Etiquetado como: Fiestas Santo Cristo

Granátula vuelve a alzarse: las fiestas del Santo Cristo de la Resurrección 2026

Crónica y reseña del programa de los cultos y festejos

Hay pueblos que celebran fiestas; Granátula, en cambio, se reconoce en ellas. Cada septiembre, el Santo Cristo de la Resurrección vuelve a convocarnos. No lo hace con estridencias, sino con ese aldabonazo silencioso que atraviesa generaciones y nos recuerda quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde queremos caminar.

Este año, además, llegamos a la fiesta con el eco reciente de la Virgen de Oreto y Zuqueca, como si septiembre quisiera recordarnos que la identidad granatuleña se sostiene sobre dos pilares: la Madre y el Hijo, la tradición y la esperanza, la memoria y la resurrección.

Una devoción que sobrevivió a todo

La Hermandad del Santo Cristo de la Resurrección no nació ayer. Su historia es larga, profunda y, en ocasiones, dolorosa. En 1661, cuando el Obispo de Arcadia bendijo la Ermita del Calvario, Granátula ya sabía que aquel pequeño edificio sería más que un lugar de culto: sería un hogar espiritual, un refugio para la pena y la alegría, una brújula para los vivos y un descanso para los muertos que camino del camposanto hacían parada en la ermita o incluso yacían allí como sala de autopsias. La existencia lo atestiguan documentos de 1663, como el testamento de la mujer de Francisco Cañizares, que deja “otra misa al Santo Cristo de la Resurrección” .

La historia quiso poner a prueba esa fe. La guerra de la Independencia, la caída de los valores religiosos y la guerra del 36 destruyeron la ermita y fusilaron la imagen. Pero no destruyeron la memoria. El archivo recuerda que “el Santo Cristo Resucitado tenía una hermosa ermita en el lugar que cada año se monta el huerto de los olivos” . Y también recuerda la valentía de quienes ocultaron la bandera y el ara del altar, únicos supervivientes de aquel tiempo.

Tras la guerra, sin ermita y sin imagen, fueron los devotos quienes sostuvieron el culto con sus manos y su bolsillo. Hasta que en 1952, un gesto decisivo marcó el renacer con la donación de una nueva imagen, la misma que hoy veneramos. En 2027 celebraremos los 75 años de aquella refundación, tres cuartos de siglo de esfuerzo, continuidad y fe.

El Cristo que se prepara en casa

Granátula conserva una memoria doméstica del Cristo: como antes de la construcción de la actual ermita en la casa del donante del Santo, Leocadío, se sacaba al Santo de la hornacina, se preparaba en las andas, o aqulle la mesa enorme que vestían Dámasa, Engracia y María; las flores que colocaban las mujeres, claveles rojos y blancos; el “muñeco” que derramaba monedas el Domingo de Resurrección; las ráfagas y el arco de flores que se montaban. “Lo primero fue conseguir una imagen y, después, poco a poco, todo cuanto se creía necesario para un culto decente”.

Esa mezcla de precariedad y devoción es parte de nuestra identidad: aquí, la fe nunca se abandona.

El programa de cultos: solemnidad y tradición

Este 2026, la Hermandad consagra un Solemne Triduo los días 11, 12 y 13 de septiembre, a las 20:00 horas, en la Iglesia de Santa Ana. El día 13, las Vísperas y la Ofrenda Floral —con flores rojas— marcarán el momento más emotivo, junto con la entrega de medallas a los hermanos pasivos, en un gesto de reconocimiento largamente esperado .

El día grande, 14 de septiembre, comenzará con la recogida de abanderados y autoridades, seguido de la Santa Misa con la Rondalla Oretana. A las 21:00 horas tendrá lugar la Solemne Procesión del Santo Cristo, acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores Santa Ana y la Banda de Música Arriaga. A la llegada al templo se realizará el intercambio de insignias y, si las circunstancias lo permiten, los fuegos artificiales cerrarán la noche.

El día 15 culminará con la misa de réquiem por los difuntos de la Cofradía.

El programa de festejos: Granátula en plena alegría

Del 11 al 15 de septiembre, el pueblo se llena de concursos, verbenas, música y juegos:

  • Tángana, petanca, cuatrola, mus, dominó, tiro al blanco.
  • Actuaciones de Rondalla Oretana, Pipo, Trio Virginia, Nueva Estrella y Samil.
  • El tradicional puñao ofrecido por los abanderados.
  • El pasacalles de Gigantes y Cabezudos, que endulza la tarde con caramelos.
  • Concursos infantiles en la Plaza de la Constitución.
  • El XXII Campeonato de fútbol sala “Vecinos del Jabalón”.

Todo ello con la alegría limpia de las verbenas, el sonido de las campanas y ese perfume de romero que parece brotar del suelo cuando Granátula está en fiestas.

Una súplica para tiempos difíciles

En un mundo que camina entre miedos y divisiones, resuenan las palabras del Papa Francisco: “Sólo se puede mirar por encima al otro cuando se le tiende la mano para levantarlo de su caída”. El programa del Cristo recoge esta llamada a la unidad, a la paz y a la esperanza, y la convierte en oración:

“Cristo Resucitado, transfórmanos, Señor. Transforma nuestros miedos en fe, nuestras sombras en luz, nuestro orgullo en humildad, nuestras divisiones en unidad.”

Granátula, tierra noble, abre tus puertas

Que vuelvan el puñao, los gigantes, la música, las flores rojas, el paso firme de la Hermandad, la emoción de las Vísperas, la solemnidad del Triduo y la procesión que cada año nos recuerda que la fe no es un adorno: es una forma de estar juntos.

Que vuelvan las verbenas, las actuaciones, los concursos, los festejos y la alegría.

Que viva el Santo Cristo. Que viva Granátula. Que viva la tradición que nos sostiene y la esperanza que nos impulsa.