo quien echa un vistazo rápido y superficial a la inmortal obra de Cervantes puede pensar que don Quijote fue un perdedor. Venció a todos los que intentaron cambiar los ideales por la injusta realidad.

Hasta aquí la narración de este pobre cuentista, fin de la imaginación de quien dejándose llevar por la inventiva trajo de nuevo por veredas y caminos a Granátula a los personajes inmortales del idealismo, a dos manchegos ilustres un ingenioso hidalgo y un escudero labrador.

Vale.

Yo soy Baebio. Iniciativa para poner en valor y recuperar el valor histórico patrimonial de Granátula. Oretum Germanorum

Yo soy Baebio’… Este sencillo lema está cargado de ilusión y simbolismo. Es Baebio personaje ilustre en el devenir histórico de nuestro entorno. Oreto, nuestro pueblo, era para Baebio una tierra fértil, cruce de caminos, culturas, grandes historias y sucesos del día a día que le hacían sentir orgulloso de su origen. Por eso creyó en un futuro mejor para su pueblo y sus 85 mil sestercios (una fortuna para la época) dieron lugar a uno de los grandes símbolos del por aquel entonces Oretvm Germanorvm. Este no es otro que el puente que cruzaba de orilla a orilla los márgenes del río Jabalón. Sus más de 10 ojos han visto como el paso del río de la vida, su historia, ha ido dando cabida en Oreto a íberos, romanos, visigodos y árabes. Por eso, todos somos Baebio, orgullosos e ilusionados por un futuro mejor. Deseamos que nuestro proyecto de historia sea nuestro particular puente y que este nos lleve hacia nuevos horizontes para los que nos sentimos ciudadanos de este pueblo, Oreto… #Granátula

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