Hablando con Miguelillo

Colaboración de Eulogio Carretero Bordallo

Para mis sobrinos: Ulises, Jennifer y Patricia

Es parte de nuestro legado, la conservación

de la Naturaleza.

¡No queramos ingenuamente destruirla!

Este cielo, Miguelillo, que esta noche ves ¡Tan cargado de estrellas! Ya existía hace miles de años, ocupando estos mismo lugares. ¿Podrías decirme tú desde cuando? ¿Tú, no has tenido nunca, la curiosidad desmesurada de contar las estrellas? Se dice, que todos los años lucen estrellas nuevas. ¿Tú, podrías adivinar cuales? También que otras viejas se apagan. ¿Sabrías tú decirme dónde? Ves aquella que tanto resplandece. ¿Te imaginas que no estuviese mañana. Qué nadie se hubiese dado cuenta? ¿Tú no has visto cruzar los cometas, en esas noches eufóricas de verano? ¿Dónde caen… Las estrellas que caen?

De pequeño, Miguelillo, me las imaginaba, semejantes a esos cohetes de pólvora que suben cada vez mas altos ¡Incendiados hacia el cielo! Dejando un rastro de chispas tras de si ¡Chsss…! Hasta que explotan, en una luz fuerte, brillante y un ruido seco ¡Plof! reventando en el cielo. Y vuelven a caer luego, sus finas varillas inanimadas en la calle, por los huertos o en los tejados, ya apagadas. Yo recuerdo, que corríamos después los niños de entonces, entusiasmados, lleno de curiosidad a encontrarlas. “¡Ten cuidado, -me decían mis padres- no vayas a quemarte con las varas!” Era, mi admiración por la pólvora y los fuegos artificiales.

A mi, Miguelillo, me sorprendía ver, que tras esa estela luminosa que dejan las estrellas por el cielo, al desaparecer no lo hiciesen con una luz fuerte y una estruendosa explosión, como lo hacían los cohetes… Y si caían después, ¿dónde caían?

Yo, Miguelillo, había oído decir, que algunas de esas estrellas fugaces llegaban a caer aquí en la tierra. O mejor, justo detrás de las montañas, como decían siempre mis padres. En realidad, según mis padres, todo sucedía detrás de las montañas. ¡Nos engañaban. Nos engañaban siempre! Porque Madrid se encontraba, justo detrás de las montañas, y todos esos otros países lejanos, Europa, África, América, también se encontraban detrás de las montañas e incluso al otro lado de Madrid. O incluso había que cruzar el mar. Pero el mar se encontraba también detrás de las montañas, o al menos, eso nos decían. ¡Nos engañaban siempre! O vete tu a saber, nos decían que para qué queríamos saber eso. Muchas cosas Miguelillo, yo estoy seguro, que no las sabían ni ellos.

Mis dimensiones al respecto por entonces, no eran aún muy exactas. Todo lo imaginaba relativamente cerca, relativamente pequeño. Tan pequeño quizás como era yo entonces, como eres tú prácticamente. La verdad es que hoy todavía, Miguelillo, me gustaría aprender mucho más al respecto.

La primera vez que fui a Madrid, tendría yo diez años y he de confesar que no me gustó tanto. Me faltaba el aire, la luz, el paisaje al que me había acostumbrado. Me vine corriendo, para seguir corriendo por estos campos y estos lugares.

¿Y el mar…? ¡La primera vez que vi el mar! Tendría ya veinte años… Tú, Miguelillo, ya sabes como es el mar. Desde antes que lo supieras ya lo tenías delante, mirándolo, jugando con tu cubo pequeño a meterlo en el agujero de la arena. ¡Que ingenuo eras de pequeño. Que ingenuos somos…! De pequeños, creemos que de mayores lo sabremos todo, y de mayores nos damos cuenta, de lo poco que sabemos. Seguimos creyendo, esperando ese día. El día, de no saber nada y haberlo olvidado todo… Ya tu, te darás cuenta. ¡Que ingenuos somos. Que poco sabemos siempre!

Madrid era, las calles grandes, las casas altas… Los edificios, los coches, los trenes: la gente yendo en todas direcciones, de una lado para otro como sin rumbo fijo o sin saber hacia donde. ¡Gente, gente, gente! nunca se quedaban las calles vacías. Fue algo que no llegué a entender, hasta pasado algún tiempo. ¡Nunca imaginé tantos campos, tantas montañas, tantos pueblos, tantos cielos por medio! hasta llegar a Madrid. Nunca había estado tan lejos. Fue un gran paso, un gran descubrimiento, algo necesario de averiguar y descubrir.

Y Madrid fue poco después, el regreso, la estancia definitiva, el día a día. Los coches, la gente, los trenes, la lucha y la batalla diaria. El trabajo… Pero Madrid, Miguelillo fue y sigue siendo, El Retiro, La Casa de Campo, La Plaza de Oriente, La Puerta del Sol, El Museo del Prado… ya lo iras tu descubriendo.

Antes Miguelillo, se viajaba mucho menos. Se nacía y se moría uno, prácticamente sin haber salido del lugar de origen, prácticamente sin haber visto otros países, otras ciudades ni otros monumentos. ¡Y el mar…! Muchos de ellos Miguelillo, diría, que morían sin haber visto el mar. El apego a la tierra donde se nacía era sagrado. Se pasaban las tradiciones y las haciendas de padres a hijos, generación tras generación; toda una costumbre, toda una vida en el mismo lugar. Y de salir, nunca era por bien, sino por motivo familiar o de salud…

Como te decía Miguelillo, antes se viajaba mucho menos, apenas si había coches. ¡Y el tren…! Suponiendo que fueses en tren, que escasamente hace ciento cincuenta años de su presencia recorriendo algunas distancias, allá por el año 1.850… Después se fueron abriendo nuevas líneas, que fueron recorriendo por toda España, y su presencia se fue haciendo mas cotidiana… Hasta que llegaron los coches. ¡Una verdadera revolución! allá por los años veinte. Y después los tractores, y mas tarde los aviones y toda esa serie de maquinarias y artilugios con que la sociedad moderna nos ha ido invadiendo, y que ahora no viene al caso contarte.

Bien, suponiendo que hubieses cogido el tren, que por entonces no había mas medios de locomoción y antes de este, ya nos remontaríamos a los tiempos de los caballos y de otros domésticos animales. Cuando, si querías salir a alguna parte era todo a fuerza de andar o gracias a ellos… Antes, todo se hacía gracias a estos dignos animales. Con ellos se araba la tierra, se sacaba el agua de las norias, se trillaba y se transportaban todas sus cosechas, bien sobre sus monturas o sobre un carro a los cuales iban uncidos. ¡Cuánto debemos a estos humildes animales! hoy ya en vías de extinción y olvidados. ¡Pobre mula vieja. Pobre Lucero! En extinción, como muchos de aquellos hombres que hoy se resisten a cambiar aún, a pesar… Viejos artesanos y arrieros, maestros en la destreza de sus manos y fieles a la tradición de sus oficios.

Como te decía, Miguelillo, suponiendo que fueses en tren. ¿Qué hubieses hecho tú luego. Dónde te hubieses alojado? Los hoteles, y todo ese mundillo en torno que tú conoces de distracción y veraneo, ha ido surgiendo poco después. Es una creación o un invento de ultima generación. O por lo menos lo que había, no estaba al alcance de la mano o de las posibilidades de cualquiera. Ya tu irás aprendiendo.

Si, muy aprisa, últimamente se hace todo muy aprisa. Se construye muy aprisa, casi sin tener en cuenta ciertos lugares protegidos. Se avanza cada vez mas aprisa, mas alocado. No hay una cosa asentada, cuando ya hay otra empezando a suplantar a esta. Se tiene la sensación de ir en una locomotora a la que se le han soltado los frenos y no hay quien la repare… Antes, no había medios posibles, al alcance para poder hacerlo. Todo era duda, misterio. Posiblemente esa duda y ese misterio que hoy nos embarga, hacia esos viajes en avión a otros lugares. Incluso si me apuras, a esos viajes a la luna, a los satélites o a las estrellas. Todo era así de difícil y de fácil, hasta dar el primer paso. Tú, Miguelillo, posiblemente viajes a las estrellas, posiblemente. Yo que tú, debería de estar contento. O, quién sabe… ¡La vida da tantas vueltas!

Tú sabes, que eso hoy no esta al alcance de la mano, no es posible. Como tampoco es posible curar algunas enfermedades y otras muchas cosas que hoy la ciencia investiga, y que tu y yo desconocemos e incluso ni imaginamos. ¿Tú, Miguelillo, no has tenido nunca la curiosidad de asomarte tras las lentes de un microscopio? El microscopio Miguelillo, te puede dar la idea de partículas, células, bacterias y microorganismos vivos existentes que forman parte de nosotros. Que pueden ser la causa de nuestra existencia o de nuestras enfermedades, y que nosotros a simple vista no vemos, no podemos apreciar al tacto y mucho menos averiguar su procedencia.

Esto Miguelillo, es el interesante mundo microorgánico de la materia. Pero eso, no nos rompamos la cabeza, son mundo desconocidos, aparte, lejos del alcance de nuestra inteligencia. Aunque también he de decirte Miguelillo, que aparte de todos estos mundos hay muchos más por descubrir, y que cualquiera si se lo propone puede llegar a profundizar en ellos y manifestarlos. Sepas que estamos empezando. Mañana seguiremos hablando.

Como te decía Miguelillo, no todo está hecho, no todo está inventado. La evolución de la humanidad podría decirse que está empezando. Se ha evolucionado mucho desde la aparición del hombre hasta nuestros días, pero aún queda mucho mas por hacer. Hay que llegar mucho mas lejos, hay que profundizar más en todos los campos. ¡Hay que hacer mayores descubrimientos! Solo en este último siglo, se ha evolucionado mas que en todo el resto de vida anterior. ¡La luz, el teléfono, la radio, el televisor!… Y toda esa serie de electrodomésticos caseros, que nos han hecho la vida mas cómoda y nos han facilitado el trabajo.

Cien años, en la vida de la humanidad no es nada. Pues bien Miguelillo, en estos últimos cien años, la vida ha dado un vuelco de siglos. Puedes creerlo. Aunque, también he de decirte que en estos cien últimos años, todo este progreso ha repercutido de manera tal sobre la tierra y su ecosistema, que la hemos degradado de forma escandalosa, atentando incluso con nuestros propios recursos naturales.

No, Miguelillo, en esto no hemos sido nada generosos. Esta tierra que habitamos, no empieza a ser la misma de nuestros antepasados, se resiente, se acusa. A la vez que avanzamos en nuestros progresos, la vamos degradando. Nos degradamos, a la vez nosotros y empeñamos el futuro de los nuestros… Se acusa en el agua, con los vertidos residuales en los ríos. Se acusa en el aire, en la capa de ozono, en la vida animal y vegetal. Muchas especies de estos han desaparecido. Hemos conseguido su extinción, y otros muchos estamos apunto de conseguirlo. Son los métodos de evolución, incontrolados, que acaparan por encima de lo necesario… Se ha creado la maquinaria de la destrucción y el exterminio, y un hombre tiene que rendir su trabajo frente a esa máquina. ¡Dios nos salve! Las generaciones venideras hablaran de nosotros, como de aquellos bárbaros… Herejes y sin civilizar, que pasaron por la vida como el caballo de Atila… degradando la Natura y sembrando enfermedades. Deberíamos garantizar el futuro y la supervivencia de la especie en iguales condiciones que hicieron nuestros antepasados. Este debería ser nuestro legado para las futuras. La conservación de la Naturaleza. Estamos sobreexplotando y degradando de tal forma la materia y el ecosistema, que otras cien años y habremos agotado las reservas naturales. ¡Dios nos salve!

Aparte, hay otras muchas razones por las que merezca la pena la vida, luchar, estudiar. Una de ellas, es la de poder contemplar cada mañana la luz del sol. Tu obra, tu esfuerzo. ¡No queramos ingenuamente destruirla! Poder contemplar cada mañana la luz del sol, Miguelillo, debería ser nuestra máxima alegría, nuestro máximo agradecimiento.

Al final, Miguelillo, se llega a la conclusión de que es preferible, no tener grandes conocimientos, ni hacer descubrimientos apoteósicos y celestiales. Se siente uno menos responsable, más libre de cargos, menos culpable, más humano si llega el caso. No quisiera ser tan drástico pero, muchos de ellos Miguelillo si lo analizamos, son de efecto tan devastador que no es posible que se pueda tener la conciencia tranquila. Ya tu irás sabiendo porque.

Esto Miguelillo, no es del todo cierto, es una forma de eludir nuestro compromiso con la sociedad. En la vida no se puede permanecer de brazos cruzados, ignorantes de cuanto se origina. Hay que estar comprometidos con el tiempo que nos ha tocado. No podemos desentendernos, se debe luchar en la medida de nuestro esfuerzo y nuestras posibilidades, por hacer que todo vaya mejor, según nuestra conciencia. Por conseguir un mundo mas justo, no lo olvides… Todo experimento debería ir proyectado, en la conservación de la Natura; en la conservación y en el futuro de la especie. ¿Tú podrías explicarme, para qué tanta bomba atómica, tanta central nuclear, tanta arma bacteriológica? Somos tan ingenuos con nuestros experimentos, Miguelillo, que no nos damos cuenta que tenemos el fuego en nuestras manos y terminamos por quemarnos. Terminamos por quemarlo todo. Cien años más Miguelillo y tendremos que empezar de nuevo. Cada uno a sembrar su trigo, cada uno a hacer su pan. Tú quizás llegues a verlo, Miguelillo, y no me gustaría ser tan trágico. Por hoy es suficiente, seguiremos hablando en otro momento.

(Continuará)

 

Eulogio Carretero

Características de las Entidades sin fines lucrativos

Existen una serie de rasgos diferenciadores, que son comunes a todas las Instituciones sin fines de lucro. De la definición del Tercer Sector, podemos extraer los rasgos comunes a todas ellas: Altruismo, Solidaridad, Voluntariedad, Privada (no sector público), autonomía de dirección, obtención de mejoras en la sociedad civil.

Según Anthony y Young[1] las características que definen a las Instituciones sin fines de lucro son las siguientes:

  1. Ausencia del objetivo de maximizar los beneficios económicos. Su objetivo es la maximización del bienestar de sus socios o usuarios. El beneficio revertirá en sus beneficiarios y no en los accionistas.
  2. Tratamiento fiscal diferenciado. El tratamiento fiscal diferenciado nace como consecuencia de su carácter de subsidiariedad en la provisión de bienes de responsabilidad pública en alguna de ellas y, en general, de su propio objetivo de reinvertir las plusvalías generadas.
  3. Tendencia a ser instituciones de servicios. Las organizaciones de servicios suelen ser mucho más vulnerables a las influencias exteriores y tienden a buscar estructuras jurídicas que las protejan de los fallos de mercado.
  4. Restricciones en los objetivos y estrategias. La mayoría de las Organizaciones sin fines de lucro tienen menor libertad de variar los objetivos y tienden a modificar sus estrategias más lentamente, ya que sus órganos de decisión son más complejos.
  5. Órganos de dirección débiles. En una gran mayoría de las instituciones sin fines lucrativos la línea de responsabilidad no es clara. En muchas ocasiones la responsabilidad de la dirección recae en una persona que ha sido elegida mas por motivos políticos o financieros que por su habilidad en gestionar instituciones. Al mismo tiempo, el órgano directivo suele estar insuficientemente informado repercutiendo en las decisiones que no son óptimas.
  6. Fuerte dominio de los profesionales. En la mayoría de las Instituciones sin fines de lucro la mayor parte de los trabajadores son profesionales (artistas, médicos, maestros, científicos, etc.). En las organizaciones profesionales, las estrategias de promoción y gestión suelen estar influenciadas por criterios que inciden más en la calidad que en la eficiencia en la gestión de los recursos.

Estas características son comunes a todas las instituciones sin fines lucrativos, si entendemos por tales aquellas que no buscan excedentes económicos en su actuación. Sin embargo hay otras características que son únicamente comunes a aquellas organizaciones con función instrumental. Primeramente distinguiremos los dos tipos de instituciones, que desde nuestro punto de vista son totalmente diferentes, y posteriormente incluiremos las características propias de este tipo de Instituciones sin fines de lucro.

[1] Anthony, R. N. y Young, D.W (1988): “Management Control in Nonprofit Institutions”, Irwin, Homewood IV.

Aproximación a las entidades sin fines de lucro

Con el término de Instituciones Sin Fines Lucrativos, se ha calificado una serie de organizaciones que persiguen unos objetivos bien diferenciados y que no corresponden con aquellos tradicionalmente atribuibles tanto al sector privado como al sector público.

El término no lucrativo puede inducir a equívocos de interpretación. La definición de Lucrativo según el Diccionario de la Real Academia Española es “que produce utilidad o ganancia”. Por tanto como señala Guillermo Barreno [1] pudiera parecer contradictorio que entidades – personas jurídicas y morales – tengan como objetivo social la realización de trabajos que no produzcan utilidad o ganancia.

Así, la definición de Instituciones sin fines de lucro, es una definición negativa, que solo nos dice lo que no son (el resultado económico si existe no se reparte entre los accionistas o propietarios) pero no recoge el verdadero contenido. Contrariamente a la empresa privada que busca el beneficio, las instituciones sin fines lucrativos persiguen en general objetivos múltiples difíciles de medir. Es decir, ”no es su carácter de sin fines de lucro o, dicho de otro modo, no comercial, ni su naturaleza no gubernamental” la característica distintiva de este tipo de organizaciones sino que persiguen mediante su acción un ser humano cambiado. He aquí la primera diferencia sustancial con la empresa privada (producción de un bien o servicio que el cliente compra, y queda satisfecho con él) y con el estado (desarrollo de políticas eficaces y efectivas).

Estas instituciones tienen una función social que sobrepasa la simple producción de un bien o servicio. El papel de los valores sobre los cuales descansa la identidad de la organización es, en general, muy importante: Obtener un impacto más bien que realizar un beneficio. Las instituciones sin fines lucrativos no buscan solamente proveer un servicio sino también obtener un cierto impacto, realizar objetivos externos a la ayuda de las prestaciones. La Institución no Lucrativa no provee de bienes (empresa mercantil) o servicios ni controla (Estado). Estas organizaciones son agentes de cambio humano.[2]

Llegados a este punto ¿Qué instituciones pueden considerarse como tales? ¿Cuáles son las características de este tipo de instituciones? ¿Cuáles son sus objetivos? ¿Cuáles son sus productos? ¿A quiénes van dirigidos? son los principales interrogantes que surgen.

[1] Guillermo Barreno Vara: “La colaboración de los economistas en las entidades no lucrativas”, en Revista del Colegio de Economistas de Madrid, número 51.

[2] Véase “Dirección de Instituciones sin fines de lucro” de Peter F. Drucker. Editorial “El Ateneo”. Argentina 1992.

La guardia de gales luce la bandera española

La guardia real británica luce la bandera española. El motivo es que cuando Alfonso XIII se casó con la inglesa  Victoria Eugenia fue nombrado Coronel honorario de la Guardia Real Inglesa, razón por la cual el Oficial de la guardia que manda la escolta de la reina Isabel II lleva en su montura ribeteada la Bandera de España.

La guardia real británica se llama «Guardia de Gales». Quién no se ha parado a mirar en la visita al  palacio de Buckingham, divisando sus cascos pomposos, alargados y de color negro. Pero quizás lo que no se han parado a mirar, y sobre todo en el los guardias montados a caballo, como lucen la Bandera Española.

Todo esto se remonta a nuestro país, cuando S.M. el Rey Alfonso XIII, popularmente conocido como «el africano» se casó en el año 1906 con la princesa británica Victoria Eugenia de Battemberg.  Seguramente les sonará más en la historia el atentado que sufrieron los dos cuando volvían de la celebración de su boda.

El nombramiento del Coronel honorario a un rey español no es la única relación que mantienen ambas coronas, la española y la inglesa, y es que no hace tanto el actual Rey y Jefe del Estado, S.M el Rey Felipe VI, recibió la distinción más importante que concede La Corona inglesa, conocida como la Muy Noble Orden de la Jarretera, en julio de 2017. Distinción que recibió el propio Alfonso XIII, cuyo reinado se extendió desde 1886 a 1931, marcado por fuertes conflictos; la dictadura de Miguel Primo de Rivera, el cambio a una república, partir al exilio y vivir desde el mismo la  Guerra Civil.

 

Entidades sin fines lucrativos ¿Quiénes son?

La estructura clásica de las sociedades industrializadas capitalistas se forma por la existencia de dos grandes sectores: El sector privado y el sector público. Junto a estos dos coexiste un Sector Privado no Lucrativo o Tercer Sector cuya función es la de producir un cambio en la estructura social a la vez que sirve productos no destinados, en principio, a la venta, para grupos particulares con los recursos obtenidos de pagos voluntarios de los grupos particulares.

El sector público está formado por las Administraciones Públicas, las Empresas Públicas y los Organismos Públicos; cuyo control ejecutan grupos legitimados por el poder político y por tanto en última instancia por la sociedad.26

El sector privado “mercantil” esta compuesto por todas las empresas privadas con fines lucrativos. El control pertenece a los propietarios privados.

Junto a estos dos, se discute la existencia del Tercer Sector, formado por un mundo diverso de entidades que no pertenecen a ninguno de los dos grupos anteriores. Por tanto las entidades que lo comprenden quedan definidas de modo “negativo” (aquello que no son). Así y para indicar su diferencia con el Mercado (Business) se habla de instituciones sin fines lucrativos (non profit), y para diferenciarlo del Estado (Goverment) sus organizaciones reciben el nombre de no gubernamentales (O.N.G.). (Hodgkinson, 1989; Payton, 1988; Van Til, 1990)[1].

En una primera aproximación, y sin perjuicio de un tratamiento más profundo mas adelante, las diferencias existentes entre las instituciones sin fines lucrativos con las administraciones públicas y con las empresas privadas pueden establecerse en:

  • Las administraciones públicas se nutren de recursos exigidos coactivamente, mientras que las entidades sin fines de lucro se financian con aportaciones voluntarias.
  • Las administraciones públicas efectúan operaciones de distribución de la renta y de riqueza.
  • Asimismo, las diferencias existentes entre las instituciones sin fines lucrativos y las entidades privadas mercantiles se centran en la existencia de lucro en sus operaciones.

La existencia del Tercer Sector queda seriamente discutida. En los actuales sistemas de economía mixta, o economía social de mercado, las fronteras entre lo privado y lo público quedan diluidas: Por tanto y partiendo de la definición negativa <<No lucrativa – No gubernamental>>, nos encontramos con el problema de delimitación del Tercer Sector y del grupo de instituciones que lo forman. A este dilema hay que añadirle la heterogeneidad de las organizaciones que se integran dentro de la definición instituciones sin fines lucrativos, que en muchos casos contienen entre ellas mas rasgos diferenciadores que comunes.

A su vez, algunas de las entidades que se engloban dentro de este sector, sólo en sentido estricto y literal puede afirmarse que no tienen ánimo de lucro. En cuanto a la independencia de las instituciones sin fines lucrativos frente al estado queda cuestionada, ya que en algunos casos han llegado a ser organizaciones instrumentales del mismo, enturbiando cada vez más esta independencia por la vinculación de este tipo de instituciones al sector público a través de la gestión indirecta y de las subvenciones que reciben del mismo.

Ahora bien, la existencia de estas dificultades a la hora de delimitar este Tercer Sector, no debe conducirnos a negar la existencia de un Universo de Instituciones que tienen unos objetivos comunes dentro de la sociedad civil, con funciones propias:

  • Contribuyen a una organización social más pujante capaz de defender sus derechos.
  • Son fuentes de innovación y dinamización social.
  • Son capaces de prestar servicios que no quedan cubiertos por ninguno de los otros dos sectores, enfrentándose con fallos del mercado y tratando de corregir sus deficiencias.
  • Son un puente de comunicación entre el tejido social y las estructuras sociales.

Por otra parte, el Sistema Europeo  de Cuentas establece que  “El sector Instituciones sin fines lucrativos al servicio de los hogares está formado por las instituciones sin fines lucrativos dotadas de personalidad jurídica que sirven a los hogares y que son otros productores no de mercado privados. Sus recursos principales, distintos de los derivados de ventas ocasionales, proceden de contribuciones voluntarias en efectivo o en especie efectuadas por los hogares en su calidad de consumidores, de pagos de las administraciones públicas y de rentas de la propiedad” (SEC-95 2.87)

[1] Así queda recogido por M. A. Cabra de Luna y R. de Lorenzo y García en “El Sector no Lucrativo en España”. Escuela Libre Editorial. Madrid, 1993. pag. 29.

La mantilla de blonda

Y ahora que hace calor, y con la memoria puesta en las Fiestas de Santiago, os dejo esta actuación grabado en Almagro de la canción mantilla de Blonda, «por ser la que mas favorece,.. y de esta labor sencilla a que mi vida consagro, florece la maravilla y es la mantilla de Almagro», «filigranas haciendo con los dedos, se siguen del dibujo los enredos, con suma rapidez, ¡fíjense»»

¿Es la Administración una entidad sin fines de lucro»

Vaya por delante la conclusión, una Administración no es una Entidad sin Fines de Lucro (ESFL).

Quizás por la composición actual del Gobierno, se ha suscitado en diversos medios si puede entenderse a la Administración Pública como una entidad comprendida dentro de las ESFL he retomado unas notas que tenía sobre otro trabajo realizado en su día para exponer el razonamiento por el cual, en mi opinión, una Administración Pública no es una Entidad Sin Fines Lucrativos.

Siempre el socorrido diccionario de la Real Academia de la Lengua Española me ha ayudado a centrar los pensamientos en cuanto al significado de una palabra. Así si buscamos en el mismo “Administración Pública” (AP) literalmente surgen los siguientes significados:

  • Organización ordenada a la gestión de los servicios y a la ejecución de las leyes en una esfera política determinada, con independencia del poder legislativo y el poder judicial.
  • Conjunto de organismos encargados de cumplir esta función.

Por tanto la función principal de una AP, Administración Pública en adelante, es la ejecución de leyes cumpliendo las directrices políticas ordenando para ello recursos y gestionando los servicios. Su función se basa en poner en contacto directo a la ciudadanía con el poder político, satisfaciendo los intereses públicos de forma inmediata (los poderes legislativo y judicial lo hacen de forma mediata). Etimológicamente también recoge estas dos ideas: gestión y subordinación; realización de fines mediante el empleo de medios, y subordinación en cuanto a que esos fines y esos medios vienen predeterminados por consideraciones superiores de tipo político y se ejecutan en cuanto a la subordinación de los ciudadanos a las leyes y normas que desarrollan esos fines.

AP es un término de límites imprecisos, y no porque no estén definidos sino porque históricamente ha estado en expansión. Comprende el conjunto de organizaciones públicas que realizan la función administrativa y de gestión del Estado y de otros entes públicos con personalidad jurídica en todos los ámbitos.

La propia Constitución Española define la AP como un órgano del Estado y cuáles son sus principios: Art.103.1 “La Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al Derecho.” La Carta Magna incluye cómo se generan estos en el art. 103.2 “Los órganos de la Administración del Estado son creados, regidos y coordinados de acuerdo con la ley.”

Destacar que el artículo 127 de la Constitución Española la define con personalidad jurídica propia sometida al derecho Administrativo al que está sometida y que comprende a ella sola como organización y que deja fuera a los órganos legislativos y judiciales.

No cabe hablar de AP en singular puesto que está compuesta por una pluralidad de entidades administrativas dotadas cada una de ellas de personalidad jurídica, agrupadas en 4 ámbitos:

–        Administración General del Estado,

–        la de las Comunidades Autónomas,

–        la Administración Local y

–        la Administración Institucional (del Estado -RENFE, Instituto Nacional de Juventud, etc.-, de las CCAA -Instituto Andaluz de la Mujer, Servicio Andaluz de Salud-, o de cada uno de los Entes Locales -Empresa Municipal de Transportes, Patronatos de Viviendas, etc.-, y finalmente, la Administración Corporativas -Cámara Oficiales, Colegios Profesionales, etc.-)

Y todo lo anteriormente dicho ¿por qué?

Al efecto que nos interesa sobre la delimitación de las Entidades Sin Fines de Lucro, la Administración Pública cumple las 4 premisas que definen a la misma:

–        Persiguen el interés general.

–        No hay capital propiedad.

–        No hay reparto de beneficios puesto que no existe el concepto beneficio para las AP.

–        Cuentan con financiación derivada de los presupuestos generales del Estado. Incluso si no se contase con un presupuesto aprobado por el parlamento para el ejercicio existirían fondos ya que se prorrogaría el del ejercicio anterior.

–        Sin barreras de acceso a los servicios prestados.

Llegados a este punto una colación que surge es que la Administración Pública es una Entidad Sin Fines Lucrativo, sin que pueda diferenciarse parte ya que la estructura definida por las leyes para el desarrollo de la AP da forma a la estructura de la misma en los distintos niveles y funciones.

Me he dejado para el final por lo que empecé. Administración Pública significa la gestión de los subordinados. Está al servicio de las Leyes y el Derecho y es el brazo ejecutor de la política; estando sujeta en una esfera propia y distinta como es la del Derecho Administrativo. Esa es la diferencia sustancial con una ESFL.

Desde mi punto de vista las AP no son ESFL porque éstas cuentan con un objetivo distinto y diferencial que va más allá de una Entidad Sin Fines Lucrativos, no se trata de gestionar desde la subordinación a las leyes a ciudadanos subordinados, por mucho interés general que exista. Es ahí donde radica la diferencia. Así si, por ejemplo, en una Fundación el Patronato está compuesto por políticos con una capacidad de decisión determinante, las decisiones son políticas y por tanto esa Fundación es una herramienta más de la Administración Pública (cosa que sería distinta si las personas que integren el patronato de esa Fundación lo sean a título particular y no en función del cargo).

Fondos Europeos de Recuperación «Next Generation» y las Entidades Sin Fines de Lucro

La Plataforma del Tercer Sector ha incluido dentro de su página web un recurso destinado a dar a conocer los fondos Next Generation, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en el nuevo periodo de financiación europea. El objetivo es poner en manos de las Entidades Sin Fines de Lucro la información y conocimiento necesario para que estas entidades aprovechen la oportunidad única para el desarrollo del Tercer Sector en nuestro país.

Desde la Plataforma del Tercer Sector  se ha desplegado una estrategia con acciones de incidencia política, formación y comunicación para fomentar la participación de las entidades del Tercer Sector en el desarrollo de los proyectos vinculados a estos fondos.

Entre la información disponible se encuentra dos Webinars

‘El Tercer Sector y la oportunidad de los Fondos Europeos Next Generation’, con la colaboración de Garrigues y Management Solutions.

‘El papel del Tercer Sector en el nuevo periodo de programación de los fondos europeos’, con la colaboración de la Generalitat Valenciana, la Junta de Andalucía y Red2Red.

El recurso está accesible pulsando en la imagen de esta entrada o pulsando aquí

 

El Tercer Sector de Acción Social

Os dejo el último estudio sobre el Tercer Sector de Acción Social  el año 2020 fue un año tremendamente especial por el COVID, por lo que el último estudio es del año 2019

Se presenta ante nosotros un análisis cuantitativo  de la contribución de las ONG al desarrollo de los derechos sociales.

Los principales datos que destacamos del informe son:

  • 43 millones de atenciones directas.
  • Las personas remuneradas suponen cerca del 3% de la EPA.
  • La actividad económica tiene un peso en la economía del 1,45 PIB.
  • Cerca de un millón de personas voluntarias colaboran con las entidades del Tercer Sector.

Estos datos ratifican que el sector es un pilar  cultural, social y de valores y constituye un actor indispensable  para conseguir la equidad en España.

Os dejo el documento:
El Tercer Sector de Acción Social

100 consejos para las ONG

Desde soluciones ONG elaboraron una guía con las preguntas que las Entidades Sin Fines de Lucro realizan en su página web. Decir que pertenezco al equipo de asesores voluntarios.

En este documento recopilaron las 100 preguntas imprescindibles para las entidades sin ánimo de lucro, preguntas que van desde temas legales, jurídicos, contables a estratégicos.

Podéis descargaros el documento aquí 

Proyecto Transforma España

Hace tiempo que leo las publicaciones sobre Transforma España. En esta ocasión os dejo el documento para la lectura de «Transforma España: Un proyecto para España» de la Fundación del mismo nombre.

Ya en el inicio podréis encontrar porqué era necesario un proyecto común, partiendo del principio de que se puede conseguir. En un apartado posterior se incide en los hábitos nocivos que impiden el progreso, tales como la corrupción, ocultar la realidad a la ciudadanía, la visión cortoplacista de los dirigentes y también la autocensura que se está imponiendo para ser políticamente correcto.

El objetivo, y por eso lo incluyo dentro de mi canal de Economía para las personas, es poner al ciudadano en el eje de la vida política haciendo incidencia en el proyecto de los jóvenes.

El documento lo podéis encontrar aquí Transforma-España_un-proyecto-para-espana

Retos y oportunidades del Tercer Sector Social

Continuando con la recopilación de documentos interesantes sobre el Tercer Sector y las Entidades Sin Fines de Lucro, os dejo este estudio elaborado por la Fundación PWC.

¿Qué se entiende por Tercer Sector Social?

Cooperativas, entidades singulares como Cruz Roja Española, Cáritas o la Once, residencias para colectivos en riesgo de exclusión, fundaciones, ONGD, centros especiales de empleo e inversión, asociaciones de utilidad pública, acción social, medio ambiente y cooperación internacional.

El Tercer Sector Social aglutina a más de treinta mil entidades activas en las que trabajan y colaboran más de dos millones de personas entre voluntarios y empleados.

Para empezar se presentan las principales magnitudes del Tercer Sector Social, para a continuación entrar los objetivos del estudio y el dimensionamiento en España.

Aunque están haciendo importantes esfuerzos para diversificar las fuentes de financiación, se sigue manteniendo una alta dependencia de la financiación pública (el 62% del total).

En el estudio se abordan las perspectivas hasta el año 2022 así como los retos que tiene el Tercer Sector Social en un entorno cambiante. Esta última parte es, desde mi punto de vista muy interesante, incluyendo las diferentes perspectivas:

  • Visión Estratégica: Retos que impactan en el futuro de los financiadores y los beneficiarios.
    • Anticipación ante cambios en la demanda social.
    • Revolución demográfica en la sociedad (2D).
  • Económicos: Retos sobre la estructura económica que sustente la organización a futuro.
    • Sostenibilidad y estabilidad del modelo financiero.
  • Relacionales: Retos sobre la manera de colaborar y ser percibidos por el resto del sector y la sociedad.
    • Colaboración con otras entidades del sector.
    • Colaboración con otras entidades públicas y privadas.
    • Buen gobierno y transparencia.
    • Reputación propia del sector en general.
  • Internos: Retos sobre la forma en que funcionan y se organizan las entidades del sector.
    • Atracción y retención del talento.
    • Penetración de nuevas tecnologías.
    • Cumplimiento y controles internos.
    • Medición y comunicación de resultados.

Puedes leer el estudio completo pulsando aquí o sobre la imagen de este artículo.

Aportaciones económicas de los socios a las Entidades Sin Fines de Lucro

La aportación económica de los socios de Entidades No Lucrativas (ENL) se consolida en España, aumentando en 6 euros entre 2018 y 2020, al pasar de 138 a 144,6 euros de media anual, según el informe ‘La Realidad del Socio y Donante 2021’, elaborado por la Asociación Española de Fundraising (AEFr) con la colaboración de la consultora El Tercer.

En un periodo marcado por la COVID-19, el informe destaca también la respuesta de los ciudadanos durante los peores meses de la pandemia. Así, las donaciones extraordinarias de los españoles en los meses de marzo y abril casi doblaron a las de los dos meses iniciales de 2020. De este modo, en marzo, la media fue de 140 euros, alcanzando los 173 euros en abril y bajando hasta los 121 en mayo. Durante el pasado año la media se estabilizó, creciendo durante el otoño y llegando a los 178 euros en diciembre.

El estudio refleja un ‘Efecto COVID-19’ que no ha sido tan dramático para las ONG como se preveía. Así, no se percibe un incremento en el número de bajas mensuales, que se situaron en una media de 30.000 entre los meses de marzo y diciembre, aunque las altas han disminuido sobre todo al inicio de la pandemia hasta un 33%, remontando en el último trimestre, superando las 40.000 altas en diciembre.

El ratio de bajas/altas alcanzó el 1,22% en mayo, el 1,20% en julio y el 1,15% en abril, disminuyendo al final del ejercicio, hasta 0,89% en diciembre. Mientras que las bajas por antigüedad en 2020 descendieron levemente hasta el 9,17%, cuando en 2019 supusieron un 9,71% del total y en 2017 el 9,42%.

«La buena noticia es que el compromiso de los españoles con las Entidades No Lucrativas, ONG y fundaciones sigue creciendo a pesar del impacto económico y social que ha generado la pandemia, lo que demuestra que ante las dificultades la sociedad responde. Además las ENL han demostrado un grado de profesionalización y adaptación a la crisis para continuar haciendo cumpliendo con su misión: ayudar a la sociedad», afirma el director gerente de la AEFr, Fernando Morón.

El informe se ha elaborado con la participación de 16 de las ONG más activas en captación de fondos privados en España, que representan a 4,3 millones de socios con 625,2 millones en cuotas anuales y a 2,5 millones de donantes que colaboran con 92 millones de euros en donativos.

En el estudio se destaca el incremento de la vida media de colaboración de un socio con su ONG, respecto al anterior estudio, pasando de los 8,54 años de media a los 9,18 años. Además, el 74% ya cuenta con una antigüedad de más de 3 años, aumentando en un 5% con respecto a la edición 2019 (69%) y casi un 10% desde 2017 (65%).

PERFIL DEL SOCIO, DISTRIBUCIÓN Y CANALES DE CAPTACIÓN

En cuanto al perfil del socio, la mujer se compromete más con las causas sociales, en un 60%, frente al 40% de los hombres. La publicación pone de relieve que la edad media de los socios pasa de 57 años en 2019 a 58,34 años en la presente edición. Respecto a la edad, el 58% de los socios tienen más de 55 años y el 79% más de 45 años por lo que se reafirma la tendencia de que la edad media de la colaboración con las ENL aumenta según el poder adquisitivo, con una renta familiar de 30.700 euros, frente a la media de España (28.745 euros).

El 31,7% de estos socios y donantes se concentran en Madrid y Barcelona. Un 18,49% en la capital de España y un 13,20% en la Ciudad Condal, seguidas por Valencia con un 5,04%, Alicante (3,29%) y Bizkaia con un 3,1% entre las cinco primeras. De este modo, 15 provincias suman el 67% de los socios activos: Sevilla (2,82%), Islas Baleares (2,67%), Zaragoza (2,54%), A Coruña (2,51%), Asturias (2,47%), Murcia (2,38%), Málaga (2,26%), Gipuzkoa (2,14%), Santa Cruz de Tenerife (2,05%) y Las Palmas (2,02%).

El informe ‘La Realidad del Socio y Donante 2021’ destaca el cambio en las tendencias en los canales de captación. En 2018, el telemarketing (41,54%) y ‘Face to Face’ o captación directa (40,56%) estaban emparejados y con la pandemia los socios activos que han llegan vía telemarketing suponen el 46,75% frente al 32,86% del ‘Face to Face’.

La adaptación a conseguir nuevos socios y donantes ha llevado a las ENL a explorar nuevas vías y el canal digital o web ha doblado su notoriedad pasando del 6,82% hace tres años al 13,5%. El resto de opciones o bien se han mantenido con escasa variación o son irrelevantes estadísticamente.

En la quinta edición del informe ‘La Realidad del Socio y Donante 2021’ han participado Acción Contra el Hambre, Fundación Anesvad, Asociación Española Contra el Cáncer, Cruz Roja Española, EDUCO, Fundación Josep Carreras, Fundación Pasqual Maragall, Fundación Plan Internacional España, Fundación Vicente Ferrer, Greenpeace, Médicos Sin Fronteras, Oxfam-Intermón, Save The Children y UNICEF – Comité Español, unoentrecienmil.org y World Vision España.

De cómo resumiría su vida D. Joaquín Baldomero Fernández-Espartero y Álvarez de Toro

Muchos de vosotros habéis leído mi libro sobre El General Espartero. Os dejo lo que fue la primera idea que me llevó a escribirla: Cómo describiría Joaquín Baldomero, su vida en un rápido resumen.

Me bautizaron Joaquín y apellidaron Baldomero-Espartero Álvarez de Toro. Mi madre se puso de parto un 27 de febrero de 1793 en Granátula de Calatrava, Cuidad Real y fue allí precisamente donde el destino me brindó una feliz infancia entre mis nueve hermanos.

Desde el principio, mi padre un simple carpintero de carretas, procuró que mis pasos se dirigiesen hacia los de un futuro hombre de iglesia. Tres de mis hermanos y una hermana ya lo eran pero yo no sentí esa vocación y por respeto no sabía muy bien como hacérselo saber son herirle. ¡Quien diría por aquel entonces que la invasión francesa me serviría de excusa para distraer sus proyectos!

Estudiaba artes y filosofía en la Universidad de nuestra Señora del Rosario de Almagro cuando nos invadieron los gabachos y me alisté en el regimiento de infantería de Ciudad Rodrigo junto a otros jóvenes para luchar contra ellos. Participé en la batalla de Ocaña, el asedio a Toledo y terminé en Cádiz como coronel de artillería. Si algo de bueno tenía la guerra era que nos permitía ascender vertiginosamente en el escalafón. Estuve destinado en Chiclana, Tortosa, Cherta y Amposta.

A partir de mi primer disparo, se podría decir que casi pasé un cuarto de siglo adherido a mi arma. Una vez expulsados los franceses y a punto de cumplir los 22 años acudí a la guerra de las colonias en el Perú a bordo de ‘La Carlota’ como oficial. En América pasé nueve años de mi vida y solo cuando regresé decidí encauzar mi vida hacia otros derroteros matrimoniando con Jacinta Martínez de Sicilia. Ella era una joven heredera que vivía en Logroño y me trasladé allí a vivir pues su dote al fin me brindaría la posibilidad de invertir en cosas a las que mi salario de militar nunca llegaría.

Participé en la primera guerra Carlista como general de las tropas Isabelinas y en contra del tío de la reina Isabel, el hermano del difunto Fernando VII pues el infante Don Carlos María Isidro que se quería hacer con la corona alegando su mejor derecho al trono como varón que era.  Mis triunfos en esta contienda contra los Carlistas, sobre todo a mi paso por Bilbao, Durango, Guernica y Villafranca me fueron recompensados con varias mercedes; entre ellas dos cruces laureadas de San Fernando, la gran cruz de Carlos III y la más grande de las condecoraciones, el Toisón de Oro.

Ser nombrado diputado en Cortes por Logroño en mis primeros pasos como político no fue nada con lo que me esperaba ya que pasado un tiempo sería agraciado con los títulos de Príncipe de Vergara y dos veces más grande de España con los ducados de la Victoria y Morella. El condado de Luchana y el vizcondado de Banderas quedarían en la retaguardia de mis múltiples nombres para que a mi muerte pudiese también honrar a los más pequeños de aquella prole que esperaba tener aunque ya por aquel entonces se hacía esperar demasiado.

Se que algún desgraciado envidioso osó comparar mis ascensos y lealtad para con la reina con los del defenestrado Godoy pero a mi aquello me resbalaba ya que aquel hundió a España en la miseria mientras que este servidor únicamente trabajaba para enaltecerla.

Las ideas liberalistas que calaron en mí desde la primera vez que las escuché cuando estuve en Cádiz mientras elaboraban la primera Constitución Española apodada por todos como ‘La Pepa’ se hacían cada vez más palpables en mi criterio político. Por ellas precisamente me exigía a mí mismo tanto o más de lo que cualquiera hubiese esperado de mí y sé que mis subordinados sufrían mis demandas con cierta reticencia, pero estaba claro que nada se lograría sin tesón, esfuerzo y suma eficacia. Las ocho veces que me hirieron en el campo de batalla apenas me pesaron sabiendo que serviría como ejemplo a la disciplina militar de mis oficiales.

Cuando fui nombrado presidente del Consejo de Ministros en 1840 tuve que dimitir por no encontrar el apoyo suficiente a mis propósitos pero vengado quedó mi desaliento cuando la mismísima reina regente, María Cristina; después del motín de la Granja de San Ildefonso y el alzamiento de otras grandes ciudades en su contra se exilió a Francia dejando en mis manos la regencia de la corona de España y de la mismísima reina niña en su minoría de edad.

Los 169 votos de las Cortes a favor de mi regencia contra los 103 que mi opositor  Agustín Argüelles por fin me dieron la victoria absoluta en 1841. Mi dura política fiscal y mi autoritaria de gobernar no gustó y los alzamientos se sucedieron hasta que nos vimos obligados a bombardear Barcelona causando más víctimas de las deseadas. Muchos de mis asesores me advirtieron entonces de las consecuencias que aquello me podría acarrear pero muy a mi pesar no encontré otra solución para salvar a España de la debacle en la que estaba sumida.

Fue tal la presión a la que estuve sometido que al final por no causar más derramamiento de sangre, me vi obligado a disolver las cortes en 1843 y voluntariamente exiliarme en Inglaterra. Cuando cuatro años después la reina Isabel me nombró senador y embajador plenipotenciario de la Gran Bretaña, supe que el tiempo de reconciliación no estaba lejano y que muy pronto regresaría con el reconocimiento debido. A la espera de ello, los ingleses me agasajaron de mil y una maneras a pesar de que mi voluntad no era otra que vivir en el exilio austeramente.

Cuando al fin regresé decidí pasar lo mas inadvertido posible en mi casa de Logroño. Solo asistí al bienio progresista como ministro junto a mi antiguo y querido amigo el general O, Donnell.

Pasados aquellos convulsos años y cuando en 1868 la reina Isabel II fue destronada, Prim y Pascual llegaron a ofrecerme la corona de España pero la rechacé. Cumplidos los ochenta, ya no me sentía con fuerzas para luchar por mi patria como antaño y al plantearme estos la duda de a quien nombrar Rey de entre varios candidatos, esta fue mi respuesta:
«Díganles de mi parte que la abandonen por completo y que alarguen el paso en el camino de la constitución monárquica del país. Que desistan de traer al solio español a ningún príncipe extranjero porque eso sería prolongar la peligrosa interinidad en que vivimos…»

El elegido finalmente fue Amadeo de Saboya que apenas fue coronado vino a visitarme en Logroño. Le recibí con prevención pero al conocerle bien después de los dos días que estuvo alojado en mi propia casa pensé que podría ser un buen Rey de España. S. M. agradecido por los mil y un consejos que le di en cuanto regresó a Madrid me otorgó el tratamiento de Alteza Real y Príncipe de la Vergara.

No sería el último gobernante de una ideología u otra que llegué a conocer ya que expulsado el anterior y durante la primera república vino a visitarme Estanislao Figueras y a posteriori restaurada la monarquía de nuevo le seguiría el Rey Alfonso XII. A este último por mi avanzada vejez, no pude ir a recibirlo a la estación como me hubiese gustado.  Viví mis últimos años tranquilo y acompañado por mis amigos y vecinos hasta que murió Jacinta mi mujer. La soledad me invadió al no haber querido Dios concedernos la concepción de un solo hijo y sería mi sobrina Eladia la que me atendería los últimos meses de mi vida por lo que en agradecimiento le dejé mi fortuna.

Recuerdos

[Colaboración de Kally]

Recuerdo, cuando regresaba al pueblo, el chillar de los vencejos, el arañar de los escobillos en el suelo, el olor  de los cocidos de puchero.

Recuerdo una luna gorda, amarillenta y redonda, los vecinos sentados en el patio o tomando “el fresco”.

Recuerdo el cuartel, el matadero, el huerto, ese olor característico que cuando sopla reviento de añoranza, alegría y gozo.

_ ¿Porqué tiene una raja la calle abuela?

_ ¡Un señor se la ha hecho!,  decía sonriendo. Alguna vez, tras algún tiempo, vi correr el agua por ese surco…, ¡ahora lo entiendo!

La acera del cuartel, con sus baldosas rojas de barro, era estupenda para correr con mi triciclo amarillo y nunca me regañaron los guardias…

Recuerdo a mi hermano vestirse de “armao”, los tambores, nazarenos, las masillas y galletas de huevo, los rosquillos y barquillos, el potaje con pellas y… beber la leche cuando nadie te veía en la lechera.

Si no sabes es la calle el cuerno, ¡qué nombre!, ¿verdad? Ojalá mis hijos recuerden su calle con tanto cariño como yo, la que entonces, era la mía.

Recuerdo a mi abuela ir a misa con su velo negro y a la noche me contaba un cuento de miedo, me pelaba pipas haciendo un montoncito en su mandil negro. La lumbre salpicaba chuscas anaranjadas quemándome los leotardos… verás tu madre!.

¡Mi abuela!.

La recuerdo sentada a la puerta del matadero, haciendo sus encajes del melón, y cuando se levantaba, yo ocupaba su puesto haciendo ruido con los bolillos, enredándoselos,

_ Pero  “Chinri” ¡No me marres los encajes que te como!.

De esto han pasado mas de veinticinco años.

Con sesenta y seis años  ¡parecía ya tan mayor! Ella siempre respetó  el luto desde la guerra.

Recuerdo asar castañas en los Santos, ir a cavar la sepultura de mi bisabuela, pintar la Cruz y regresar por los huertos, por una senda por la que debías ir en fila india.

Semana Santa, el verano, la Virgen, los Santos, el Cristo,  todo en el pueblo.

Mi pueblo!.

Ahora vivo en él y además de estas cosas conozco su historia, me enorgullezco de ser Granatuleña y hablar bien de ella fuera y dentro de esta tierra.

Inténtalo, ama nuestra historia y quizá nuestros hijos trabajen por este pueblo que ha empezado a enfermar, si no es así perderemos nuestras raíces y todos seremos pobres.