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Granátula vuelve a su origen: Fiestas de la Virgen de Oreto y Zuqueca 2026

Crónica del programa completo de los cultos y festejos patronales

Hay celebraciones que no necesitan presentación porque viven en la memoria colectiva como un latido antiguo. En Granátula de Calatrava, ese latido tiene nombre propio: Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca, Patrona y raíz espiritual de un pueblo que, cada septiembre, se reencuentra consigo mismo. Las fiestas de 2026 llegan envueltas en incienso, repiques de campana y ese aire solemne que solo poseen las tradiciones que han sobrevivido a los siglos.

La Hermandad, en su saluda, recuerda que estas jornadas no son solo un calendario de actos, sino un ejercicio de identidad:

“Hay una gran diferencia entre ser cofrade y sentirse cofrade”.

Y es precisamente ese sentimiento —esa mezcla de devoción, orgullo y ternura—  lo que convierte estas fiestas en un acontecimiento que trasciende lo religioso para convertirse en un abrazo comunitario.

El Novenario: nueve días para mirar a María desde dentro

Del 29 de agosto al 6 de septiembre, Granátula se recoge en torno al Solemne Novenario, que cada noche convoca al pueblo con el Santo Rosario (20:30) y la predicación (21:00). Este año, el párroco Ángel Daniel de Toro González propone un itinerario espiritual centrado en “Conocer a María”, desgranando su figura desde la oración, el Magníficat y las grandes afirmaciones de la Iglesia.

Cada día se acompaña de una ofrenda temática: niños, familias, jóvenes, bautizados, asociaciones, difuntos, mayores y enfermos, autoridades y hermandades. Un novenario que, más que un rito, es una conversación íntima con la Madre.

7 de septiembre: vísperas, flores y la Salve de medianoche

El día previo a la fiesta grande comienza con el repique de campanas (18:30), seguido de las Solemnes Vísperas y Eucaristía (19:00) y la tradicional Ofrenda Floral. Cuando el reloj marca la medianoche, la parroquia se llena para cantar la Salve, ese himno que es casi un himno nacional granatuleño, capaz de poner un nudo en la garganta incluso a quienes viven lejos.

8 de septiembre: la Natividad de María, día mayor

A las 11:00, la parroquia de Santa Ana acoge la Misa Mayor, acompañada por la Rondalla Oretana con su Misa Manchega, que convierte la liturgia en un canto de tierra y memoria.

Por la noche, a las 21:30, la imagen de la Virgen recorre las calles en la Solemne Procesión, escoltada por la Banda Arriaga y la Banda de Tambores y Cornetas Santa Ana. Al término, la Salve vuelve a sonar, esta vez bajo el cielo abierto, seguida de una colección de fuegos artificiales que ilumina la plaza como si fuera un altar.

9 de septiembre: memoria y continuidad

La mañana se dedica a los Hermanos Difuntos (11:00), con la Misa Réquiem y el intercambio de insignias entre capitanes y abanderados salientes y entrantes. Después, la Hermandad recorre las calles para recoger el tradicional puñao en casa de los nuevos responsables del año.

Festejos y concursos: la alegría también es devoción

Granátula sabe que la fiesta es también convivencia, humor y música. Por eso, el programa civil ofrece actividades para todas las edades:

Sábado 5 de septiembre

  • Concurso de petanca
  • Concurso de mus
  • Trofeo de Fútbol Sala Virgen de Zuqueca
  • Verbena con la Orquesta SAMIL y bingo musical

Domingo 6 de septiembre

  • Concurso de cuatrola
  • Trofeo de pádel
  • Actuación de la Rondalla Oretana con bailes manchegos
  • Bingo

Lunes 7 de septiembre

  • Campeonato de dominó
  • Tradicional puñao
  • Verbena con Trío Momart
  • Fuegos artificiales

Martes 8 de septiembre

  • Diana floreada
  • Puñao del Capitán
  • Tiro al blanco
  • Baile del vermú
  • Concurso de tángana
  • Verbena con Grupo Musical Ares

Cierre de fiestas

Concursos infantiles, actuación de Juan Carlos García, elección de Miss Simpatía, traca final y chocolatada con bizcochos.

Oreto-Zuqueca: la fiesta que nace de la tierra

Este año, el programa incorpora además textos sobre el Área Arqueológica de Oreto-Zuqueca, recientemente declarada Bien de Interés Cultural. Un recordatorio de que estas fiestas no solo honran a la Virgen, sino también a un territorio que guarda bajo su suelo siglos de historia: necrópolis romanas y visigodas, baños árabes, iglesias paleocristianas y el antiguo priorato calatravo.

La Virgen de Oreto y Zuqueca no es solo Patrona: es la heredera espiritual de una tierra que fue ciudad, obispado, villa romana y enclave medieval.

Conclusión: una fiesta que es un espejo

Granátula celebra a su Virgen como quien celebra a su propia madre: con respeto, con emoción y con esa mezcla de solemnidad y alegría que solo se da en los pueblos que han sabido conservar su alma. Estas fiestas son un espejo en el que cada vecino se reconoce: en la fe, en la música, en los concursos, en la procesión, en el puñao, en la Salve, en la luz de los fuegos artificiales.

Un año más, la Virgen vuelve a mirar a su pueblo. Y Granátula, como siempre, vuelve a mirarla a Ella.