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Cerro Gordo: volcán vivo en la memoria de Granátula y del Campo de Calatrava estrena su nuevo centro de visitantes

En el corazón del Campo de Calatrava, donde la tierra respira historia geológica y memoria humana, el Volcán Cerro Gordo vuelve a situarse en el centro de la actualidad con la apertura de su nuevo Centro de Visitantes e Interpretación, una infraestructura que refuerza su condición de único volcán musealizado y visitable del interior peninsular. La inauguración, celebrada en Granátula de Calatrava, marca un hito en la conservación y divulgación del patrimonio volcánico de Castilla-La Mancha.

Un volcán dentro de un complejo mayor: Cerro Gordo–Varondillo–La Sima

“El volcán del Cerro Gordo está formado por varias erupciones volcánicas y está inserto en un complejo mayor denominado Cerro Gordo–maar del Varondillo–La Sima” . Este conjunto abarca 280 hectáreas, se eleva hasta los 831 metros sobre el nivel del mar y se sitúa a apenas 4 kilómetros al norte de Granátula.

Su origen se enmarca en la evolución del macizo volcánico del Campo de Calatrava, donde se han identificado 330 centros de emisión en unos 7.200 km², el 90 % concentrados en esta comarca. La historia eruptiva del volcán se divide en dos grandes fases:

  • Mioceno Superior (8,7–6,4 millones de años)
  • Plioceno–Pleistoceno Inferior (4,5–1,5 millones de años)

Los estudios más recientes retrasan la última actividad de algunos volcanes cercanos, como Columba, hasta 5.000–10.000 años, lo que implica que, según criterios internacionales, no deben considerarse extinguidos.

Un nacimiento violento: del maar a las coladas de lava

Su origen explosivo del volcán: “Su primera erupción fue de tipo freatomagmático… dio lugar a una gran hoya o ‘maar’” . En esta fase, el magma ascendió y entró en contacto con agua subterránea, generando explosiones que excavaron el cráter del maar de Varondillo, hoy parcialmente borrado por episodios posteriores.

Para los que no han estado Granátula comentar que la población se encuentra sobre otro maar. Son las típicas “hoyas” tan frecuentes en nuestro pueblo y en toda la comarca.

La segunda etapa eruptiva fue estromboliana, con emisión de lava y nubes de ceniza. Dos coladas fluidas de basaltos se extendieron hacia el sur y el oeste, alcanzando varios kilómetros. La lluvia de lapilli negro formó un pequeño edificio en herradura, cuyos restos son visibles en los estratos del interior del volcán.

Tras un periodo de calma, nuevas erupciones freatomagmáticas levantaron conos de piroclastos rojos, que constituyen la mayor parte del relieve actual. La actividad culminó con un episodio efusivo que generó un pequeño conelete de escorias, el “spatter”, aún reconocible en la parte superior del Cerro Gordo.

Como fenómeno residual, el complejo mantiene una fumarola activa, que emite gases desde el subsuelo.

Un paisaje vivo: geisers, baños burbujeantes y fuentes de agua agria

Granátula y su entorno siguen siendo una de las zonas más activas del Campo de Calatrava por sus fenómenos volcánicos residuales: chorros o geisers (como el que nos sorprendió hace uso años), baños burbujeantes (los baños en el camino Aldea), fuentes de agua con gas (como nuestro Bombo), anomalías térmicas (sólo hay que bajar en cualquier pozo para notarlo) y la célebre Sima, una fumarola que continúa expulsando gases.

Estos elementos convierten el territorio en un laboratorio natural donde la actividad volcánica, aunque residual, sigue manifestándose.

Lo que nos queda de las erupciones: la estratigrafía como libro abierto

Quedan las rocas que emitió, pero ya enfriadas y solidificadas. Gracias a la estratigrafía, es posible reconstruir la historia eruptiva del volcán:

  1. Suelo actual, degradado por vegetación y cultivos.
  2. Estrato del lahar, mezcla de barro, agua y rocas.
  3. Materiales hidromagmáticos procedentes del maar de Varondillo.
  4. Piroclastos masivos, utilizados históricamente para cemento.
  5. Coladas de basalto, enfriadas en superficie.
  6. Restos de las primeras erupciones, de enorme magnitud.

Este corte estratigráfico, visible gracias a la antigua explotación minera de puzolanas, convierte Cerro Gordo en un caso excepcional: pocos volcanes permiten observar su interior con tanta claridad.

Un volcán que ha modelado la vida humana

Durante cientos de miles de años, los habitantes de Granátula y del Campo de Calatrava hemos convivido con este paisaje volcánico, aprovechando sus recursos:  materiales para construcción (basalto, lapilli, olivino), materiales  los caminos y para hacer casas como son los de “La Hormigonera”, minerales para joyería, aguas termales y medicinales, y un vocabulario popular lleno de topónimos volcánicos: Negrizales, Cuevas Negras, La Sima, Los Baños-Hervideros…

La minería, la agricultura, la ganadería y el turismo conviven hoy en un equilibrio que busca preservar este patrimonio único.

La musealización: de cantera a espacio educativo

Granátula de Calatrava decidió hace años avanzar en la conservación del enclave y convertirlo en el primer volcán visitable de la Península. La musealización, impulsada por el Ayuntamiento y apoyada por la cesión de terrenos de Holcim/Lafarge, permitió abrir el volcán al público en 2016.

Desde entonces, Cerro Gordo se ha consolidado como uno de los pilares del Geoparque Mundial UNESCO Volcanes de Calatrava, con más de 70.000 visitantes acumulados.

El nuevo Centro de Visitantes: una experiencia más completa

La reciente inauguración del Centro de Visitantes del Volcán Cerro Gordo supone un salto cualitativo en la experiencia turística y educativa. La inversión de 319.000 euros, financiada con fondos europeos NextGenerationEU, ha permitido: renovar la musealización interior, mejorar la accesibilidad, crear un espacio interpretativo moderno y acondicionar el aparcamiento y los accesos.

El delegado provincial Miguel Díaz Brazales destacó que la actuación es “un hito” para la provincia, reforzando un recurso turístico singular y sostenible.

La alcaldesa de Granátula, Yolanda de la Cruz, subrayó que el centro permitirá ofrecer una experiencia más completa a escolares, investigadores y visitantes, consolidando el volcán como motor de desarrollo local.

Un día importante para Granátula

La publicación de la vecina Pilar Gómez resume el sentir de la comunidad: “Hoy ha sido un día importante para Granátula de Calatrava. La apertura del Centro de Visitantes permitirá conocer y comprender mejor la riqueza geológica de nuestro municipio.”

La inauguración fue un acto compartido entre vecinos, técnicos, autoridades y visitantes, un ejemplo de cómo la ciencia y la identidad local pueden caminar juntas.

Visitar Cerro Gordo: horarios y acceso

El folleto municipal detalla los horarios de visita, con entradas y visitas guiadas gratuitas en distintos días y temporadas, así como la posibilidad de recorrer el volcán con audioguía mediante aplicación móvil.

El acceso se realiza desde la carretera CR-P-5122, con aparcamiento acondicionado para autobuses, turismos y bicicletas.

Un futuro abierto al conocimiento

Con la apertura del nuevo centro, Cerro Gordo se reafirma como un espacio donde la geología se convierte en experiencia, donde el pasado profundo de la Tierra se hace comprensible, y donde Granátula de Calatrava continúa liderando la conservación del patrimonio volcánico peninsular.

El volcán, que nació entre explosiones y coladas de lava hace millones de años, sigue hoy vivo en la memoria, en la ciencia y en la comunidad que lo rodea.

 

San Juan y la Encantada: mito, memoria y un cerro que aún habla

En Granátula de Calatrava, donde la memoria se mezcla con la tierra rojiza del Campo de Calatrava y los siglos se superponen como estratos de arcilla, hay un cerro cuyo nombre despierta desde antiguo una inquietud suave: el Cerro de la Encantada. No es un bautismo reciente ni un capricho romántico. Es un topónimo persistente, heredado, que ha sobrevivido a generaciones y que hoy sigue planteando la misma pregunta: ¿Quién fue la Encantada?

El cerro, uno de los yacimientos más representativos de la Edad del Bronce en La Mancha, ha sido estudiado por arqueólogos que han documentado su importancia prehistórica. Pero, más allá de la ciencia, el pueblo ha conservado una memoria paralela: la de una mujer misteriosa que aparece en la noche de San Juan, cuando el solsticio abre un umbral entre lo visible y lo que apenas se intuye.

El cerro que dominaba el valle

El asentamiento se alza a unos 800 metros de altitud, dominando el valle del Jabalón y los pasos naturales que comunicaban la Meseta Sur con Andalucía y Levante. Las excavaciones realizadas entre 1977 y 1991 revelaron murallas, viviendas, silos, áreas metalúrgicas y una necrópolis que permiten reconstruir casi mil años de ocupación humana. Un poblado que, inexplicablemente, terminó convertido en cementerio antes de ser abandonado para siempre.

La Encantada, la Trocanta y las leyendas de la cueva

En la Cueva de la Encantada, la tradición granatuleña ha tejido un conjunto de relatos que van más allá de la aparición luminosa de la medianoche. Allí vive —según la leyenda— la Encantá o Trocanta, una mujer sometida a un hechizo que la condena a habitar el cuerpo de una bicha, culebra o lagarto. Solo en la noche de San Juan recupera su forma humana: una joven de cabellos dorados que se peina con un peine de oro frente a un espejo.

Las versiones varían:

  • Quien la ve, queda convertido en piedra.
  • Quien se acerca, es arrastrado al fondo de la cueva, donde la doncella vuelve a transformarse en criatura y devora o se lleva a su víctima.
  • En la más elaborada, la Encantada fue una hechicera expulsada del pueblo, encerrada en la cueva del Cerrillo de los Rayos y condenada a su forma reptil salvo en el solsticio.

No es casual que estos animales aparezcan una y otra vez: las culebras y lagartos abundan en la zona y utilizan la cueva como refugio, alimentando la imaginación popular.

El Cerrillo de los Rayos y el Bú: otros miedos antiguos

Los mayores de Granátula aseguran que en el cerro los rayos caen con especial fuerza, rompiendo peñas y dejando un tono oscuro sobre la piedra. De ahí su nombre. Y en la cima, cuentan, habitaba también el , un gran búho que vigilaba la llanura y se llevaba a los niños que no regresaban a casa al anochecer.

Son historias que, más que asustar, enseñaban a respetar la noche, el campo y sus peligros.

La noche en que la Encantada volvió. La Noche de San Juan en Granátula: cuando la leyenda vuelve a caminar

La Encantada no es solo un relato antiguo: es una presencia que el pueblo celebra, invoca y reinterpreta cada año en la noche más corta del calendario. El solsticio, que para los antiguos marcaba el tránsito entre ciclos, sigue siendo en Granátula un umbral simbólico donde conviven memoria, poesía y fuego.

Este 23 de junio, dos actos dieron forma a esa tradición viva.

—“Palabras a la muerte” en el Cementerio de Granátula

A las 21:00 horas, cuando la luz empieza a retirarse y el camposanto adquiere ese silencio que parece escucharse a sí mismo, el recital poético “Palabras a la muerte en el Cementerio de Granátula de Calatrava”, coordinado por Luis Díaz‑Cacho Campillo, dio palabra a la noche de San Juan.

Participaron las voces de Antonia Piqueras, Eloísa Pardo, Juan José Guardia Polaino, Luis Romero, Yolanda de la Cruz, José V. García y el propio Díaz‑Cacho, acompañados por la música de trompetas de Félix Donoso Cañizares, Luis Miguel Donoso Fleitas y Esteban Gómez Nieto.

Es un acto que, más que recital, es rito civil y literario: un diálogo con la muerte desde la palabra, en un espacio donde el tiempo parece detenerse.

— Ruta nocturna de leyendas y rituales: la Encantada vuelve a salir

(fotografías siguientes de Pilar Gómez)

A partir de las 23:00 horas, desde el Auditorio, tuvo lugar la actividad organizada por Oretum Granátula y el AMPA: “Noche de San Juan, Noche de Leyendas… Ven y vive la magia de nuestras leyendas”.

El recorrido llevó a los participantes por los rincones más simbólicos del pueblo, donde se narraron las historias de la Encantada, la Trocanta, el Bú y otros seres del imaginario local. La caminata culminó con dos rituales tradicionales:

  • La Gran Olla Comunitaria de San Juan, donde cada vecino quemará en el fuego aquello que desea dejar atrás.
  • El Ritual del Agua de San Juan, con agua aromática para purificar el cuerpo y recibir el nuevo ciclo.

Una celebración que mezcla folclore, pedagogía y comunidad, y que convierte la noche en un espacio compartido donde los mitos vuelven a tener cuerpo.

Donde la leyenda respira

El Cerro de la Encantada es, al mismo tiempo, yacimientos y cuentos, arqueología y advertencia, memoria y misterio. Allí convivieron un poblado del Bronce, una necrópolis, una cueva cargada de relatos y un cerro que atrae tormentas. Allí, cada San Juan, la Encantada vuelve a salir —sea en forma de mujer luminosa, de bicha reptante o de historia contada al calor del fuego— para recordarnos que los pueblos viven no solo de lo que excavamos, sino también de lo que imaginamos.

Y Granátula, en esa noche en que el sol se rinde tarde y la luna parece más cercana, sigue sabiendo escucharla.

 

Yolanda de la Cruz asume la Alcaldía de Granátula de Calatrava en una transición histórica marcada por el pacto PP–PSOE

Granátula de Calatrava ha vivido una de las jornadas políticas más significativas de su historia reciente: la toma de posesión de Yolanda de la Cruz Gómez como nueva alcaldesa, culminando así el acuerdo de alternancia firmado entre PSOE y PP tras las elecciones municipales de 2023. El relevo se produce después de quince años de mandato de Félix Herrera Carneros, figura clave de la política local y ahora primer teniente de alcalde.

Un pacto singular que ha marcado la legislatura

Las elecciones de 2023 dejaron un escenario de equilibrio absoluto: – 3 concejales para el PP – 3 concejales para el PSOE – 1 concejala para el Grupo Independiente por Granátula (GIXG)

Para evitar que la Alcaldía dependiera exclusivamente del voto independiente, populares y socialistas sellaron un acuerdo de gobernabilidad basado en la alternancia: tres años para el PP y el último para el PSOE. Ese compromiso se ha cumplido punto por punto, como subrayaron ambos portavoces durante el pleno extraordinario celebrado el jueves 18 de junio a las 20:00 horas.

Un pleno multitudinario y un mensaje de unidad

La sesión, abarrotada de vecinos, familiares y representantes institucionales, contó con la presencia del vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, quien trasladó a la nueva alcaldesa el apoyo del Gobierno regional para seguir impulsando proyectos en el municipio .

Tras la constitución de la Mesa de Edad y la votación en sobre cerrado, Yolanda de la Cruz fue elegida con 5 votos a favor, frente al voto obtenido por la candidata independiente. Emocionada, recibió el bastón de mando de manos de Félix Herrera, repitiendo el gesto que ambos protagonizaron hace tres años, cuando ella le cedió el bastón en la primera investidura del pacto.

“Antes que socialista, soy granatuleña”

En su discurso, De la Cruz dejó claro el espíritu con el que afronta este último tramo de legislatura:

“Soy socialista y lo digo con orgullo, pero antes que socialista soy granatuleña, por lo que gobernaré para todos, compartan o no mis ideas” .

La nueva alcaldesa reivindicó el pacto PP–PSOE como un “acuerdo de amor a esta tierra calatrava”, ejemplo de diálogo y responsabilidad institucional.

Proyectos en marcha y retos inmediatos

El relevo no supone un cambio de rumbo, sino la continuidad del proyecto conjunto que ambas formaciones han desarrollado desde 2023. Entre las actuaciones destacadas:

  • Segunda fase de rehabilitación del Colegio Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca.
  • Modernización de instalaciones deportivas.
  • Plan estratégico turístico y apoyo al comercio local.
  • Actuaciones vinculadas a Fondos Europeos, como la consolidación del yacimiento de Oretum y la rehabilitación del puente de Baebio.
  • Apertura de la Escuela Infantil.
  • Mejoras en eficiencia energética de la Residencia de Mayores.
  • Embellecimiento de la Plaza de España.
  • Avances en la red de abastecimiento y evacuación de aguas.
  • Creación de una agrupación de Protección Civil-
  • Impulso a la estación del Trenillo como espacio patrimonial.

De la Cruz pidió a los vecinos “diálogo respetuoso y propuestas constructivas”, recordando que queda “mucho trabajo por delante” en los once meses que restan de mandato.

Amplia repercusión mediática

El cambio en la Alcaldía ha tenido una notable presencia en medios regionales. CMM Noticias conectó desde el Ayuntamiento durante la sesión, como destacó la propia página institucional del municipio en redes sociales . También Almagro Noticias, Lanza y La Tribuna de Ciudad Real, entre otros, dedicaron amplios reportajes al relevo.

Una transición ejemplar

Con la llegada de Yolanda de la Cruz a la Alcaldía, Granátula de Calatrava inicia la recta final de una legislatura marcada por la estabilidad, el diálogo entre partidos y la cooperación institucional. Un modelo poco habitual en la política municipal española y que, en palabras de la propia alcaldesa, “demuestra que cuando se antepone el pueblo a las siglas, Granátula siempre gana”.

Y lejos de la confrontación a la que nos tiene acostumbrado buena parte de la clase política, en un pueblo pequeño, en mi pueblo, fueron capaces de dialogar, de pensar en los ciudadanos poniéndolos en el primer plano, y así llegar a un acuerdo de gobierno. Y no menos importante, cumplirlo, cual caballero y caballera, quien sabe si andantes, cual Don Quijote, donde el bien común y el pueblo se anteponen a todo.

Desde aquí quiero agradecer a D. Félix Herrera todos estos años de dedicación a la alcaldía de Granátula y dar la enhorabuena y desearle todos los éxitos a Dª Yolanda de la Cruz en el cargo de regidora.

 

El Corpus en Granátula de Calatrava: arte efímero, tradición viva y un pueblo que se vuelca

Granátula de Calatrava amanece cada Corpus con un pulso distinto. La tarde noche anterior todo el pueblo es engalanado con banderas, banderines, pancartas, que hacen honor a la celebración del día siguiente. Colgaduras, telas bordadas y arcos decorativos que transforman el casco urbano en un recorrido ceremonial.

El domingo antes de que el sol termine de despuntar, las calles ya están habitadas por vecinos que barren, tiñen, sal, serrín, hierba, colocan moldes y construyen los detalles de unas alfombras que, aunque efímeras, forman parte de la memoria colectiva del pueblo. Es un ritual que se repite año tras año: manos que trabajan juntas, generaciones que se mezclan y un silencio expectante que anuncia la llegada del Santísimo.

Un pueblo que decora sus calles como un templo

Las imágenes muestran la esencia de esta tradición. Las familias enteras arrodilladas sobre el suelo, extendiendo los dibujos coloreados con una precisión casi artesanal. En algunas calles, los niños observan desde los portales, aprendiendo sin darse cuenta el oficio que un día heredarán. En otras, los mayores supervisan, corrigen, aconsejan. Todo el pueblo participa.

Los diseños son tan variados como personales: motivos florales, símbolos eucarísticos, corazones, palomas, custodias, e incluso representaciones de la propia iglesia parroquial. Cada alfombra es una obra de arte que dura apenas unas horas, pero cuya elaboración implica días de preparación.

Los niños y las hermandades acompañan

En la alfombra de la iglesia, la principal, el nombre de los niños que este año han tomado la Primera Comunión: Iván, Kévin, Álvaro y María. Niños que son los protagonistas que acompañan a la custodia y pisan las alfombras efímeras que engalanan el pueblo al paso del Cuerpo de Cristo.

Y es que las familias y los propios niños y niñas de comunión, así como los miembros de las hermandades, desde la madrugada, ocupan las calles con “el fresco” antes de que el sol tome todo, y haga imposible estar ahí, terminando de embellecer el pueblo tejiendo con sus manos las alfombras.

Las Hermandades por la tarde, momentos antes de que la procesión de inicio, sacan sus altares a la calle. Mesas cubiertas de pañitos, tapetes, encajes, presididas por las imágenes de santos y cubiertas de flores esperan que llegue el momento esperado. Cojines para que el sacerdote oficie el acto arrodillado.

En algunos puntos los vecinos del pueblo, independientemente de las hermandades, levantan altares con imágenes del Sagrado Corazón y de otros santos venerados adornados con flores, velas, mantillas, colchas, etc. Todo ello crea un ambiente que mezcla devoción, estética y comunidad.

Procesión del Corpus

El Corpus en Granátula no es solo una fiesta religiosa: es un acto de identidad. Es la demostración de que un pueblo pequeño puede crear belleza colectiva, mantener vivas sus tradiciones y transmitirlas a quienes vienen detrás. Es, en definitiva, un día en el que Granátula se reconoce a sí misma.

La celebración de la Santa Misa da inicio al acto principal de celebración del Corpus. La procesión es el momento culminante. Los niños de Primera Comunión, vestidos de blanco, abren el cortejo esparciendo pétalos. Las hermandades portan estandartes y banderas, mientras los vecinos acompañan en silencio respetuoso. Bajo el palio, el sacerdote sostiene la custodia con el Santísimo, avanzando sobre las alfombras que el pueblo ha preparado para Él.

En cada altar el Ministro de Cristo deposito la custodia en él, se arrodilla en los cojines a tal fin, reza y bendice el altar y por ende a todos los granatuleños. Los niños lanzan los pétalos en una explosión de alegría.

Escenas de vida: calles repletas de color, el olor a monte recién cortado y esparcido por las calles del circuito procesional, balcones engalanados, vecinos asomados a puertas y ventanas, y un pueblo entero acompañando el paso del Sacramento.

Una celebración que es identidad

El Corpus en Granátula no es solo una fiesta religiosa: es un acto de identidad. Es la demostración de que un pueblo pequeño puede crear belleza colectiva, mantener vivas sus tradiciones y transmitirlas a quienes vienen detrás. Es, en definitiva, un día en el que Granátula se reconoce a sí misma.

Granátula de Calatrava celebra su memoria culinaria con la presentación del libro Gastronomía Popular Granatuleña

Granátula de Calatrava vivió el pasado sábado, 16 de mayo, una de esas tardes destinadas a permanecer en la memoria colectiva: la presentación oficial del libro Gastronomía Popular de Granátula de Calatrava, una obra que reúne 73 recetas tradicionales y que se ha convertido, desde su nacimiento, en un homenaje emocionado a las generaciones que han sostenido la identidad culinaria del municipio.

El acto, celebrado en un ambiente de cercanía y orgullo compartido, reunió a vecinos, colaboradoras y representantes del tejido cultural local en torno a un proyecto que trasciende el recetario para convertirse en un documento de enorme valor etnográfico, histórico y sentimental. No se trata solo de cómo se guisa un plato, sino de quién lo guisó, en qué cocina, con qué manos y bajo qué historias transmitidas al calor del fuego.

El sabor de la memoria

La introducción del libro, firmada por Felicitas Carneros Gómez, lleva por título El sabor de nuestra memoria, y resume con una sensibilidad extraordinaria el espíritu de la publicación. En sus páginas se reivindica una cocina humilde, nacida de la necesidad y del ingenio, profundamente ligada a los recursos naturales del entorno: espárragos silvestres, setas, cardillos, criadillas de tierra, liebre, perdiz roja, tórtola… junto a los alimentos esenciales que sostuvieron la vida de tantas familias: trigo, patata, aceite, queso, tomate.

Aquellos productos que antaño llenaban las despensas, complementados con la crianza doméstica de gallinas y cerdos, conforman hoy el auténtico ADN gastronómico de Granátula. Una cocina que no solo alimentaba, sino que enseñaba a vivir: a aprovechar, a compartir, a agradecer.

Un libro tejido por muchas manos

Durante la presentación se subrayó que esta obra ha sido posible gracias a la generosidad de numerosas vecinas del pueblo, que han aportado ingredientes, modos de elaboración y, sobre todo, recuerdos. Una de las riquezas del libro reside precisamente en la diversidad de versiones de un mismo plato: cada hogar, cada madre, cada abuela dejó su toque personal, su manera de entender la cocina y, con ella, la vida.

Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó al recordar a tantas personas mayores que colaboraron en la recopilación de recetas y que hoy ya no están. El libro, se dijo, no solo conserva platos, sino que conserva voces, gestos, silencios, conversaciones alrededor de la lumbre. Es un homenaje a quienes transmitieron su sabiduría culinaria de generación en generación, sosteniendo sin saberlo la memoria emocional del pueblo.

Un reconocimiento que viaja más allá del pueblo: el libro llega a manos de Alberto Chicote

La vida tiene coincidencias y así a los pocos días surgió la anécdota que muchos vecinos celebraron con especial ilusión. El cocinero Alberto Chicote se encontraba en Granátula grabando un programa en el Bar Avenida. Sabiendo que uno de los paisanos, Benito, compartiría mesa con él, la Asociación Oretum le encomendó una misión sencilla pero simbólica: entregarle un ejemplar del libro Gastronomía Popular de Granátula de Calatrava. Benito cumplió el encargo “a la perfección”, como destacó la propia asociación en su publicación, y la imagen del momento circuló rápidamente entre los vecinos. Chicote se lleva así —literalmente— un pedazo del legado culinario granatuleño, un gesto que muchos interpretaron como una hermosa manera de proyectar hacia fuera la identidad gastronómica del municipio.

Agradecimientos y compromiso

El acto incluyó un reconocimiento público al apoyo del Ayuntamiento, en la figura de Félix Herrera, y de la Diputación Provincial, representada por Miguel Ángel Valverde. También se agradeció la colaboración de Pilar Gómez, autora del reportaje fotográfico, cuya implicación constante en la vida cultural del municipio volvió a ser destacada.

Se informó además de que el libro tendrá un precio simbólico de cinco euros, destinados íntegramente a impulsar nuevas actividades culturales y proyectos de conservación del patrimonio popular.

Una degustación para cerrar el círculo

Como colofón, los asistentes pudieron disfrutar de una degustación de varias recetas incluidas en el libro, acompañadas de limonada y refrescos tradicionales de fresa y limón. El ambiente de convivencia convirtió el cierre de la jornada en una auténtica celebración de la cultura popular, de la memoria compartida y del legado transmitido de generación en generación.

Granátula de Calatrava celebra mayo: Santa Cruz, cruces, música y tradición viva

Granátula de Calatrava celebra mayo: cruces, música y tradición viva

Mayo llega a Granátula de Calatrava con un aire antiguo que renueva el pueblo entero. No es solo el mes de las flores: es el tiempo en que la comunidad se reconoce en sus símbolos, en sus cantos y en sus gestos heredados. La Festividad de la Santa Vera Cruz, celebrada cada 3 de mayo, vuelve a ser el eje en torno al cual giran los actos religiosos, las cruces engalanadas y los tradicionales mayos, que resuenan en calles, patios y plazas.

La Santa Cruz: devoción, luz y un programa que reúne al pueblo

El 3 de mayo, Granátula honra a la Santa Vera Cruz, una de sus devociones más arraigadas. El programa de actos —organizado por la Hermandad y con la colaboración de la Diputación Provincial— combina liturgia, tradición y participación vecinal.

La jornada con la misa solemne, en la que la cruz se presenta adornada con flores, mantos y símbolos pasionarios. Tras la celebración, la imagen se expone para la veneración, acompañada de cantos y oraciones. En muchos hogares, la fecha marca también el momento de abrir las puertas para mostrar la cruz familiar, gesto que enlaza lo público y lo íntimo.

Por la tarde, la cruz iluminada sale en procesión desde su ermita, rodeada de flores y faroles, mientras los vecinos se acercan a rendir homenaje. El sonido de las bandas de música locales le acompañan, con los acordes de la Saeta siempre presentes. La festividad se completa con actividades culturales, actuaciones musicales o encuentros reforzando el carácter comunitario de la celebración.

Las cruces en las casas: un patrimonio doméstico que florece

Si algo distingue a Granátula en mayo es la belleza de sus cruces domésticas. Cada familia las prepara a su manera: unas sobre muebles antiguos cubiertos con encajes, otras en patios llenos de macetas, otras en rincones improvisados donde la creatividad se mezcla con la devoción.

Las imágenes que circulan estos días muestran cruces de madera cubiertas con paños blancos, cruces iluminadas con pequeñas bombillas, cruces rodeadas de geranios, rosales, espigas o plantas aromáticas. Algunas incluyen figuras religiosas, otras se acompañan de velas, mantones o bordados tradicionales. Todas comparten un mismo espíritu: convertir el hogar en un pequeño altar de primavera.

En muchos casos, las familias conservan la cruz de sus mayores, que solo se exhibe en mayo. En otros, los jóvenes recuperan la tradición y la reinterpretan con nuevos materiales. El resultado es un mapa íntimo de fe y memoria que recorre todo el pueblo.


Los mayos: la música que une generaciones

Si las cruces son el corazón de mayo, los mayos cantados son su voz. Y este año, como tantos otros, la Rondalla Oretana ha recorrido Granátula llevando su música a distintas cruces del pueblo. Una tarde luminosa en la que guitarras, laúdes y bandurrias acompañan coplas antiguas que todos reconocen (gracias a Pilar Gómez por retrasmitirlo).

El itinerario incluyó la cruz de la residencia de mayores, donde los ancianos recibieron la visita con emoción; la de la Asociación Cultural Bienestar, engalanada con flores y encajes; y la de Ángela y Félix, una de las más concurridas. En cada parada, la rondalla interpretó los mayos tradicionales, saludando a la cruz, dedicando versos de alabanza y despidiéndose con respeto y alegría.

Aunque las letras varían según el grupo y la ocasión, el sentido profundo permanece. Una traducción aproximada del espíritu de un mayo típico podría expresarse así:

“Venimos a honrar la Santa Cruz,

símbolo de vida y esperanza.

Que este canto traiga paz a la casa

y bendición para quienes la habitan.”

Los mayos no son solo música: son un acto de comunidad. Vecinos de todas las edades acompañando, escuchando, grabando con el móvil, o simplemente dejándose envolver por la tradición. La frase que acompaña la publicación —“manteniendo vivas nuestras costumbres”— resume el sentir de la tarde.

Una tradición que se renueva cada año

La festividad de la Santa Cruz, las cruces en las casas y los mayos cantados forman un tríptico cultural que define a Granátula de Calatrava. No son costumbres congeladas: cada año se reinterpretan, se enriquecen y se transmiten. Las cruces se iluminan, los patios se llenan de flores, los músicos afinan sus instrumentos y el pueblo entero se reconoce en un mismo gesto.

Mayo, en Granátula, no es solo un mes. Es una memoria compartida que sigue viva porque los vecinos la sostienen, la celebran y la cantan.

 

El Legado de la Palabra: Un Encuentro de Generaciones en Granátula

El sábado 25 de abril, bajo el abrigo de la asociación cultural Oretum y desafiando la lluvia persistente, Granátula ha vivido una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva. La actividad “El Legado de la Palabra” reunió a catorce niños y niñas junto a sus abuelos —de sangre o de cariño— para compartir relatos que son, en esencia, la historia viva de nuestro pueblo.

A través de sus textos, los asistentes emprendimos un viaje emocional hacia un pasado cercano, lleno de costumbres, anécdotas y enseñanzas que siguen definiendo nuestra identidad.

Costumbres y vivencias

Los pequeños narradores rescataron escenas, en muchos casos de lo que sus abuelos, sus mayores le han contado y que muchos recordaron con una sonrisa: el traqueteo del trenillo, los paseos nocturnos al bombo durante los veranos interminables y las ingeniosas estrategias de cortejo con las “mozas” del pueblo. Fragmentos de vida que, al ser contados por nuevas voces, recuperaron su frescura y su encanto.

Tradiciones nupciales

No faltaron los relatos sobre los antiguos peditorios y aquellas bodas que se prolongaban durante días, con tornaboda incluida. Historias que muestran cómo celebrábamos antes los grandes acontecimientos, siempre rodeados de comunidad, música y generosidad.

La escuela de antaño

Las aulas de otros tiempos también tuvieron su espacio: la regla golpeando la mesa del maestro, los castigos en la palma de la mano y la disciplina férrea que marcaba la educación de generaciones enteras. Un contraste que invitó a la reflexión y al diálogo entre mayores y pequeños.

Historias de vida

Uno de los momentos más emotivos llegó con el testimonio de Fermín, quien relató su emigración a Barcelona. A pesar de la distancia, nunca perdió el vínculo con su origen y supo transmitir a sus descendientes un amor profundo e inquebrantable por Granátula. Su historia resonó como ejemplo de arraigo y gratitud.

A pesar de la tarde lluviosa, más de cincuenta personas se reunieron para compartir este encuentro intergeneracional. La jornada concluyó con una merienda tan sencilla como simbólica: rebanada de pan, vino y azúcar, el sabor que marcó las tardes de los años 60 en nuestro pueblo y que hoy volvió a unir a mayores y pequeños alrededor de la mesa.

Un acto entrañable. El agradecimiento desde estas páginas a todos los participantes y a la  Asociación Oretum de Granátula por organizarlo. Nada como continuar forjando y desarrollando el compromiso de los más jóvenes con su historia. Un trabajo por mantener vivo el legado que hemos recibido.